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Una gran victoria
en contra del aborto
ACI
Washington
El miércoles 5 de noviembre, el Presidente George W. Bush firmó la
histórica ley que prohíbe en el país el aborto por nacimiento
parcial, un macabro método en el que se induce el parto a partir
de sexto mes de gestación y se mata al bebé triturándole el cráneo.
Con la firma, Bush coronó siete años de ardua campaña de los
movimientos y legisladores pro-vida que buscaron la prohibición
desde 1995 y fueron bloqueados por el ex Presidente Bill Clinton.
Cuando hace unas semanas, el Senado aprobó la prohibición, Bush
aseguró que firmaría la ley y consideró que la medida “terminará
una práctica horrenda y ayudará a construir una cultura de la vida
en América”.
Los anti-vida han presentado tres demandas en San Francisco, Omaha
(Nebraska) y Nueva York para evitar que la ley se aplique.
La International Planned Parenthood Federation –dueña de la cadena
de clínicas abortistas más grande del país– presentó la querella
en San Francisco “en nombre de las mujeres” que desean someterse a
este tipo de aborto; el Center for Reproductive Rights presentó en
Omaha un reclamo en nombre de los médicos y la American Civil
Liberty Union (ACLU) hizo lo propio en Nueva York.
Al día siguiente, 6 de noviembre, el Presidente del Comité de
Actividades Pro-Vida del Episcopado Estadounidense, Mons. Charles
Chaput, publicó un comunicado en el que saluda al Presidente
George W. Bush por haber firmado la ley que prohíbe el aborto por
nacimiento parcial en el país.
Mons. Chaput, también Arzobispo de Denver, dirigió la felicitación
al mandatario y los Pro-Vida que impulsaron por años esta reforma,
con un mensaje en el que agradece la decisión en nombre de todos
los obispos de Estados Unidos.
Según el Arzobispo, la ley “prohíbe uno de los más inhumanos
procedimientos jamás practicados contra un niño: el aborto por
nacimiento parcial”, que se aplica en embarazos avanzados y mata
al bebé induciendo un parto y triturándole el cerebro.
“Por 30 años, el aborto ha sido legal en todo momento durante el
embarazo, por cualquier razón o sin motivo, y por cualquier método
que se deseara emplear para matar a un niño no nacido”, denunció
Mons. Chaput.
El Arzobispo sostiene que con su firma, el Presidente Bush permite
que “por primera vez en tres décadas, nuestra nación haya aplicado
una restricción contra un procedimiento abortivo”.
“Éste es un paso vital en la dirección correcta para nuestra
nación y para las mujeres que han sufrido, y para los niños que
han muerto por esta forma de violencia particularmente íntima”,
agregó Mons. Chaput.
Asimismo, felicitó en nombre de los obispos al Presidente Bush y
comprometió sus “oraciones y apoyo para ver que este brutal
procedimiento siga prohibido por ley y sea intolerable para el
pueblo estadounidense”.
El Arzobispo agradeció finalmente a los millones de “católicos y
otra gente de buena voluntad que en todo el país han trabajado
para alcanzar este logro. Su arduo trabajo y sus oraciones son en
gran medida responsables de este día de celebración”.
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