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Pax Christi Miami: no al ALCA, sí a la justicia social

Pax Christi y grupos de otras iglesias locales se reunirán en el centro de Miami el martes 18 de noviembre, un día antes de la reunión del ALCA, para unirse en oración y en protesta pacífica.

Angelique Ruhí-López
La Voz Católica
Fotos: Angelique Ruhí-López

Anthony Vinciguerra llegó a Miami en febrero desde California, donde trabajaba con centroamericanos refugiados en una casa de Catholic Worker (‘Trabajador Católico’) en Oakland, California, que habían sido afectados por el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (NAFTA, por su sigla en inglés), de 1994.

Therese Djahanshahi y Jim Worl escuchan las impresiones de Alina  Wetzstein sobre
la globalización.

La casa abrió en los años 80 para servir como refugio a los inmigrantes víctimas de las guerras en Centroamérica, dijo Vinciguerra, que trabaja actualmente para el South Florida Interfaith Committee for Worker Justice (‘Comisión Interreligiosa de Justicia para los Trabajadores, del sur de la
Florida’).

“Vimos que después de las guerras, seguían huyendo desde Centroamérica. Fueron refugiados por razones económicas, y vinieron después de que NAFTA fue aprobado”, expresó Vinciguerra. “Teníamos esperanza de que NAFTA verdaderamente iba a traer nuevos trabajos a Centroamérica, pero, en realidad, hay muchos problemas con NAFTA: los sueldos en México han bajado casi 20%; las factorías norteamericanas que se mudaron a Centroamérica han destruido el sistema ecológico. En fin, están explotando a las personas”.

Por esta razón, Vinciguerra se opone a la Reunión Ministerial del Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA), que tendrá lugar en Miami, del 19 al 21 de noviembre.

El ALCA es una iniciativa promovida por los Estados Unidos que crearía un zona de libre comercio integrada por 34 países –todas las naciones de las Américas, excepto Cuba– y comprendería una población total de 800 millones de personas, con un producto nacional bruto combinado de más de $11,000 millones antes del año 2005.

Además del ALCA, el presidente de los Estados Unidos, George W. Bush –junto con los presidentes de Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Nicaragua y Honduras–, ha propuesto el Tratado de Libre Comercio entre los Estados Unidos y Centroamérica (CAFTA, por su sigla en inglés), basado en el NAFTA, y que también se discutirá en la reunión de Miami. Según la crítica, el ALCA y el CAFTA concederían nuevos y amplios poderes a las corporaciones transnacionales, favorecerían a las grandes empresas norteamericanas, y perpetuarían la opresión de los pobres.

Anthony Vinciguerra, a la izquierda, dirige la reunión del 13 de octubre en el Centro Poveda, de Miami.

La globalización a la luz del Evangelio

Vinciguerra y otros miembros de Pax Christi Miami, decidieron hacer algo para expresar su desaprobación del ALCA. Desde el 22 de septiembre, un grupo de aproximadamente 14 personas, miembros de Pax Christi y de la Asociación Teresiana, se han reunido cada lunes, de 7 p.m. a 8:30 p.m., en el Centro Poveda (3400 SW, 99 Avenida), para estudiar la globalización y el comercio global a la luz del Evangelio.

“Debería de haber una voz desde la perspectiva de la fe en todo este debate”, dijo Vinciguerra. “Como católicos, tenemos que dialogar, y criticar lo que propone el ALCA. Nuestra Iglesia ha hablado muchísimo sobre el desarrollo económico y los tratados de comercio internacionales que no favorecen a los pobres. Tenemos que guiarnos por esto”.

Pax Christi es un movimiento católico internacional de paz. El movimiento se enfoca en las áreas de desmilitarización y seguridad, justicia, derechos humanos, ecología, desarrollo, no violencia, justicia económica y reconciliación. El grupo local no se reúne normalmente; sólo cuando hay eventos o temas que lo ameriten.

“Lo que más me ha impactado de las reuniones, es que todos hemos tenido la oportunidad de reflexionar sobre nuestras propias vidas, y en cómo todo lo que nosotros elegimos, desde la ropa que nos ponemos a los productos que compramos, tiene una conexión global”, dijo Vinciguerra.

Originalmente, el grupo local de Pax Christi se iba reunir por sólo cuatro semanas para hablar del ALCA y la globalización, pero hubo tanto interés, que las reuniones continúan.

Patricia Stockton, Carol Krech, Noel Cleland y Ruth Jones dialogan sobre su oposición al ALCA en la reunión de
Pax Christi.

“Los asuntos de la globalización son muy complicados”, dijo Patricia Stockton, miembro de la Asociación Teresiana. “Explorar estos temas con un grupo de personas me ha resultado muy enriquecedor”.

La quinta reunión, que se llevó a cabo el 13 de octubre, comenzó con una oración, seguida por la lectura del primer capítulo del Génesis. Después, hubo una discusión sobre este capítulo y otros del Antiguo Testamento, mirados a la luz de la globalización.

“Sí, Dios nos dio dominio sobre la tierra, pero también nos dio la responsabilidad de cuidarla”, dijo Rose Anderson, miembro de Pax Christi.

“Yo propongo cambiar la palabra ‘dominio’ por ‘mayordomía’, porque la primera tiene una connotación negativa”, respondió Noel Cleland, de Coral Gables Congregational Church. “La tierra no me pertenece a mí: sólo a Dios”.

Tal perspectiva es algo que este grupo y muchos otros que se oponen al ALCA, esperan promover. Pax Christi y grupos de otras iglesias locales se reunirán en el centro de Miami el 18 de noviembre, antes del comienzo de la reunión del ALCA, para unirse en oración y en protesta pacífica.

“Queremos modificar el tono de las demostraciones”, dijo Anderson. “Es importante que la gente considere los puntos que se debaten y se ponga a pensar en por qué se espera entre 30,000 y 100,000 personas para manifestar su protesta. Los policías ya se están preparando, al igual que nosotros. Pero nosotros nos estamos preparando con el estudio de los temas que se debaten, y con mucha oración”.