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Una canción con el
alma de Cuba
Virgen Mambisa resuena en el corazón de todos los cubanos como un
himno de esperanza

Orlando Rodríguez con la partitura de una de sus canciones. (Foto:
Marlene Quaroni)
Lourdes Martínez
Especial / La Voz Católica
En días recientes tuve el privilegio de conocer a Orlando
Rodríguez, el compositor musical de Virgen Mambisa en su
parroquia de St. Mary Magdalen, de Sunny Isles.
Orlando Rodríguez nació en Colón, Matanzas, el 27 de enero de
1922. Estudió música en la Academia Juana Rosa Ramírez, de su
pueblo natal, y en la Academia Juana Rosa Llau, de La Habana.
Durante muchos años acompañó al coro de la Parroquia de la Caridad,
en fiestas solemnes dirigidas musicalmente por Ada Ravelo. Fue
también organista de las parroquias de Nuestra Señora del Pilar y
de Cristo Rey, en La Habana, época durante la cual compuso mas de
50 canciones, todas dedicadas a Dios y a la Santísima Virgen
María.
José Carlos Vasconcelos, que fue organista de la iglesia del
Sagrado Corazón de Jesús, en la calle Reina, me comentaba que
Orlando Rodríguez y Rogelio Zelada establecieron una especie de
dúo autoral muy prolífico, que en los años 70 llenó todo el
espacio vacío de nuestra música litúrgica con innumerables
composiciones.
En 1980, Orlando salió de Cuba hacia Puerto Rico, donde vivió y
trabajó como organista de las parroquias San Juan Evangelista y
San Mateo durante 15 años. En 1993, la Conferencia Dominicana de
Religiosos (CONDOR) organizó un proyecto titulado Cantemos Nuestra
Fe, al que compositores latinos enviaron sus canciones; resultó
ganadora la de Orlando, titulada Llegamos a tu mesa. En la
misa celebrada por Su Santidad Juan Pablo II el 25 de enero de
1998 en La Habana, fueron incluidas dos de las canciones de
Orlando: El Sembrador y Virgen Mambisa. Esta última
fue compuesta en los años 70. Un día, Orlando le hizo oír la
melodía a Rogelio Zelada, y éste, al escucharla, le dijo:
“Resérvamela, que la voy a utilizar para la Caridad del Cobre y le
voy a poner Virgen Mambisa”. Un día 8 de septiembre, en la
parroquia de Cristo Rey, Virgen Mambisa fue cantada por
primera vez.
La canción fue acogida inmediatamente con tanto entusiasmo, que
sus autores se dieron a la tarea de hacer innumerables copias y de
repartirlas en las iglesias de la Vicaría Cerro-Vedado y Centro
Habana. La canción ha recorrido el mundo, y resuena en el corazón
de los cubanos como un himno que nos inspira y nos llena de
esperanza.
José Carlos Vasconcelos, quien interpretó las canciones de Orlando
durante tantos años en la parroquia del Sagrado Corazón de Jesús,
nos dice que Virgen Mambisa resume de forma sencilla, y con
una altísima finura estética, nuestra cultura y nuestra piedad
religiosa. Es una obra asequible a todos los oídos, y su letra,
compuesta por Rogelio Zelada, es muestra de la auténtica expresión
religiosa del pueblo cubano. Entre las composiciones más conocidas
de Orlando Rodríguez figuran El Sembrador, Dichosos,
Madre de nuestra esperanza, Compañeros del camino,
Hoy vino y pan, Misa cubana, Misa de Cristo Rey
y Confío en Dios.
Los católicos de mi generación, quienes nacimos y crecimos en la
Cuba de hoy, tenemos mucho que agradecerles a Orlando Rodríguez y
a tantos otros compositores católicos, que con sus obras fueron
capaces de llenar nuestros corazones de amor a Cuba y a nuestros
hermanos.
Ellos nos enseñaron que el símbolo más grande que tenemos los
cubanos es nuestra Virgen María de la Caridad del Cobre.
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