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Guías
espirituales ecuménicos se reúnen en Miami
Angelique Ruhí-López
La Voz Católica
Pat Carter, de St. Louis, Missouri, vino a Miami Beach del 14 al
18 de abril porque, según dice, estaba agotada y con mucha
tensión y estrés.
“Esperaba recargar mi batería”, expresó la directora espiritual
y diseñadora gráfica. “Ahora tengo un nuevo reto, una nueva
perspectiva, y he visto distintas realidades. Tengo esperanza
para el futuro”.
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Varias directoras espirituales comparten sus opiniones sobre la
charla de Richard Rohr.
Foto:
Angelique Ruhí-López |
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Este cambio no se puede atribuir a un fin de semana tomando el
sol y nadando en la playa. Carter resultó rejuvenecida al
asistir a la 15ª. Conferencia de Directores Espirituales
Internacional, en el hotel Radisson-Deauville, que se celebra
anualmente para enriquecer y apoyar el ministerio de los
directores espirituales mediante charlas, talleres de
entrenamiento, y oración.
Asistieron más de
400 personas de todas partes de los Estados Unidos y del mundo,
y el evento se enfocó en la diversidad y en la dirección
espiritual, particularmente en las comunidades hispana y judía.
Caminar con
nuestros hermanos
“Nuestro trabajo como directores espirituales consiste en
caminar con nuestros hermanos y hermanas y acompañarlos. De
hecho, prefiero decir ‘acompañamiento espiritual’, porque ser
director connota lo opuesto del trabajo que realizamos. Si estás
haciéndolo bien, pronto serás innecesario”, indicó Richard Rohr,
OFM, el conferencista principal.
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Liz Ellmann, de Seattle, Washington, y directora ejecutiva de
Directores Espirituales Internacional, se regocija con la música
durante la celebración de clausura de la conferencia.
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Rohr, sacerdote franciscano, y director y fundador del Center
for Action and Contemplation (Centro de Acción y
Contemplación) de Albuquerque, Nuevo México, habló sobre cómo
los diversos fragmentos de nuestras vidas y nuestros ministerios
deben encajar todos juntos, para que nada se quede afuera;
ninguna persona, ningún grupo, ninguna experiencia debe
excluirse de la obra que realiza el Espíritu Santo en el mundo
de hoy.
“Tenemos que darnos cuenta de que nada debe excluirse. Podemos
vivir y trabajar con todo –lo bueno y lo malo–, porque Dios lo
puede”, explicó.
Según Rohr, una de las maneras en que podemos aceptarlo todo y
permitir que todo se integre, es darnos cuenta de que los seres
humanos no somos el centro del universo.
“Yo no soy mi propio centro –eso sería una tremenda derrota para
mi mente; en cambio, mi centro es la vida. Pensamos que
fabricamos nuestras propias existencias. Dios ama hasta esto.
¿Con qué más podría Él trabajar?”, preguntó Rohr.
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Richard Rohr, OFM, director del Center for Action and
Contemplation de
Albuquerque, Nuevo México, fue el
conferencista principal.
Foto:
Angelique Ruhí-López |
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“Tengo que abrir el corazón a la generosidad infinita de Dios”,
dijo. “La descripción del trabajo de Dios consiste en darse sí
mismo, pero nosotros nos resistimos. Esto es el pecado. Pero no
puedo decir ‘vénganos Tu reino’ hasta que diga ‘que se vaya mi
reino”.
Una meta que no es fácil.
“¡Qué difícil es, simplemente, recibir la mirada de Dios!”,
exclamó Rohr. “Y Dios nos sigue mirando. Esto es lo que no
podemos creer. Nuestras almas nos dicen que es imposible; no
puede tratarse de mí. No podemos creer que lo humano y lo divino
puedan coexistir”.
Esta coexistencia consta en todas las personas de todas las
religiones, dice Rohr. Por esto, los directores espirituales
existen no sólo en la fe católica, sino en otras religiones
también; y no sólo los sacerdotes y los rabinos pueden ofrecer
acompañamiento espiritual, sino que también las mujeres y los
laicos lo realizan.
“Nosotros, los católicos, hemos entrenado al pueblo para que sea
muy dependiente del clero”, dijo el franciscano. “Le hemos hecho
un mal servicio a la Iglesia al crear esta dependencia. Lo que
he visto aquí (en la conferencia) es un signo de la creciente
madurez de la cristiandad y del catolicismo”.
Una experiencia
multicultural e interreligiosa
Según se establece en la declaración de la misión de Directores
Espirituales Internacional (SDI, por sus siglas en inglés), “a
través de la historia humana, algunos individuos han sido
llamados a acompañar a otros que buscan el Misterio que
nombramos Dios. En estos tiempos, Directores Espirituales
Internacional da una respuesta a este llamado de atender a lo
sagrado alrededor del mundo y a través de las tradiciones”.
Entre aquellos que participaron en la conferencia,
aproximadamente 85 por ciento eran católicos, pero también
asistieron directores espirituales budistas, judíos y
protestantes. Algunos vinieron de distintos países, y la mayoría
eran mujeres.
Ramón Calzada, director espiritual de Casa Romero Renewal
Center, de Milwaukee, Wisconsin, se siente preocupado por la
situación del ministerio de acompañamiento en la comunidad
hispana.
“Hay muy pocos directores espirituales hispanos, porque todavía
no lo vemos como un ministerio laical. Todavía somos muy
clericales”, señaló Calzada, que dice que no hay programas de
entrenamiento para directores espirituales hispanohablantes.
“Estoy entrenando a ministros en Milwaukee, para que acompañen a
otros en la fe y en su búsqueda. Se les está dando más poder a
los laicos”.
La renovación de
un compromiso
“Es difícil para mí ser auténticamente quien soy en mi iglesia,
porque, como evangélica, no fui criada con un sentido
contemplativo de la vida”, indicó Sandy Broadus, de Toronto,
Canadá, y directora espiritual bautista. “Pero yo y mi llamado
salimos afirmados este fin de semana”.
Dan Klipper, entrenador de directores espirituales del programa
judío, Morei Derekh, de Connecticut, estuvo de acuerdo.
“Ha sido magnífico y muy fortificante”, dijo. “He renovado mi
compromiso de hacer lo que a veces puede ser un trabajo
solitario y mal comprendido”.
aruhilopez@miamiarch.org
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