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Marcha de la Libertad para los Trabajadores Inmigrantes parte desde Miami para gran manifestación

Mary Avilés
EFE

La gran movilización nacional “Marcha de la Libertad para los Trabajadores Inmigrantes” hizo su escala en Miami el sábado 27 de septiembre, desde dónde partió hacia su objetivo final: una gran manifestación en Nueva York en defensa de sus derechos.

Decenas de personas se acercaron hasta la Escuela Primaria Toussaint L'Ouverture, en la Pequeña Haití para despedir al grupo que partió rumbo a Washington D.C., donde se encontrarán el 2 de octubre para proseguir juntos hasta Nueva York, y realizar una multitudinaria manifestación dos días después.

Noemí Palma, presidenta del grupo De Inmigrantes para Inmigrantes (DIPI), en Miami, Florida, dijo que el propósito de esta movilización “es hermoso”.

“Lo que queremos es resaltar lo humano. Que los inmigrantes somos seres humanos que merecemos respeto”, comentó Palma, argentina y quien llegó hace dos años a los Estados Unidos, donde trabaja en obras

de construcción.

De Miami, el autobús partió a Immokalee (suroeste de Florida) donde recogió a otros manifestantes como Romeo Ramírez, guatemalteco y trabajador agrícola, quien dijo que lo que buscan los manifestantes es hacer sentir su voz.

“Esta marcha es para dar a conocer nuestra presencia y que necesitamos un refuerzo a nuestro derecho a la libertad y a los derechos civiles y humanos”, afirmó Ramírez.

Estos derechos son, de acuerdo con Immigrant Workers Freedom Ride -organizadores de la caravana-, la legalización de los indocumentados, la unificación familiar y mejoras en las protecciones laborales para los inmigrantes, entre otros.

La marcha está inspirada en la que los llamados Freedom Riders realizaron en 1961, durante el Movimiento de Derechos Civiles, cuando protestaron contra la segregación racial que oprimía a los negros en el país.

La mayor diferencia es que esta vez intentarán beneficiar a los cerca de ocho millones de indocumentados que, según el Censo 2000, viven en EEUU.

En términos demográficos, el objetivo es lograr que más del 40 por ciento de la población apoye la causa de los inmigrantes, en las que sólo el 10 por ciento cree fervientemente, explicó Hilda Marella Delgado, portavoz de esta campaña.

Aunque la caravana por la libertad ha recibido el apoyo de muchas personas, también se ha topado con algunos obstáculos, como el viernes, cuando dos autobuses fueron detenidos por la Patrulla Fronteriza en el sector de Sierra Banca, en Texas, durante algunas horas.

Cientos de personas abarrotaron las líneas telefónicas de la agencia federal pidiendo la liberación de los viajeros, quienes pudieron continuar con su recorrido.

Los miembros de la Marcha de la Libertad para los Inmigrantes demandan, entre otras cosas, la concesión de un status legal a millones de personas que viven en el país como indocumentados.