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Criminales se entregan después de ver
La Pasión del Cristo
ACI
Ver la película La Pasión del Cristo despertó el
remordimiento en un joven de 21 años de edad para confesar que
hace dos meses asesinó a su novia embarazada e hizo creer a la
familia que fue un suicidio.
El 7 de marzo, Dan R. Leach se presentó voluntariamente ante el
sheriff del condado de Fort Bend, Texas, para revelar su
crimen y aceptar su castigo.
Según informó el detective Mike Kubricht, el asesinato era casi
perfecto y todos los indicios confirmaban la hipótesis del
suicidio. En su crimen, utilizó guantes y no dejó rastro alguno
de ADN.
La mujer, identificada como Ashley Nicole Wilson, murió ahorcada,
consumía antidepresivos, estaba embarazada de Leach y apareció
una “nota” en la que justificaba la decisión. Su madre halló el
cuerpo el 19 de enero.
Sin embargo, Leach confesó que lo planeó todo. El motivo, para
las autoridades, es que no quería tener un hijo.
Para sorpresa de las autoridades, Leach señaló que se arrepintió
de lo que hizo después de ver la película La Pasión del
Cristo y, con la ayuda de un amigo, entendió que para
redimirse debía confesar su crimen.
En Arizona, un ladrón de tiendas se entregó a la policía local y
confesó sus delitos después que asistió al cine con su madre
para ver La Pasión del Cristo, según informaron fuentes
policiales.
“El acusado hizo mención de que, después de ver la película
dirigida por Mel Gibson, se sintió motivado a entregarse”,
explicó el Sargento Rubén Quesada, detective de la policía de la
ciudad de Mesa, Arizona.
Quesada informó que Turner Lee Bingham, de 20 años de edad, se
entregó a la policía poco después que fuerzas del orden
acudieron por la madrugada a investigar un asalto perpetrado
contra la tienda Yakety Yak en Mesa.
Cuando los policías llegaron al lugar del delito encontraron
rota una ventana del negocio y forzada la caja registradora,
pero no había nadie. Sin embargo, a lo pocos minutos apareció
Bingham y se entregó a las autoridades tras confesar que había
sido él quien robó la tienda y tomó los 80 dólares que había en
la caja registradora.
El sargento agregó que el delincuente dijo a la policía que se
deshizo del dinero al arrojarlo desde un puente a una autopista
y reveló que es responsable de haber asaltado otra media docena
de tiendas en Arizona.
“Al parecer, el haber visto junto con su madre La Pasión del
Cristo le causó un ataque repentino de conciencia y eso fue
lo que lo motivó a entregarse”, señaló por su parte Tobias
Brighat, propietario de Yakety Yak.
El 30 de marzo se conoció el tercer caso de un criminal que
confiesa sus delitos luego de ver la película La Pasión del
Cristo. Se trata de un ex neonazi noruego que se entregó a
las autoridades de Oslo para confesar su participación en dos
atentados dinamiteros.
Johnny Olsen, de 41 años se presentó ante la policía y quedó
detenido por dos semanas mientras de desarrolla la investigación
correspondiente. Aseguró que participó en dos atentados
dinamiteros contra la sede central de un grupo izquierdista en
el centro de Oslo en 1994 y 1995. Nadie resultó herido en los
ataques contra el edificio.
Olsen, que cumplió doce años de cárcel por homicidio cuando era
un adolescente, dijo que la película de Mel Gibson lo impulsó a
confesar sus delitos.
"¡Jesucristo vive!", dijo Olsen a la prensa al entrar al
tribunal para una audiencia relacionada con su detención. "Me
distancio de mi pasado y del neonazismo", exclamó.
De ser hallado culpable, Olsen podría recibir una condena leve
debido a su confesión y a que reveló a la policía la existencia
de un arsenal oculto.
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