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Llamamiento de los obispos haitianos:
“Que se evite un baño de sangre”
FIDES
Puerto Príncipe
“Hacemos un llamamiento a la conciencia de los gobernantes para
que adopten la decisión más adecuada para poner fin a esta
situación, de modo que se evite un baño de sangre entre la
población civil”. Es el llamamiento realizado por la Conferencia
Episcopal de Haití a las partes implicadas en el conflicto en la
isla caribeña, presa de una guerra civil entre los seguidores y
opositores del presidente Aristide.
“No compete a la Iglesia decidir qué acciones se deben realizar,
pero es urgente actuar para frenar la violencia”, afirmó Mons.
Hubert Constant, OMI, Arzobispo de Cabo Haitiano y presidente de
la Conferencia Episcopal de Haití.
Los obispos exhortan a todos los haitianos “a respetar la vida
de todo ser humano, la integridad moral de la persona, el
derecho de todos a la libertad, a la verdad, así como el derecho
constitucional de expresarse y manifestarse de modo pacífico”.
La Iglesia expresa también una fuerte preocupación por la
situación humanitaria: “el sufrimiento de la población es
intolerable, la inseguridad generalizada”, afirman los obispos.
Ante esta emergencia humanitaria, los obispos piden a las partes
implicadas “que dejen libres las carreteras para permitir a las
organizaciones humanitarias llevar ayudas a las personas heridas
o en dificultad”.
La revuelta contra el presidente Jean Bertrand Aristide ha
provocado hasta el momento un centenar de muertos. Haití tiene
una población de unos 8 millones de habitantes, el 75% de los
cuales viven por debajo del umbral de la pobreza.
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