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Más de 20,000
jóvenes católicos marchan en Washington en contra del aborto
ACI
Washington DC
Una emotiva Misa celebrada el 22 de enero por la noche en la
Basílica de la Inmaculada Concepción en Washington reunió a cuatro
cardenales, 40 obispos, 300 sacerdotes, 70 seminaristas y más de
ocho mil feligreses para celebrar la Vigilia por la Vida.
La homilía estuvo a cargo del Arzobispo de Baltimore y Presidente
del Comité Pro-vida de la Conferencia Episcopal Estadounidense,
Cardenal William Keeler, quien exhortó a los presentes, en su
mayoría jóvenes, a “no tener miedo” incluso cuando se sientan
muchas veces como David frente a Goliat.
Asimismo, el Purpurado pidió a los presentes tomar “las cinco
piedras lisas” de la convicción, coraje, compasión, caridad y
constancia.
En otro momento, los miles de feligreses arrancaron en aplausos
cuando el Cardenal leyó un mensaje especial del presidente George
W. Bush dirigido a los peregrinos de la vigilia.
“Felicito a todos los que participan en la vigilia nacional de
oración por la vida por su dedicación para construir una cultura
de la vida en Norteamérica. Sus esfuerzos están ayudando a
construir una sociedad donde todos los niños son bienvenidos a la
vida y protegidos por la ley”, afirmó el mandatario en su carta.
Los políticos abortistas “católicos” no recibirán la Comunión
El nuevo Arzobispo de Nueva Orleans, Mons. Alfred C. Hughes,
advirtió a los políticos “católicos” que apoyan el aborto que no
recibirán la Sagrada Comunión, y afirmó que los católicos que
voten por dichos legisladores participan de este mal.
En la edición de enero del periódico arquidiocesano The Clarion
Herald, el Prelado afirmó que “cuando políticos católicos apoyan
abiertamente la muerte de vidas humanas en los abortos, la
eutanasia o la destrucción de embriones humanos, ya no son
miembros de fe en la Iglesia y no deben participar de la Sagrada
Comunión”.
“Incluso, los ciudadanos que promueven estas muertes injustas de
seres humanos a través de su voto, apoyando a tales candidatos,
comparten la responsabilidad de este grave mal”, agregó el
Arzobispo Hughes.
En el artículo, el Prelado cita diversos documentos de la Iglesia
para explicar que existen “problemas que no admiten excepciones”
como “el aborto, suicidio asistido, homicidio, destrucción de
embriones humanos y fertilizaciones artificiales, investigación
con células madre y clonación”.
“En cada uno de estos, los temas están cerrados. No podemos hacer
lo que está mal incluso con buenos propósitos”, resaltó Mons.
Hughes.
Las declaraciones del Arzobispo de Nueva Orleans siguen a las de
Mons. Raymond Burke, de la diócesis de La Crosse, en el estado
norteamericano de Wisconsin, quien anunció oficialmente a las
parroquias donde asisten políticos católicos abortistas que
nieguen la Comunión a éstos mientras no se retracten de su postura
anti-vida.
El compromiso pro-vida de Bush
En una comunicación telefónica desde Roswell, Nuevo México, el
Presidente George Bush prometió a miles de manifestantes pro-vida
que impulsará nuevas medidas que protejan la vida desde la
concepción, hasta que termine su mandato y en un eventual segundo
gobierno.
Bush se dirigió a la multitud congregada ante la Corte Suprema en
la Marcha por la Vida, que cada 22 de enero recorre la capital
para conmemorar el aniversario de la decisión judicial Roe vs.
Wade que permitió en 1971 la legalización del aborto en el país.
En su mensaje, Bush expresó su aprecio por quienes trabajan a
favor de los no nacidos y dijo creer como ellos “en que toda
persona, por más frágil o vulnerable, es una bendición”.
“Cada uno tiene una dignidad especial, un lugar y un propósito en
el mundo. En la Declaración de Independencia, nuestros fundadores
dejaron sentada esta verdad evidente: El derecho a la vida no
proviene del gobierno sino del Creador de la Vida”, señaló el
mandatario.
Bush recordó las medidas que aprobó o impulsó en su gobierno para
promover la defensa de la vida como el veto financiero a los
programas que promueven el aborto fuera del país, la prohibición
del aborto por nacimiento parcial y la oposición a la destrucción
de embriones con fines de investigación.
En alusión a los próximos comicios presidenciales, señaló que
“todos sabemos que hay mucho por hacer” y precisó que “esta semana,
he propuesto que se duplique el financiamiento federal para los
programas de educación en la abstinencia. Seguiremos apoyando
centros de ayuda a embarazos en crisis, la adopción, leyes de
notificación paternal y el trabajo vital de los grupos religiosos”.
El mandatario prometió trabajar con el Congreso para aprobar “sin
retraso” una efectiva prohibición de la clonación. “Podemos
ampliar los límites de la ciencia médica mientras se mantienen los
más altos estándares éticos. La vida humana es una creación, no un
bien material, y no puede ser usada como material de investigación
para experimentos irresponsables”.
Bush pidió recordar que toda vida es sagrada y merece ser
protegida. “Sé que cuando regresen a sus comunidades redoblarán
sus esfuerzos para cambiar corazones y mentes, persona por
persona. Y ésta es la forma en la que construiremos una cultura de
la vida duradera, una sociedad compasiva en la que cada niño nazca
en una familia que lo ame y sea protegido por la ley”, proclamó.
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