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Corpus Christi abre un Centro de Servicios Sociales
Angelique Ruhí-López
La Voz Católica
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El P. José Luis Menéndez, párraco de Corpus Christi, junto a un
retrato de Rosario de la Cueva de Iglesias, expuesto en la sala
de entrada del nuevo Centro.
Foto: Angelique Ruhí-López / LVC
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El Centro de Servicios Sociales Rosario de la Cueva de Iglesias,
adscrito a la parroquia de Corpus Christi, abrió el 4 de noviembre
para servir a las personas de escasos recursos económicos que
residen entre la calle 17 y la 54 del Noroeste, desde la Bahía de
Biscayne a la Avenida 37.
“Este edificio es sólo el instrumento, el vehículo”, señaló el P.
José Luis Menéndez, párroco de Corpus Christi. “Lo importante son
los servicios que se le ofrecen a la comunidad”.
Entre éstos están los servicios médicos y legales, al igual que de
psicólgos y de consejeros, préstamos bancarios, una oficina de la
Administración del Seguro Social y otros servicios sociales. El
centro tiene cinco oficinas: dos para consultas médicas, dos de
consulta legal o de consejería, y una oficina para María Teresa
Valdés, quien administra el Centro. También hay un salón de
conferencias, una cocina para los voluntarios, un área de
recepción y un salón de entrada amplia, que está disponible para
las reuniones pastorales de la parroquia y de grupos de apoyo,
como son los que atienden a víctimas del cáncer y del sida, por
ejemplo.
“Yo lo comparo a un aeropuerto, donde los servicios, a todos los
niveles, se pueden obtener”, dijo el P. Menéndez. “Cualquiera
puede venir y buscar ayuda. Les ofrecemos un servicio completo”.
Actualmente, el centro tiene 30 voluntarios comprometidos que
ayudan de distintas maneras, como en el área de recepción, o
llenando papeles de inmigración. “Es importante que la gente vaya
tomando conciencia de que sólo tenemos los recursos de una
parroquia pobre”, explicó el P. Menéndez. “Los pocos recursos que
tenemos, y los donativos y la ayuda que se nos da, hay que
administrarlos bien”.
También hay 17 médicos que ofrecen sus servicios gratis. Algunos
van al centro y otros trabajan desde sus consultas. “Necesitamos
doctores y otros profesionales jubilados, como abogados, que
compartan sus conocimientos con los mas necesitados”, comentó el
P. Menéndez.
Hace más de seis años, un donativo de Caridades Católicas hizo
posible pagarle a una trabajadora social, para ofrecer servicios
sociales a la comunidad desde una pequeña oficina en la rectoría
de Corpus Christi. Aunque el donativo sólo alcanzó para dos años,
los Amigos de Corpus Christi empezaron a organizar una exhibición
de moda cada año, para recaudar fondos para pagar a la trabajadora
social.
El nuevo edificio se construyó en sólo 8 meses, gracias a la
generosidad del Dr. Carlos Iglesias y su esposa, Mamen, quienes
hicieron una donación para perpetuar la memoria de Rosario de la
Cueva de Iglesias, la madre de Iglesias, quien prestó siempre una
atención especial a la parroquia Corpus Christi y a los que a ella
acudían en busca de ayuda.
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