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Ante la represión,
la Iglesia en Venezuela no callará
ACI
Caracas
En la “difícil coyuntura” que atraviesa Venezuela, la Iglesia “no
debe ni puede quedarse callada, paralizada por una prudencia
demasiado humana o amedrentada por los ataques y calumnias”,
declaró el lunes 5 de enero el presidente del episcopado
venezolano y arzobispo de Mérida, Mons. Baltazar Porras Cardozo.
Al abrir los trabajos de la 81ª Asamblea Ordinaria de la
Conferencia Episcopal del país, el prelado afirmó que la situación
interna de Venezuela lleva “peligrosamente a una polarización
ajena a lo que debe ser una democracia integral, abierta al
pluralismo de opciones y al respeto de la diferencia y la
disidencia”.
Bajo el actual presidente Hugo Chávez, “la sociedad venezolana
pretende ser llevada a un proceso de cambios socioeconómicos,
jurídico-políticos, culturales y hasta religiosos, autodenominados
revolucionarios, riesgosos y subversivos de todas las estructuras
existentes”, denunció Mons. Porras.
“La historia no lejana, propia y ajena”, advirtió, “nos recuerda y
enseña que el autoritarismo teñido de seudo legalidad, demagógico
y excluyente, es generador de pobreza, fanatismo y violencia”.
Es un contexto en el que la “Iglesia no debe ni puede quedarse
callada: necesitamos proclamar, a tiempo y a destiempo, la visión
cristiana del hombre y trabajar ante todo por salvaguardar la
dignidad humana en todas sus dimensiones, luchando por el bien
común como creación de las mejores condiciones posibles para la
vida personal, familiar y colectiva”, subrayó el prelado.
Los retos de los obispos
Además, recordó las palabras de Juan Pablo II sobre los retos del
obispo, que señalan que “ante esas situaciones de injusticia y
muchas veces sumidos en ellas, que abren inevitablemente la puerta
del conflicto y la muerte, el obispo es defensor de los derechos
del hombre creado a imagen y semejanza de Dios”.
Mons. Porras señaló, además, el “Referendo Revocatorio” como la
vía democrática “idónea para restablecer la concordia en la
convivencia nacional”.
“Relegitimar los poderes públicos y abrir espacios políticos para
un futuro donde quepamos todos los venezolanos, sin excepción, es
la esperanza de la mayor parte de la población”, afirmó.
Llamado a los católicos
Exhortando a que “no nos dejemos llevar por la fatalidad de que
tenemos que aceptar la intolerancia, la exclusión, el odio y la
violencia, como la única forma de vivir”, el presidente del
episcopado venezolano convocó finalmente a todos los católicos a
una “sistemática campaña por la reconciliación”, y solicitó a las
instituciones educativas vinculadas a la Iglesia intensificar “su
trabajo específicamente evangelizador”.
Por su parte, el nuncio apostólico en Venezuela, el arzobispo
André Dupuy, hizo un llamamiento a la sociedad en general para que
contribuya a mantener la paz y la concordia en todo el país.
“El diálogo político consiste en hacer del otro un prójimo. Las
diferentes fuerzas políticas deben compartir su responsabilidad
con la verdad y la justicia”, destacó.
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