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Para los Caballeros Católicos,
el servicio es su misión

Miembros de la Junta Directiva de los Caballeros Católicos,
acompañados por Monseñor Emilio Vallina, Conciliario de la
organización. (Foto cortesía Caballeros Católicos)
Brenda Tirado Torres
La Voz Católica
A Joe Fernández, el Señor le tocó mediante una cesta.
Hace nueve años, Fernández estaba sentado en su banco de la
iglesia, apenas prestando atención en la Misa, cuando le colocaron
una cesta en las manos para que recogiera las ofrendas durante el
Ofertorio.
Si la iniciativa de los ujieres le sorprendió, más le conmovió el
darse cuenta de que, para ser católico, hay que servir.
Desde aquel momento, Fernández se interesó en la Asociación de los
Caballeros Católicos, organización a la que pertenecían los
ujieres, quienes no imaginaban la transformación que, en cuestión
de segundos, Dios había provocado en el corazón de aquel hombre.
El llamado a servir se había convertido en la razón de su
conversión.
Fernández, cubano de 51 años, había llegado a la casa de sus tíos,
en Miami, en 1967, enviado por su padre. Como les sucede a tantos
adolescentes, el cambio fue traumático. Al buscar el apoyo y el
cariño que sentía no encontrar, creyó hallarlos en una pandilla
juvenil. Con el paso del tiempo, sin embargo, se alejó de aquel
ambiente y pudo realizar una carrera como mecánico industrial, se
casó y formó su familia. Asistía a misa como muchos, “por cumplir”.
En el 1994, “era un hombre dedicado a mi familia, pero no era un
hombre de Dios”, afirma. “Estaba luchando contra el alcoholismo, y
encontré el camino a través de los Caballeros Católicos”.
Recuerda que el único sacramento que había recibido había sido el
Bautismo. Fue a través de los Caballeros Católicos cómo se motivó
a educarse en la fe con el fin de recibir los demás sacramentos.
Su esposa, Lourdes Fernández, a quien considera su “baluarte y
estabilidad”, le ha acompañado fielmente en su caminar en la fe.
Ambos han pertenecido a los movimientos de Impactos y Cursillos de
Cristiandad. Hace siete años, él forma parte del apostolado de
Rescate, dedicado al apoyo y la evangelización de quienes se
encuentran encarcelados.
“Mi experiencia en la calle me inspira a visitar las cárceles para
llevar la Palabra de Dios, para que los confinados puedan cambiar
sus vidas. Esa es mi motivación. No estoy haciendo algo grandioso;
sólo sigo el llamado del Señor”, expresa, al hablar del cambio en
su vida tras encontrar a los Caballeros Católicos. “Con ellos
aprendí el Padre Nuestro, con ellos aprendí a rezar el rosario, y
la Virgen María me llevó más a Jesús”.
De Cuba al mundo
La Asociación de Caballeros Católicos de Cuba fue fundada en 1929
en Sagua la Grande. En la isla logró contar con más de 11,000
miembros. En Miami, la organización cambió su nombre en 1980,
llamándose “Asociación de Caballeros Católicos del Mundo”, dada la
realidad multiétnica del sur de la Florida.
El nicaragüense Guillermo Guillén es el primer presidente no
cubano de la Asociación, que el 28 de septiembre realizó su 15ª.
Asamblea Anual en el salón McCarthy, de la iglesia St. Timothy, al
suroeste de Miami.
“Me sentí muy emocionado cuando fui elegido presidente, porque eso
representaba una apertura”, asegura Guillén, quien había sido el
vicepresidente de la entidad durante los cuatro años previos a la
presidencia. “Le doy gracias a la comunidad cubana por la
bienvenida que da a otras comunidades”.
Explica que la Asociación tiene como propósito “ser manos
trabajadoras en las parroquias”, y participar en sus distintos
ministerios. Trabaja además en la evangelización y la formación en
la fe, y realiza actividades sociales para recaudar fondos, que
son destinados a obras católicas de caridad. También se
comprometieron con Mons. Ramón Benito de la Rosa y Carpio,
arzobispo de Santiago de los Caballeros, en República Dominicana,
para enviar 100,000 rosarios a dicha arquidiócesis. La Asociación
tiene un programa en Radio Paz, a las 8:30 a.m., que se transmite
los sábados a las 12:00 del mediodía.
En el sur de la Florida, cuenta con 11 “capítulos” o “uniones” en
distintas parroquias de Miami-Dade, y una en West Palm Beach, con
un total aproximado de 350 miembros. Para el año próximo, desean
establecer uniones en el condado de Broward , y restablecer las de
Puerto Rico y Cuba. Además, están interesados en establecer una
unión en la ciudad de Alpharetta, en el norte de Atlanta, Georgia.
Si algún hombre está interesado en ser parte de la Asociación, se
le pide que haya recibido los sacramentos y, si está casado, que
lo haya sido por la Iglesia Católica. Pero el no tener los
sacramentos no se convierte en impedimento, porque los miembros de
la Asociación le ayudan a prepararse para recibirlos.
“Un muchacho llegó de Cuba muy joven, creció aquí ‘a su manera’,
se casó y no tenía los sacramentos. Luego se unió a nosotros, se
preparó, y hoy es uno de los líderes de la Asociación”, informa
Guillén.
¿El nombre de aquel “muchacho”?
Joe Fernández.
Asociación de Caballeros Católicos del Mundo
1651 W 37 St., Hialeah, FL 33012
www.caballeroscatolicos.org
Teléfono: (305) 512-3839. Fax: (305) 512-3980.
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