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Felicitación de
Juan Pablo II al Cardenal Ortega
ACI
La Habana
El Papa Juan Pablo II felicitó al Cardenal Jaime Ortega y Alamino,
Arzobispo de La Habana por sus 25 años de consagración episcopal,
en una carta que destaca su ministerio y empeño pastoral.
La misiva del Santo Padre fue leída durante el fin de semana del
17 y el 18 de enero en la Catedral de La Habana, durante la Misa
de acción de gracias celebrada por el Cardenal Ortega con motivo
de su aniversario.
“No podemos pasar por alto, de ningún modo, tu prudencia y tu
constancia de ánimo, que has demostrado aún en tiempos difíciles
para la Iglesia, en la solícita defensa y promoción de la justicia
social y de la libertad religiosa de la persona humana”, subrayó
el pontífice en el mensaje dirigido al arzobispo.
El Papa señaló que el cardenal “no ha perdido nunca la oportunidad
para anunciar diligente y rectamente el Evangelio a los hombres de
buena voluntad y para aclarar la doctrina de la Iglesia ante los
muchos interrogantes de nuestra época”.
Asimismo, Juan Pablo II resaltó su “cotidiana solicitud en la
promoción de las vocaciones sacerdotales, el sostenimiento de la
vida consagrada, la defensa de la fe católica”, además de sus
“diversas iniciativas pastorales en favor del progreso espiritual
de los fieles”.
El Cardenal Ortega, quien celebrará también este año su 40º
aniversario de ordenación sacerdotal y el décimo de su
nombramiento como cardenal, hizo un recuento de su servicio en la
Iglesia desde que se ordenó como sacerdote en la diócesis de la
provincia de Matanzas, su paso por la diócesis de Pinar del Río,
hasta su llegada a La Habana, donde ha desarrollado su ministerio
más largo.
El purpurado cubano declaró que el 25º aniversario de su
ministerio ha sido marcado por la presencia del Papa Juan Pablo II
y recordó su primera entrevista con el pontífice, tres meses
después de su nombramiento como obispo.
Después de señalar que “la Iglesia es misionera”, el cardenal hizo
un llamado a construir la “civilización del amor” e invitó al
mundo entero a dar “un paso más allá de todas las estructuras
sociales y políticas”, hasta “llegar a una paz en el amor”.
La misa reunió a varios centenares de fieles, a representantes del
cuerpo diplomático acreditado en La Habana y también a esposas de
algunos de los 75 disidentes detenidos y condenados en abril. |