ARCHIVO

BUSQUEDA

PORTADA

 ARQUIDIOCESIS MIAMI
 VOZ DEL ARZOBISPO
 CALENDARIO
 MUNDO Y NACION
 VATICANO
 LIBROS / CINE / ARTE
 IGLESIA EN CUBA
 IGLESIA EN A. LATINA
 OPINIONES
 ESPIRITUALIDAD
 REFLEX. BIBLICAS
 ENLACES
 

 

 

La presencia profética de los hispanos en EE UU

La histórica San Agustín acoge el
12º Encuentro Regional del Sureste

Angelique Ruhí-López
La Voz Católica

El sol amaneció el viernes 17 de octubre y pintó el cielo de azul, rosado y naranja. Fue en este escenario donde el Obispo Auxiliar Agustín Román compartió su ánimo, entusiasmo y consejo en la homilía de la misa que se celebró en la Misión Nombre de Dios en San Agustín. La misa se ofreció en el altar rústico donde el P. Francisco López de Mendoza Grajales celebró, por primera vez, una Misa de Acción de Gracias, el 8 de septiembre de 1565, día de la fundación de la ciudad de San Agustín.

En la bienvenida al encuentro, el P. Mario Vizcaíno presenta (de izquierda a derecha) a Lidia Menocal, del SEPI; Mons. Victor Galeone, D.D., Obispo de San Agustín; Mons. Agustín Román, Obispo Auxiliar de Miami; Ronaldo Cruz, director ejecutivo del Secretariado para Asuntos Hispanos de la Conferencia Nacional de Obispos Católicos, y su director asociado, Alejandro Aguilera-Titus. Fotos: Angelique Ruhí-López / LVC

“La primera misa que se celebra en todo el territorio de lo que hoy es los Estados Unidos, se celebró en este altar”, afirmó Mons. Román. “Tenemos que pensar en esta primera evangelización cuando pensamos en la nueva evangelización. Lo que las dos tienen en común es el fervor, el entusiasmo por el reino de Dios, y el reto de vivir y compartir el Evangelio”.

En San Agustín, la ciudad más antigua de los Estados Unidos y donde primero empezó la fe católica en este país, se reunieron más de 200 líderes de la pastoral hispana de la región del sureste del país, del 16 al 19 de octubre, para compartir sus experiencias de cómo la Iglesia Católica ha servido y ha acogido al pueblo hispano. En este duodécimo Encuentro Regional del Sureste, presentado por el Instituto Pastoral del Sureste (SEPI), concurrieron representantes de 26 de las 28 diócesis de nueve estados de la región, incluyendo Alabama, Carolina del Norte, Carolina del Sur, Florida, Georgia, Kentucky, Louisiana, Mississippi y Tennessee.

En su bienvenida a los participantes del encuentro, el P. Mario Vizcaíno, Sch.P., director del SEPI, advirtió que la visión evangelizadora del ministerio hispano tenía que ir más allá de la comunidad hispana.

“Estamos en un momento muy importante en el ministerio hispano”, expreso el P. Vizcaíno. “Somos ya la minoría más grande [en los Estados Unidos] y el liderazgo tiene que prepararse para ser un liderazgo más universal. La presencia profética del hispano es un regalo para este país, porque llevamos los principios católicos en la sangre. Tenemos que tener una visión de servicio a toda la Iglesia, no solamente al pueblo hispano”.

Vistos a la luz de este llamado a una evangelización universal, los tres temas principales de las charlas del encuentro fueron la pastoral juvenil, la integración del ministerio hispano en las estructuras diocesanas, y los distintos modelos exitosos de la pastoral hispana en el sureste. Después de cada charla, se reunieron grupos mixtos o diocesanos para compartir y discutir soluciones a cada asunto.

 

Integración de jóvenes hispanos

Según el departamento del censo, 34.4% de los 38.8 millones de hispanos de los Estados Unidos –o sea, más de una tercera parte–, son menores de 18 años. Esta estadística le preocupa a Rey Malavé, presidente de la Red Nacional Católica de Pastoral Juvenil Hispana (La Red), porque dice que “las estructuras y recursos de la Iglesia no están actualmente dirigidos hacia el ministerio juvenil. Hay una necesidad de respuesta y dirección, de entrenamiento, liderazgo y desarrollo de programas para jóvenes hispanos”.

La Red promueve entre sus objetivos el fortalecimiento y la creación de infraestructuras eclesiales que 1º) amplíen la pastoral juvenil y promuevan la integración a ella; 2º) coordinen los esfuerzos al nivel nacional, regional, diocesano y parroquial, y 3º) ofrezcan una formación integral para los ministros y los consejeros de la pastoral juvenil hispana.

“Se necesita mayordomía, educación y comunicación”, explicó Malavé.

Tita Mendizábal, joven guatemalteca de 18 años, piensa que los recursos para la pastoral juvenil ya existen, pero todavía no se están utilizando.

“Necesitamos mas creatividad”, indicó Mendizábal, quien llegó a los Estados Unidos hace cuatro años y es coordinadora del grupo Guardianes de la Cruz en la parroquia de Holy Redeemer, en Orlando, Florida. “Los adultos están haciendo su labor y esto es bueno, porque necesitamos asesores adultos, pero los jóvenes atraen a otros jóvenes”.

Once diócesis del sureste ya tienen o están formando programas de pastoral juvenil hispana, añadió el P. Vizcaíno. Estos programas exigen conocer y apoyar la realidad del joven, enfrentar el problema cultural y el generacional, y emprender la formación de jóvenes y asesores adultos.

El ministerio hispano en el nivel diocesano

Aunque la pastoral hispana ha progresado en los Estados Unidos en los últimos 25 años, todavía hay mucho trabajo que hacer. El objetivo es que la pastoral hispana no sea sólo un departamento independiente dentro de las diócesis o las parroquias –separado de todos los otros ministerios–, sino que se encuentre en todos los niveles parroquiales y diocesanos.

Gracias al documento Encuentro y Misión: Un marco pastoral renovado para el ministerio hispano, publicado en noviembre de 2002 por el Comité para Asuntos Hispanos de la Conferencia Nacional de Obispos Católicos, los que trabajan en la pastoral hispana tienen normas para desarrollar el ministerio hispano dentro de las parroquias y las diócesis. En sus charlas, Ronaldo Cruz y Alejandro Aguilera-Titus, del Secretariado para Asuntos Hispanos del nivel nacional, promovieron el documento y exigieron la necesidad de aplicarlo al nivel diocesano.

“Si no somos ministros para todos en la Iglesia, y si no tenemos la preparación y la formación, no tendrá impacto nuestra presencia”, explico Cruz, director ejecutivo del Secretariado para Asuntos Hispanos.

Aguilera-Titus, director asociado del Secretariado para Asuntos Hispanos, sugirió que el futuro de la pastoral debería incluir más desarrollo en tres áreas fundamentales: en las estructuras y las redes ministeriales, en la construcción de relaciones y colaboraciones eclesiales, y en su participación activa en la sociedad.

“Debemos ser ‘gente puente’”, añadió Aguilera-Titus.

Al ser “gente puente”, quienes están involucrados en la pastoral hispana se encuentran a veces con obstáculos, pero también logran sus victorias.

En la diócesis de Lexington, que apenas lleva cinco años en existencia, el terreno y el transporte son muy difíciles debido a las montañas. De los 50 condados de la diócesis, sólo hay 64 parroquias con 59 sacerdotes, y hay condados que no tienen iglesias católicas, explicó la Hna. Sandy Delgado, O.P., directora de la oficina diocesana del ministerio hispano de la diócesis de Lexington, Kentucky. “Somos una de las diócesis más pobres de la nación”, indicó. Lexington “es una diócesis misionera”.

 

Diálogo y progreso

Para enfrentarse a los problemas de la región, la Hna. Delgado organizó seis encuentros regionales a los que se invitó a todos los hispanos y a los líderes anglos de las parroquias de la diócesis. Allí se presentó el plan pastoral para la diócesis y se pudo lograr mucho diálogo y progreso, aunque varios párrocos no quisieron participar.

Los participantes compartieron experiencias muy diversas –algunas de éxito, y otras no tanto. Juanita Ibarra, por ejemplo, explicó que en su parroquia, en la diócesis de Shreveport, Louisiana, la misa se celebra en inglés, porque los sacerdotes no hablan español, pero su esposo, José, traduce la misa entera al español. Teresa Aldahondo, consultora del ministerio hispano de la diócesis de Raleigh, en Carolina del Norte, dijo que a los sacerdotes que deciden aprender el español, los hispanos les ofrecen los cursos necesarios, utilizando los recursos del SEPI.

El P. Joseph Shaute, vicario parroquial de Holy Trinity, en Peachtree City, Georgia, es uno de los pocos sacerdotes anglos involucrados actualmente en el ministerio hispano en Atlanta. El P. Shaute vivió en Miami y fue miembro de la parroquia Our Lady of the Lakes, en Miami Lakes, de 1970 a 1984. En aquel entonces, su papá, miembro del consejo parroquial, oyó a otro miembro del consejo decir de su parroquia: “no es una comunidad que hable español y nunca lo será”. Irónicamente, mas de 20 años después, señala el P. Shaute, un miembro de un consejo parroquial en la arquidiócesis de Atlanta hizo este mismo comentario.

“El sureste de los Estados Unidos se está diversificando tremendamente, y por esto encontramos a personas con prejuicios, porque no entienden” el cambio, comentó Marta McGlade, quien trabaja con el P. Shaute como coordinadora de educación religiosa hispana en la parroquia de Holy Trinity.

 

La mayoría hispana

“Dentro de 30 años, los hispanos católicos serán la mayoría de nuestra arquidiócesis”, dijo el P. Shaute. “Estamos pasando por los mismos obstáculos que ya han superado el sur y el centro de la Florida. Queremos facultar a la comunidad para que ejerza el ministerio dentro de ella misma”.

El P. Vizcaíno resumió los resultados del encuentro diciendo:

“Estamos en un lugar histórico, donde comenzó la fe católica en los Estados Unidos. Este encuentro es un capítulo más en la historia de la misión profética de este pueblo en esta nación”.