ARCHIVO

BUSQUEDA

PORTADA

 ARQUIDIOCESIS MIAMI
 VOZ DEL ARZOBISPO
 CALENDARIO
 MUNDO Y NACION
 VATICANO
 LIBROS / CINE / ARTE
 IGLESIA EN CUBA
 IGLESIA EN A. LATINA
 OPINIONES
 ESPIRITUALIDAD
 REFLEX. BIBLICAS
 ENLACES
 

 

La escuela Curley-Notre Dame cumple 50 años

 

Graduados, antiguos directores y profesores
celebran reunidos en la catedral


Nancy Kindelán, Hermana del Inmaculado Corazón de María, graduada de Notre Dame en 1974 y actual directora de la vecina escuela St. Rose of Lima, de Miami Shores; el director de Curley Notre-Dame, el hermano Anthony Cavet, C.B., y María Elena López, integrante de la última promoción de Notre Dame (clase de 1981), y actual directora de la escuela Good Shepherd, en el sur del condado Miami-Dade. (Foto: Ana Rodríguez-Soto/TFC) 

Ana Rodríguez-Soto
The Florida Catholic

Cincuenta años atrás, los muchachos de la secundaria Archbishop Curley High School se detenían cada mañana para visitar a las muchachas de la escuela Notre Dame Academy antes de que comenzaran las clases.

“La campana de ellos sonaba cinco minutos después que la nuestra”, recuerda Marcia Casey-Gill, graduada de Notre Dame en 1958.

Esto les daba a los muchachos el tiempo mínimo para correr 10 cuadras hasta la 2a Avenida del Noreste, sin llegar tarde a sus propias clases. Aunque alguna de las personas encargadas de guardar a las estudiantes los echara de allí con frecuencia, muchas de aquellas visitas se convertían en cortejos, noviazgos y, eventualmente, en matrimonios que han durado hasta el día de hoy.

Estas dos escuelas hermanas se fundaron en 1953. Familias de lugares tan cercanos como Miami Shores, y tan lejanos como Hialeah, enviaban sus hijos a Curley y sus hijas a Notre Dame. En 1981 las escuelas se fusionaron, convirtiéndose en una sola familia, tal como habían hecho muchos de sus graduados. (Los edificios de Notre Dame albergan ahora la parroquia Notre Dame d’Haiti y el Centro Haitiano Pierre Toussaint.)

“Las escuelas estuvieron siempre muy cerca”, dice Nancy Kindelán, Hermana del Inmaculado Corazón de María, graduada de Notre Dame en 1974 y actual directora de la vecina escuela St. Rose of Lima, de Miami Shores.

La Hna. Kindelán estuvo entre las muchas personas (graduados, maestros, directores y estudiantes) que concurrieron a la celebración de una misa por el 50º aniversario de la escuela, el 7 de septiembre, en la catedral St. Mary.

Aunque le dio tristeza el ver Notre Dame cerrada, la Hna. Kindelán dijo: “Me alegró saber que sigue funcionando, en conexión con Curley”.

“Siempre he considerado que Notre Dame ha sido parte de Curley”, dijo María Elena López, integrante de la última promoción de Notre Dame (clase de 1981), y actual directora de la escuela Good Shepherd, en el sur del condado Miami-Dade.

“Me inspiró a seguir en la educación”, añadió López, refiriéndose a la formación que recibió allí.

“Aquella época fue inolvidable”, dijo Marc Stead (promoción de 1969), quien se casó con Diane Berry (clase de 1970). “Ella era cheerleader; yo era atleta”, explicó.

“Íbamos a todos los juegos”, dijo Carol Magill Woodward (promoción de 1958). “Y teníamos que usar vestidos. Las monjas nos decían que no podíamos usar pantalones”.

Aquellas monjas eran las Hermanas de St. Joseph de St. Agustine, que integraron originalmente el personal de Notre Dame, y las Hermanas del Inmaculado Corazón de María, que se encargaron de la escuela hasta el último momento.

En la época en que ambas escuelas comenzaron, eran las únicas secundarias católicas de Miami. Las secundarias parroquiales como la de Gesu (en el centro de Miami), la de Sts. Peter and Paul (en Miami) y la St. Theresa (en Coral Gables) habían sido cerradas.

“Los muchachos venían de todas partes. Nos alojábamos en St. John [the Apostle] en Hialeah”, dijo el Hermano de la Santa Cruz Michael Brickman (promoción de 1961). Brickman estaba casi listo para ingresar en los Graymoor Friars cuando los Hermanos de la Santa Cruz asumieron la administración durante su último curso.

“Nuestros padres nos mandaron a desempacar y a establecer la casa de los Hermanos en dos aulas del segundo piso”, recuerda. El edificio que alberga a los Christan Brothers que operan la escuela actualmente,  no sería construido hasta cinco o seis años después.

“Fue una tarea muy dura”, señaló el Hno. Keric Dever, el primero de los dos Hermanos de la Santa Cruz que serían directores de 1960 a 1972. “Pero fue un buen desafío. Éramos jóvenes y duros, y los muchachos nos admiraban”.

De hecho, añadió, bajo su dirección, la escuela alcanzó un promedio de dos vocaciones al año.

 “Me encantaba asistir a aquella escuela para muchachas”, recuerda Joanne Roberts, de la promoción de 1963. “Las monjas nos dieron una educación excelente”.

En efecto, el Arzobispo John C. Favalora dijo a los egresados durante la homilía: “Ustedes son el mejor anuncio de lo que sucede en esa escuela. Hay ciertas cosas que no podemos conocer a menos que Jesús nos las revele”, añadió. “Son esas cosas que Jesús nos revela acerca de la vida y acerca del vivir, lo que le da sentido a todo lo demás. Es por eso que se fundó esta escuela. El día en que se olvide de esta misión, será el día en que deberá cerrarse”.

La escuela Archbishop Curley-Notre Dame ha iniciado la recaudación de un fondo de $1 millón para garantizar el futuro de la institución. Para informarse, llame a Tracy Horvath al 305-751-8367, extensión 28.