“Iglesia en América,
tu vida es misión”
Concluye
el II Congreso Americano Misionero en Guatemala
Servicios combinados
Ciudad de Guatemala
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El cardenal Crescenzio Sepe, representante del Papa Juan Pablo
II, atiende a feligreses durante el Congreso Americano Misionero.
Fotos: EFE/Tomas Bravo |
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¡Iglesia en América, desde tu
pequeñez, desde tu pobreza, desde tu martirio, desde tu fe en
Jesucristo, tu vida es misión! ¡duc in altum!¡Iglesia en América,
no tengas miedo a ser santa, no dudes en salir de tu tierra, con
Cristo, hacia todos los pueblos y culturas!”. Un renovado
llamamiento para que la Iglesia en América viva con mayor
compromiso la propia vocación misionera, fue lanzado por el
Enviado Especial del Santo Padre, el Cardenal Crescenzio Sepe,
durante la concelebración Eucarística conclusiva del Segundo
Congreso Misionero Americano, el domingo 30 de noviembre. En el
Estadio Mateo Flores, donde tuvo lugar la Fiesta Misionera de
clausura, el Cardenal recordó las “inolvidables jornadas” del
Congreso y expresó la más profunda gratitud a todo el Pueblo de
Dios que está en Guatemala y a cuantos han trabajado por el éxito
de este importante evento eclesial.
“La clausura del Congreso coincide, providencialmente, con el
inicio del tiempo de Adviento”, señaló el Cardenal quien invitó a
la Iglesia en América a prepararse para acoger al Señor
“prolongando en la tierra la misión del Redentor, llevando el
fuego de su Amor a todos los pueblos y culturas”. Recordando la
exhortación del Santo Padre para que América Latina se convierta
de continente evangelizado en continente evangelizador de Europa,
Asia y África, el Cardenal Sepe prosiguió: “Ciertamente la obra no
es fácil y no son pocos los problemas y los retos que se presentan,
pero el Señor, que nos llama a tan alta misión, nos concede
también los medios necesarios para llevarla a cabo”. En particular
invitó a mirar el testimonio de los santos y de las santas de
América, acompañar con la oración y con sacrificios, el número
creciente de vocaciones al sacerdocio, a la vida consagrada, y a
la misión ad gentes que nacen en no pocas Iglesias particulares
del continente, acoger la consolante realidad misionera del
laicado, de tantos beneméritos catequistas, de los movimientos
eclesiales y de las nuevas comunidades.
Los misioneros de América que se reunieron en Guatemala
fortalecieron su unidad, ratificaron su vocación de fe y
anunciaron la creación de un centro de capacitación misionera en
Centroamérica, que comenzará a funcionar en 2005.
El II Congreso Misionero Americano fue inaugurado el 25 de
noviembre y contó con la presencia de más de 3,000 misioneros –10
arzobispos, 102 obispos, 689 sacerdotes, 395 religiosos, 1,686
laicos y más de 100 seminaristas y diáconos– que participaron en
conferencias, testimonios, trabajos en grupos, liturgias, momentos
para compartir experiencias, y Eucaristías.
Las actividades, que se realizaron de forma simultánea, se
celebraron en el Santuario Eucarístico, en el oeste de la capital
guatemalteca, y tuvieron como objetivo principal despertar la
conciencia sobre el espíritu misionero de la Iglesia Católica.
“Para nosotros, la importancia del CAM 2 está sobre todo en el
hecho de que es un llamamiento para nuestras iglesias diocesanas,
muy especialmente para el clero joven, para asumir de forma
consciente que la tarea misionera nos implica a todos, y no sólo a
los religiosos”, declaró Mons. Rafael Felipe Núñez, Obispo de
Barahona y responsable de la Comisión de Pastoral Misionera del
Episcopado Dominicano.
El obispo de Jalapa (Guatemala), Julio Cabrera, coordinador
general de los Congresos, señaló que, además de fortalecer los
lazos de fe de los misioneros católicos, las actividades buscaron
lograr consensos para establecer un centro centroamericano de
formación de misioneros.
Los principales temas de reflexión fueron la misión desde la
pequeñez, la pobreza y el martirio, así como los desafíos de la
misión evangelizadora en el mundo actual.
La inauguración de ambos cónclaves estuvo a cargo del cardenal
guatemalteco Rodolfo Quezada Toruño, quien hizo un llamado a los
misioneros de todo el mundo a cerrar filas para “llevar el
evangelio a todos los rincones” del planeta.
El evento terminó el 30 de noviembre, con una gran fiesta
misionera presidida por las imágenes peregrinas del Santo Cristo
de Esquipulas y la Virgen de Guadalupe, en el Estadio Nacional de
Guatemala.
Al concluir el evento, se anunció que Ecuador será sede de la
siguiente cumbre misionera del continente. Para beneplácito de los
ecuatorianos, el CAM3 se celebrará en el año 2007 en Quito.
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