La
Casa Blanca avanza en ayuda
a beneficencias religiosas
EFE - Washington
El Gobierno de EEUU anunció el 22 de septiembre que ya completó
cuatro reglamentos y trabaja en otra media docena para dar apoyo
financiero oficial a programas de asistencia social dirigidos por
grupos religiosos.
El anuncio siguió a una reunión de Bush en la Casa Blanca con los
secretarios de Vivienda, Mel Martínez, y de Trabajo, Elaine Chao,
y altos cargos de educación y justicia en la cual se analizó “la
importancia de propagar la compasión en nuestro país”, según dijo
Jim Towey, director de la Oficina para Iniciativas Religiosas.
También se discutió “la remoción de las barreras que prohíben que
las organizaciones orientadas por grupos religiosos atiendan las
necesidades de nuestros adictos y desamparados y de la gente que
lucha para salir de la beneficencia y lograr trabajo”, agregó
Towey.
La iniciativa del presidente George W. Bush para que el Gobierno
federal apoye con recursos financieros las actividades de
asistencia social o beneficencia orientadas por grupos religiosos
ha sido criticada por quienes insisten que viola la separación
entre Estado y religión que estipula la Constitución de los
Estados Unidos.
El proyecto de Bush también responde a su profesado
“conservadurismo compasivo” que, al tiempo que recorta el papel
del Gobierno en la asistencia social, deja en manos del sector
privado y los grupos religiosos la atención a las personas que
necesiten de tales servicios.
En el plan del Presidente, los grupos religiosos que ofrecen
servicios sociales deben competir con sus propuestas para la
obtención de fondos federales, y para hacerlo deben estar
dispuestos a dar su servicio a quienes lo necesiten, sin
someterlos a discriminación por motivos religiosos.
“El presidente quiere que haya resultados concretos”, añadió.
“Aquí no se trata de financiar la religión, sino de financiar los
resultados, identificando a los proveedores más eficaces y
derribando las barreras que separan a los pobres de estos
programas”.
La Casa Blanca informó que el Departamento de Salud y Servicios
Humanos ha otorgado $30.5 millones en donaciones a 81
organizaciones que usarán esos fondos para la asistencia en 45
estados del país.
El año pasado, el Gobierno otorgó 24 millones de dólares en
donaciones para que 21 grupos de beneficencia ampliaran sus
programas.
Chao anunció dos cambios en las reglamentaciones del Departamento
de Trabajo que “eliminarán las barreras para los grupos religiosos”.
La primera reglamentación permitirá que los bonos de capacitación,
provistos por las juntas locales de inversión en la fuerza laboral,
los usen hombres y mujeres que sigan carreras religiosas, dijo
Chao.
La reglamentación vigente hasta ahora permitía el uso de tales
bonos para la capacitación en cualquier ocupación, excepto las
carreras de orientación religiosa.
El segundo reglamento que enmendará el Departamento de Trabajo se
refiere a los contratistas federales, y elimina las barreras que
ahora impiden que las instituciones de base religiosa sean
elegibles para firmar contratos con el Gobierno federal.
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