El Papa acepta la
renuncia
del obispo auxiliar Agustín Román

Mons. Agustín Román
Catholic News Service
Washington
El papa Juan Pablo II aceptó la renuncia del obispo Agustín A.
Román, quien ha sido Obispo Auxiliar de Miami desde 1979.
El arzobispo Gabriel Montalvo, Nuncio Apostólico ante los Estados
Unidos, hizo el anuncio en Washington el 7 de junio.
El obispo, nacido en Cuba, cumplió 75 años de edad el 5 de mayo.
De acuerdo a la ley canónica, se le requiere a los obispos
entregar su renuncia al Papa cuando llegan a la edad de 75 años.
Su jubilación deja 23 obispos hispanos activos en los Estados
Unidos.
El arzobispo de Miami, John C. Favarola, alabó en una declaración
al obispo Román por su “auténtico y genuino amor a Dios y a todos
los hombres”.
“No hay palabras para expresar la inspiración que su vida y su
ministerio han representado para miles de personas”, dijo el
Arzobispo. “La santidad de su vida se ha plasmado a través de sus
sufrimientos como un exiliado cubano”.
El arzobispo Favarola dijo que esperaba que el obispo Román fuera
“bien visible” en la comunidad aun después de su jubilación, y
añadió que él continuaría residiendo en el Santuario Nacional de
Nuestra Señora de la Caridad, pieza central del ministerio de la
Arquidiócesis de Miami para su comunidad católica cubana.
El obispo Román fue sometido a una cirugía de arteria coronaria en
agosto de 2002. Sus médicos dijeron en aquel momento que la
intervención había sido una revisión de la cirugía con puente
cuádruple que se le practicó en 1992.
En una declaración hecha en 1992 desde su cama del hospital, el
obispo Román hizo una petición a sus compañeros exiliados cubanos
para “sanar el corazón” de la comunidad.
“Según un corazón –en este caso el mío– puede necesitar ajustes y
reparación física en un momento dado, así mismo como individuos y
como pueblo nosotros necesitamos ocasionalmente ajustar nuestros
corazones en cuanto a principios, valores y acciones”, dijo el
prelado.
Mons. Román señaló que era urgente realizar tales reparaciones,
explicando que “los hechos nos dicen que el corazón cubano no está
bien en Cuba, ni tampoco en el exilio”.
“Un corazón bien balanceado nos hará rechazar la violencia como
una opción, pero no nos permitirá olvidar que un pueblo sobre el
cual se ha tenido violencia impuesta tiene el derecho a defenderse”,
dijo el obispo Román.
Agustín Alejo Román, nacido en San Antonio de los Baños, Cuba,
estudió en el seminario regional St. Vincent de Paul, en Boynton
Beach, Florida; en la Universidad Barry, en Miami; en el Seminario
San Alberto Magno, en Matanzas, Cuba; y en el Seminario Para
Misiones Extranjeras, en Montreal.
Además del español, Mons. Román domina el latín y el inglés, y
tiene títulos avanzados en teología y en recursos humanos.
Ordenado como sacerdote el 5 de julio de 1959 para la Diócesis de
Matanzas, Mons. Román fue expulsado de Cuba dos años después,
junto con otros 132 sacerdotes, como parte de un plan
gubernamental para reducir el número de sacerdotes y la influencia
de la Iglesia Católica en la isla.
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