ARCHIVO

BUSQUEDA

PORTADA

 ARQUIDIOCESIS
 VOZ DEL ARZOBISPO
 CALENDARIO
 MUNDO Y NACION
 HABLA EL PAPA
 LIBROS / CINE / ARTE
 IGLESIA EN CUBA
 IGLESIA EN A. LATINA
 OPINIONES
 TEOLOGIA
 REFLEX. BIBLICAS
 ENLACES

 

ABCD se propone recaudar $10 millones

Cómo se distribuyen las donaciones para costear los programas pastorales y combatir la pobreza y la desesperación

Ana Rodríguez-Soto
The Florida Catholic

La campaña ABCD (ArchBishop’s Charities and Development ) se propone recaudar la suma de $10 millones en 2004.

Pero la cifra de $12 millones sería aún mejor, según les ha dicho el Arzobispo John C. Favalora a los donantes en las diversas cenas y recepciones que dan inicio a la campaña de la arquidiócesis cada año.

La suma de $12 millones “nos capacitaría para hacer lo que tenemos que hacer en todas las responsabilidades de la arquidiócesis”, dijo el arzobispo a un  grupo de donantes de las parroquias del norte del condado Broward, el 29 de enero. “Si alcanzamos la marca de los $12 millones, entonces no tendremos que depender de nuestra cartera de inversiones y del mercado de acciones”.

Dean McGrady, director de la redenominada Agencia de Mayordomía (Office of Stewardship), señaló que la arquidiócesis ha tenido que sacar $40 millones de su cartera de inversiones durante los últimos años para mantener a flote las parroquias y escuelas necesitadas.

“Nos hemos apretado el cinturón”, dijo, refiriéndose a las reducciones de presupuesto hechas a programas y ministerios del Centro Pastoral durante los dos últimos años.

“No a causa de demandas o de escándalos, sino porque ustedes y yo sólo damos el 1 por ciento de nuestro ingreso anual para apoyar el trabajo de la Iglesia”, dijo McGrady, refiriéndose al promedio nacional de los católicos.

“Es el primer 10 por ciento el que se nos pide dar”, destacó, refiriéndose al concepto del diezmo, que se encuentra en el libro del Deuteronomio.

McGrady pidió a los donantes de ABCD que “reevalúen su compromiso”, y que den el 10 por ciento en total: 5 por ciento a sus parroquias, 2 por ciento a ABCD y 3 por ciento a otras obras de caridad escogidas por ellos.

ABCD proporciona a Caridades Católicas el dinero de base; subsidia a las parroquias y escuelas que luchan contra dificultades económicas, y provee de fondos los presupuestos operativos de la mayoría de las pastorales arquidiocesanas, incluyendo la pastoral juvenil, la de vida familiar y la de evangelización en los medios masivos de comunicación.

El promedio de las donaciones a que se comprometieron los católicos del sur de la Florida fue de unos $9 millones en 2002 y 2003.

Sin embargo, la recaudación real siempre es inferior al total prometido, dijo Michael Casciato, director de finanzas de la arquidiócesis.

“Sólo recaudamos 85 centavos de cada dólar [prometido]. Así ha sido históricamente; ésa es la proporción en que llega el dinero”, explicó Casciato.

La diferencia entre lo que entra y lo que se gasta en los programas y las pastorales se cubre con “fondos operativos de la arquidiócesis, ingresos generales, ingresos de inversiones y donaciones generales no restringidas”, dijo Casciato, quien destacó que las porciones mayores de los fondos de ABCD van a Caridades Católicas y a parroquias y escuelas de zonas pobres. El dinero, generalmente, no llega en forma de cheques.

“Nosotros les pagamos las cuentas”, explicó, porque ellos no pueden pagar cosas tales como seguros y pensiones de salud para sus empleados, o el mantenimiento de sus edificios.

“Nuestra iglesia está en la primera línea del combate contra la pobreza y la desesperación”, les dijo McGrady a los donantes de ABCD, refiriéndose a las parroquias y escuelas de zonas pobres como “fuerzas estabilizadoras” dentro de la comunidad.

El Arzobispo Favalora destacó que, aparte del estado, la Iglesia Católica es el mayor proveedor individual de ayuda a los necesitados de la Florida, y elogió a los sacerdotes y a los feligreses de la arquidiócesis por su apoyo constante a ABCD.

“La fe de la gente está ahí. Y ustedes son la evidencia. Ustedes saben lo que es preciso hacer. Ustedes saben que la Iglesia lo hace mejor que nadie”, afirmó el arzobispo. “Desafortunadamente, las necesidades existen siempre, y las necesidades no desaparecen”, añadió. “Tengo que pedirles [ayuda] a ustedes porque, con toda franqueza, no hay nadie más a quien pedirle. Y, por nuestro bautismo, eso es lo que tenemos que hacer”.