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Prominente rabino
respalda al Cardenal Castrillón en defensa de La Pasión
ACI
Washington
El rabino Daniel Lapin, uno de los líderes judíos más respetados
de Estados Unidos, consideró como un error las críticas y
acusaciones de grupos semitas radicales contra el filme La
Pasión de Mel Gibson, y respaldó las declaraciones del
Cardenal Darío Castrillón a favor de la película.
Lapin, fundador y director de la organización Toward Tradition –que
trabaja por la unidad entre judíos y cristianos–, publicó un
artículo titulado “Protestar contra La Pasión de Mel Gibson
carece de legitimidad moral”.
El rabino desestimó las acusaciones de antisemitismo de la Liga
Anti Difamación y sus aliados, explicando que estas posturas no
representan a la comunidad judía. “Mientras la mayoría de los
judíos esperan pacientemente para ver la película antes de
responder, otros optan por condenar prematuramente un film que aún
no ven o violan los acuerdos de confidencialidad firmados con Icon
Productions”.
Lapin, que se define como un “rabino ortodoxo que observa
cautelosamente la historia judía, dueña de un lamentable hábito de
repetición”, considera que “quienes protestan públicamente contra
la película de Mel Gibson carecen de legitimidad moral. Más aún,
creo que sus actos no sólo están equivocados sino también
descabelladamente mal aconsejados y son sumamente imprudentes”.
“Me dirijo a todos mis amigos judíos cuando digo que sus intereses
no están representados por muchas de estas organizaciones y
autoproclamados defensores que dicen estar actuando en nombre de
ustedes. Piensen un instante en quién pone en peligro la seguridad
de los judíos hoy en día, ¿los musulmanes o los cristianos?”,
cuestionó.
Anticristianismo
En su artículo, Lapin repasó varios episodios de anticristianismo
en los últimos años protagonizados por judíos. Recordó que La
última tentación de Cristo fue distribuida por un empresario
judío y que otro prominente judío permitió una exposición de arte
en Nueva York que incluyó una Virgen María hecha con excremento de
elefante.
En esos casos de flagrante anticatolicismo, las organizaciones
judías callaron, señaló Lapin.
“¿Dónde estaba la muestra de solidaridad de los judíos ante
semejante atrocidad? Tan sólo un reducido grupo de ortodoxos
judíos se unieron a sus compañeros americanos en la protesta
contra esa profanación de la cristiandad con excremento de
elefante”, recordó Lapin.
En el caso de La última tentación de Cristo, “casi todas
las denominaciones cristianas protestaron contra la producción de
Universal Pictures, una cinta difamatoria que de haber sido acerca
de Moisés o Martín Luther King Jr., hubiese provocado rugidos de
ira en toda la nación. Se dejó solos a los cristianos en la
defensa de su fe”, señaló.
“La mayoría de los americanos sabía que Universal Pictures estaba
dirigida por Lew Wasserman. Muchos también conocían la condición
étnica de Lew. Posiblemente ahora uno se pregunte por qué a Mel
Gibson no se le permite ejercer la misma libertad artística que se
le concedió a Lew Wasserman”.
Lapin recordó que las organizaciones judías sólo protestaron
contra la producción de Disney, Aladino, “¡que fue
considerada por una organización judía como innecesariamente
ofensiva para los árabes! No tiene el menor sentido que los judíos
hagan semejante alboroto por una gentil sátira de Arabia en un
dibujo animado, a la par que ignoran insultos intencionados y
ofensivos en grandes películas en contra de los cristianos, que
han demostrado su amistad genuina hacia nosotros”.
No ofender
Sobre los que consideran que La Pasión puede generar
violencia de cristianos contra los judíos, Lapin es claro: “En
Estados Unidos, ningún religioso obtiene poder político junto con
su certificado de ordenación y, si hay matones peligrosos e
ignorantes, el cristianismo es la cura y no la causa”.
“Estados Unidos es el país más filosemita de la historia, y se
constituye en el mejor hogar para los judíos de los últimos dos
mil años. Sugerir una equivalencia entre los cristianos americanos
de hoy y aquellos de la historia europea resulta ofensivo y
desagradecido”, sentenció.
“Sinceramente, si es apropiado culpar a los cristianos americanos
de hoy por los pecados de los antiguos europeos, ¿por qué no es
apropiado culpar a los judíos de hoy por las cosas que hicieron
nuestros ancestros?”, cuestionó y aseguró que “los grupos de
judíos que fracturan la amistad entre cristianos y judíos no están
haciendo ningún favor a los judíos americanos”.
Ira selectiva
Para Lapin, las organizaciones judías que protestan con La
Pasión “son sorpresivamente selectivas en su ira. Es muy
extraño que la nueva película Lutero, que defiende a
alguien que ha sido con certeza uno de los personajes de la
historia más elocuentemente antisemitas, obtiene una entrada libre
de parte de nuestros autodenominados guardianes judíos. Parece que
solamente Gibson es malo”.
Según el rabino, ocurre lo mismo con la película El Evangelio
de San Juan, que se mantiene “totalmente inmune a las tácticas
de censura de ciertas organizaciones judías”. “¿Tendrá que ver su
silencio con la condición étnica de los productores? Entre ellos
están Garth Drabinsky, Sandy Pearl, Joel Michaels, Myron Gottleib,
y Martin Katz. ¿Esto quiere decir que si los judíos citan el
Evangelio es una obra de arte pero si Mel Gibson hace lo mismo es
antisemitismo?”, cuestionó.
Protestas indefendibles
Según Lapin, las protestas contra La Pasión “no son sólo
moralmente indefendibles sino también estúpidas” por tres razones
fundamentales.
La primera es que resulta “improbable que cambien las
consecuencias de la película”. “El señor Gibson es un artista y un
católico de una fe profunda de la cual esta película es expresión.
Definitivamente, el motivo que lo llevó a hacer esta película no
fue comercial”, indicó.
“Cualquiera que haya visto Braveheart (Corazón Valiente)
sospechará que Mel Gibson se identificó con el héroe de esa épica,
quien se permitió ser violento en lugar de traicionar sus
principios. ¿Alguien cree realmente que Gibson se va a detener por
las amenazas de las organizaciones judías? ¿Algún judío cree
realmente que va a impedir que millones de cristianos vean esta
película? Yo no creo que los judíos deban ver esta película, no es
sobre nuestra religión. No obstante, los millones de cristianos
que la vean saldrán profundamente conmovidos y fortalecidos”,
aseguró.
“La segunda y principal razón es que considero que estas protestas
son aconsejadas con maldad. Mientras los judíos le dicen a Gibson
que esta película contradice los datos históricos acerca de quien
mató realmente a Jesús, el Cardenal Darío Castrillón Hoyos afirma
que Gibson no sólo sigue atentamente la narración de los
Evangelios, dándole al espectador una nueva apreciación de esos
pasajes bíblicos, sino que sus opciones artísticas también hacen a
esta película fiel al significado de los Evangelios, tal como lo
entiende la Iglesia”, sostiene Lapin.
La tercera razón de Lapin es que “los ataques a Mel Gibson son un
error porque mientras estén en los intereses de organizaciones
judías que reciben dinero con el fantasma del antisemitismo, y
mientras estén los intereses de periodistas judíos del New York
Times y de otras partes que intentan despegar sus carreras,
definitivamente no estarán los intereses de la mayoría de judíos
americanos que llevan sus vidas diarias en confortable armonía con
sus amigos, los ciudadanos cristianos”.
“Muchos cristianos ven esto como ataques no sólo contra Mel Gibson
o como meras críticas de cine, sino desde mi punto de vista, con
cierta justificación, los ven como ataques a todos los cristianos”,
advirtió.
“Los intereses judíos están más protegidos si se cultiva la
amistad con los cristianos en lugar de corroerla cínicamente”.
Rechazar el anticristianismo flagrante de parte de judíos que
digan que actúan en nuestro nombre sería el camino más inteligente
como comunidad. Hacerlo tendría una ventaja adicional: Es hacer lo
correcto”, concluyó.
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