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La Biblia:
fuente de luz para la conducta humana
ACI
Al recibir el martes 20 de abril a los participantes en la
asamblea plenaria anual de la Pontificia Comisión Bíblica que
preside el Cardenal Joseph Ratzinger, el Papa Juan Pablo II
señaló que las Sagradas Escrituras son una fuente de luz para la
conducta humana.
“Os habéis reunido de nuevo”, dijo el Santo Padre, “para
profundizar en un argumento muy importante: la relación entre
Biblia y moral”. “Se trata de un tema que afecta no sólo a los
creyentes, sino de alguna manera a todas las personas de buena
voluntad”, agregó el Papa.
“Efectivamente”, continuó, “a través de la Biblia, Dios habla y
se revela a sí mismo e indica la base sólida y la orientación
segura para el comportamiento humano.”
“Conocer a Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo, reconocer su
bondad infinita, saber con ánimo grato y sincero que ‘toda
dádiva generosa y todo don perfecto vienen de lo alto y
descienden del Padre de las luces’, descubrir en los dones que
Dios nos ha dado las tareas que nos ha confiado y asumir nuestra
plena responsabilidad frente a El, son algunas de las actitudes
fundamentales de una moral bíblica”, dijo también.
“Vuestra tarea común es facilitar al pueblo cristiano el acceso
a esos tesoros”, concluyó el Papa.
Desafío del relativismo
Durante el saludo que dirigió al Santo Padre en el encuentro, el
Cardenal Joseph Ratzinger advirtió que las normas morales
basadas en la razón del hombre pueden ser frágiles si no se
basan en la fe.
El Purpurado señaló que en la sociedad contemporánea crece la
expectativa por una ética no-confesional o “moral laica”,
producida sólo por la razón, e “independiente de cualquier
revelación divina”.
Pero “la Biblia nos presenta riquezas inagotables de la
revelación de Dios y de su amor respecto a la humanidad”, indicó.
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