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Sacerdote regresa a St. Francis de Sales

Equipo de Revisión recomienda la restitución del P. Álvaro Guichard


El Padre Álvaro Guichard lee la carta que les escribió a los fieles de su parroquia. (Foto: Ana Rodríguez-Soto / The Florida Catholic)

Ana Rodríguez-Soto
The Florida Catholic

El arzobispo John C. Favalora anunció el 23 de agosto una buena noticia a los feligreses de la parroquia St. Francis de Sales: el regreso a sus funciones del P. Álvaro Guichard, sacerdote de dicha iglesia desde el año 1984.

El P. Guichard fue removido del ministerio en mayo de 2002, después de la presentación de dos demandas civiles en que se le acusaba de molestar sexualmene a dos muchachos en la parroquia Little Flower, de Coral Gables, cuando estuvo asignado a la misma a comienzos de los años 70. El P. Guichard negó siempre las alegaciones. A finales de agosto, la Arquidiócesis de Miami supo que el fiscal estatal no presentaría cargos criminales contra Guichard, según una declaración leída por el arzobispo Favalora en la misa de la vigilia del sábado 23. Le declaración se leyó igualmente en todas las otras misas celebradas en la parroquia ese fin de semana.

En la declaración se destacó que, en concordancia con la Carta para la Protección de los Niños y de los Jóvenes Adultos,  de los Obispos de los Estados Unidos, el caso del P. Guichard había sido investigado a fondo por el Equipo Arquidiocesano de Revisión.

“He puesto mucho cuidado en garantizar que nuestro Equipo Arquidiocesano de Revisión haya investigado toda la información disponible en el caso del Padre [Guichard], y ellos me han presentado una recomendación positiva sobre la restitución del Padre”, dijo el Arzobispo, entre los aplausos de los feligreses.

El P. Guichard también leyó una declaración preparada para expresar su alegría por regresar a su parroquia, y su gratitud al Arzobispo.

“Desde el principio, he mantenido siempre que soy inocente de las alegaciones hechas contra mí”, dijo el P. Guichard.

Los feligreses entrevistados expresaron una alegría similar.

“Estoy muy contenta. Siento que se ha hecho justicia”, dijo Gilma Suescun, y elogió el trabajo del P. Aníbal Morales, que desempeñó las funciones de administrador de la parroquia mientras el P. Guichard estuvo ausente.

“Extrañamos al Padre [Guichard], a pesar del buen trabajo que realizó el P. Morales”, afirmó Suescun.

Aunque no se presentarán cargos criminales, hay dos demandas civiles pendientes, dijo Manny García-Linares, abogado del P. Guichard. García-Linares  fue monaguillo de Little Flower en la época en que el P. Guichard estuvo asignado a dicha parroquia. El P. Guichard ofició en su boda y bautizó a sus tres hijos.

“Las demandas civiles aún están en proceso. Pero esto será sólo una prueba ulterior del hecho de que, desde el primer día,  [el P. Guichard] ha venido diciendo que es inocente”, señaló García-Linares.

“Desde el momento en que supe de ellas [las alegaciones], estuve convencido de que eran falsas”, dijo Gustavo Caballero, Jr., que desde su niñez conoce al P. Guichard.

“Si hubiera habido alguien de quien él [Guichard] hubiera podido aprovecharse,  era yo”, explicó Caballero, cuyo padre era ciego, y cuyos progenitores se separaron cuando él era muy joven. “Me llevaba a todas partes. Era como un tío para mí”.

Caballero también fue monaguillo en Little Flower cuando el P. Guichard estaba allí. El P. Guichard ofició en su boda y bautizó a su sobrina y a su sobrino.

“Mi sueño hubiera sido que la bautizara a ella”, afirmó Caballero, refiriéndose a su hija de 14 meses. “Pero tuve que buscar a otro sacerdote”.

“Estoy convencido de que por ahí hay personas que han sido víctimas”, señaló Caballero. “Pero el P. Guichard es una víctima también.  Lo acusaron falsamente”.