La Arquidiócesis
tiene un nuevo Canciller
Mons. Michael Souckar asumirá sus nuevas
responsabilidades a la vez que mantiene su puesto actual

Mons. Michael Souckar
Ana Rodríguez-Soto
The Florida Catholic
El Monseñor más joven de la Arquidiócesis es también su nuevo
Canciller.
Pero Mons. Michael Souckar, de 40 años de edad, no dejará su
“trabajo cotidiano” como sacerdote-secretario del arzobispo John
C. Favalora.
“El Arzobispo me preguntó si yo podría asumir la responsabilidad
adicional”, dijo Mons. Souckar, abogado en derecho canónico, que
ha desempeñado las funciones de sacerdote-secretario y maestro de
ceremonias del Arzobispo desde 1998.
“Me sentí sorprendido cuando me lo pidió. Pero, en la forma en que
me lo presentó, me pareció que yo podría asumir la responsabilidad
adicional”, dijo el nuevo Canciller.
Mons. Souckar, que asumió el puesto el 1º de junio, reemplaza a
Mons. Tomás Marín, que desempeñó el cargo de Canciller durante 11
años, y ahora es párroco de Our Lady of Guadalupe, en el Doral.
Mons. Souckar dijo que no podría desempeñar ambos puestos si
tuviera que asumir todas las responsabilidades que tenía Mons.
Marín.
“Él permanecerá en algunas de las comisiones y de las juntas donde
su experiencia y su formación médica hacen de él una persona
idónea”, dijo Mons. Souckar refiriéndose a Mons. Marín. “Y unas
cuantas de las cosas que habían sido responsabilidad del Canciller,
el Arzobispo las ha transferido al Vicario General”, Mons. William
Hennessey.
El manual pastoral arquidiocesano establece que la principal
responsabilidad del Canciller es supervisar que “los registros de
los actos de la Curia sean reunidos, clasificados y preservados”.
Esto significa que el Canciller lleva los archivos arquidiocesanos,
prepara los informes estadísticos y notariza los documentos.
El manual pastoral también establece que el Canciller “desempeña
otras tareas arquidiocesanas, dentro de la política y los
procedimientos determinados por el Arzobispo”.
La costumbre en los Estados Unidos, dijo Mons. Souckar, ha sido
añadir una gran cantidad de “otras tareas arquidiocesanas”. Pero
el arzobispo Favalora desea delimitar el contenido del cargo.
“Parte de lo que hago es que, cuando las personas tienen preguntas,
yo puedo escuchar sus preguntas, sus quejas, sus sugerencias y
comentarios, y después darles una respuesta”, explicó Mons.
Souckar, añadiendo que ya hace gran parte de esto como secretario
del Arzobispo.
“La transición se está realizando sin tropiezos, gracias –en gran
medida– a que tenemos una persona muy competente en el cargo de
Vicecanciller (María Galindo), con muchos años de experiencia.
Ella sabe cómo funciona la Iglesia. Además, el personal del
secretariado es realmente de primera clase”.
Mons. Souckar es un caso poco frecuente entre los nativos del sur
de la Florida. Nacido en Fort Lauderdale, es el menor de tres
hermanos cuyos padres viven aún en la misma casa que
compraron en 1958, en la parroquia de Blessed Sacrament.
Se graduó en la escuela St. Anthony y en la secundaria St. Thomas
Aquinas, de Fort Lauderdale, antes de ingresar en el seminario
menor St. John Vianney, de Miami, y en el seminario regional St.
Vincent de Paul, de Boynton Beach.
Ordenado en 1988, Mons. Souckar obtuvo una licenciatura en derecho
canónico en la Catholic University of America, y es candidato al
título académico de doctor en derecho canónico por la Universidad
Gregoriana Pontificia, de Roma.
La madre de Mons. Souckar es nativa de Miami. Su padre nació y se
crió dentro de la Iglesia Católica Melquita, lo cual significa que,
aunque Mons. Souckar creció dentro de la Iglesia Latina, es
melquita “por herencia espiritual”.
Además de desempeñar sus funciones como Canciller y
sacerdote-secretario, Mons. Michael Souckar seguirá trabajando
como juez en el Tribunal Metropolitano, y como juez y abogado en
el Tribunal Eparquial de St. Maron, en Brooklyn.
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