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La falta de seguro médico es la
más alta prioridad para la pastoral de la salud
La Asociación Católica de la Salud
realizó su asamblea anual en Orlando
Nancy Frazier O’Brien
Catholic News Service
A la vez que los líderes católicos continúan tratando de mantener
viva ante la opinión pública la difícil situación de los
ciudadanos que carecen de seguro de salud, los economistas en
Washington analizan la parte económica, para ver cuánto costaría
darles cobertura a 41 millones de personas que carecen de seguro
médico.
En un informe dado a conocer por el Instituto Urbano (Urban
Institute) el 4 de junio, se concluyó que si se adopta la
cobertura para todos, el costo anual adicional de la atención
médica para quienes carecen de seguro ascendería de $34 mil
millones a $69 mil millones, dependiendo de si la cobertura se
proporciona bajo un plan público como el de Medicaid, o por
compañías privadas de seguros de salud.
El costo directo de proveer cuidados a los que no tienen seguro
“sería menor que la inflación anual en gastos de salud –de 8.7 por
ciento– en el año 2001”, dijo Diane Rowland, directora ejecutiva
de la Comisión Kaiser sobre Medicaid y las personas carentes de
seguro médico.
Pero “aun así se requeriría el empleo de nuevos recursos en
tiempos de déficits fiscales”, añadió.
La Asociación Católica de la Salud (CHA en inglés), realizó su
asamblea anual en Orlando, Florida, y el tema de la falta de
seguro de salud ocupó el lugar prominente en la agenda.
Durante la convención, celebrada del 8 al 11 de junio, Susan
Dentzer, corresponsal de temas de salud del programa “The NewsHour
with Jim Lehrer” y moderadora de la sesión, identificó el tema de
las personas que carecen de seguro como de la “más alta prioridad”
para el ministerio católico de salud.
Pero Vic Fazio, antiguo miembro demócrata del Congreso de
California, y Julie James, que en el pasado fungió como consejera
de política de acción sobre la salud en el Comité de Finanzas del
Senado, tenían pocas buenas noticias que ofrecerles a los
dirigentes reunidos en Orlando.
A pesar de que dijeron que había en la nación una amplia armonía
en el entendimiento de que algo se necesitaba hacer acerca de las
personas que carecen de seguro, ni Fazio ni James dijeron que
esperaban una acción concreta sobre el asunto dentro del clima
político actual.
Hay una voluntad mayor de trabajar con el asunto de Medicare y
Medicaid este año que con el de las personas que carecen de seguro,
dijo James.
En un taller de trabajo de la CHA, representantes de medios
católicos de la salud que se ocupan de la situación de quienes
carecen de seguro médico, dijeron que la clave es la colaboración
entre una gran variedad de grupos.
El Centro Médico de Santa María de la Merced, de Grand Rapids,
Michigan, por ejemplo, involucra a la comunidad local y a grupos
del vecindario en cada una de sus seis clínicas, en las que se
atiende a personas que sufren de VIH/SIDA, a los ancianos y a
miembros de diversas comunidades étnicas.
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