ARCHIVO

BUSQUEDA

PORTADA

 ARQUIDIOCESIS
 VOZ DEL ARZOBISPO
 CALENDARIO
 MUNDO Y NACION
 HABLA EL PAPA
 LIBROS / CINE / ARTE
 IGLESIA EN CUBA
 IGLESIA EN A. LATINA
 OPINIONES
 TEOLOGIA
 REFLEX. BIBLICAS
 ENLACES
 

 

Embajadores de la caridad y la justicia

Angelique Ruhí-López
La Voz Católica

La Hna. Carmel Regina, IHM, subdirectora del Colegio Epiphany, con 16 de los 37 “embajadores” delante del letrero indicando la cantidad que se ha recaudado para los pobres en Haití.
Foto Angelique Ruhí-López.

Los embajadores desean cambiar el mundo con la política y la diplomacia. Pero 37 “embajadores” jóvenes quieren mejorar la vida de los pobres en Haití con caridad y justicia. Estos estudiantes del Colegio Epiphany, situado en 8081 SW 54 Court, han sido seleccionados por su ejemplo misionero para servir como puente entre su escuela y la escuela hermana en De Costiere, Haití, a través de Amor en Acción, el grupo laico de la Arquidiócesis de Miami que apoya programas de evangelización, nutrición y educación en la Republica Dominicana y Haití.

Sophie Acevedo y Ryan Burns miran al álbum de fotos que tomó la Hna. Carmel en su viaje a Haití. El álbum, junto con una alcancía, se encuentran en un pasillo del colegio. Foto Angelique Ruhí-López.

Los “embajadores”, que representan a cada una de las clases, desde el kindergarten hasta el octavo grado, se reúnen con la Hna. Carmel Regina, IHM, la subdirectora del colegio, quien les da a conocer, por medio de fotos y relatos sacados de su propia experiencia, la pobreza y la necesidad en Haití. Después de las reuniones, los “embajadores” comparten con sus clases lo que aprendieron, y piden a sus compañeros que traigan dinero para enviar comida a Haití. La meta que se han fijado es la de recaudar $500 por cada clase. 

“Yo les pido a mis compañeros de clase que traigan por lo menos 25 centavos cada día para los niños de Haití”, explicó Ryan Burns, de 11 años de edad y alumno de quinto grado. “Ellos no tienen comida ni casas. Tienen hambre. Vimos una foto de una niña viviendo en un carro roto. Es triste. Piensas que tu vida es difícil, pero entonces los ves a ellos, y te das cuenta de que no te puedes quejar”.

“Especialmente aquí, en Epiphany, deben saber que tienen mucho que ofrecer”, dijo la Hna. Carmel, que visitó la escuela de De Costiere el año pasado. “Tienen que aprender que hay personas pobres en el mundo, y que ellos pueden hacer algo para ayudarlos. Nuestros niños viven en otro mundo, y nos toca a nosotros hacerles entender que hay otros que no viven como nosotros. Es nuestra responsabilidad ayudarlos y hacerlos tomar conciencia”.