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La Renovación Carismática:
Expresión viva del Espíritu

   

Había que estar allí para verlo, para vivir la experiencia sin cuentos: miles de personas reunidas por tres días para alabar a Dios, adorándole, y entregarse a la acción del Espíritu Santo en ellos.

Eran cantos y gemidos; alabanzas a capella; gente hablando en lenguas antiguas, o muy nuevas; eran brazos abiertos en alto, como dándose por entero. Los había que saltaban llenos de alegría; otros, con ojos cerrados y en silencio, que se adentraban también en profunda oración ante el inmenso misterio de la presencia del Señor.

“Vivir en santidad contemplando el rostro de Cristo” fue el tema de la 19na. Conferencia de la Renovación Carismática Católica Hispana de la Arquidiócesis de Miami, que se celebró del 6 al 8 de junio en el James L. Knight Center. Junto a ellos, dirigiéndolos en oración y celebraciones, estuvieron el arzobispo John C. Favalora, quien ofició la Santa Misa el sábado; el cardenal de la República Dominicana, Nicolás de Jesús López Rodríguez , que exhortó a la contemplación del rostro de Cristo en una inspiradora charla; El P. Jordi Rivero, párroco de Holy Family y director de la Pastoral de Respeto a la Vida; Salvador Gómez, predicador laico guatemalteco, y la madre Adela Galindo, cuya exhortación “La Eucaristía: fuente de santidad”, dio inicio a la Procesión Eucarística hasta el Bayfront Park.

Caminando bajo un cielo atardecido de un azul que se hizo noche por las calles del downtown, fui testigo, una vez más, de la fuerza del Espíritu. Miles de gentes con lenguas de fuego en sus manos y en su interior, viviendo la experiencia profunda de Dios. El Señor del Amor nos condujo, nos acompañó hasta el altar frente al mar, donde vivimos otra Hora Santa de adoración.  Allí la luna, la brisa suave que movía las palmas, la noche honda de plegarias y esperanzas,  la presencia de tantos hombres y mujeres en oración –y mi propio corazón– me hablaron con una sola voz.

  Allí estaba la Misericordia.

  Allí estaba.

Dora Amador