|
Inauguran en La Habana exposición fotográfica del filme La
Pasión del Cristo, de Mel Gibson
Francisco Almagro
UCLAP HABANA.
Ciudad de la Habana (Mayo 20, 2004). La muestra fotográfica de
la película La Pasión del Cristo, de Mel Gibson, fue
inaugurada en horas de la tarde del miércoles 19 en la Parroquia
Santa Rita de Casia, en el Reparto Miramar, por S.E. el Cardenal
Jaime Ortega Alamino, Arzobispo de la Habana. La exposición
estuvo abierta al público entre el 19 y 29 de mayo, y constó de
31 fotos tomadas durante el rodaje del filme por los artistas
Ken Duncan y Philippe Antonello.
Para la exhibición, las fotografías fueron montados en soportes
especiales. Al pie de cada una podían leerse textos de las
Sagradas Escrituras relacionados con las imágenes. En el prólogo,
Mel Gibson explica que atenazado por la soledad y el vacío, y
habiendo sido educado para ser buen católico, encontró en la
oración el consuelo para seguir adelante; desde entonces, sintió
la necesidad de hacer una película acerca de la Pasión de
Jesucristo.
En la presentación, el cura párroco, Mons. José Félix Pérez,
también Secretario Adjunto de la Conferencia de Obispos de Cuba,
explicó a una numerosa concurrencia que el propósito de esta
exposición era propiciar el encuentro con Jesucristo, algo
logrado por la cinta en otras latitudes, y también en las
comunidades cristianas cubanas, tal vez entre las primeras en
ver la película tras su estreno en los Estados Unidos.
Relató como al tercer día de estreno alguien regaló una copia
para mostrarla a los feligreses de la Parroquia de Santa Rita.
Por último, Mons. José Félix Pérez habló de la intención
misionera del filme y de la exhibición fotográfica: “Ojalá estas
fotos nos acerquen más a ese gran misterio de dolor y de amor
que en la Pasión del Señor Jesús se potencian y legitiman hasta
la demostración del amor más grande”.
El filme todavía no ha sido proyectado en los cines cubanos,
pero reproducciones de diversa calidad circulan hace tiempo en
los llamados ¨bancos¨, para el alquiler clandestino de películas
y programas televisivos foráneos.
A continuación, el Cardenal Jaime Ortega fue invitado a decir
las palabras inaugurales. El Arzobispo empezó contando su
experiencia de la exhibición, también hecha a los pocos días del
estreno mundial, en La Catedral de la Habana. La sensación del
diverso público reunido allí fue de sobrecogimiento, dijo el
Arzobispo, y añadió: ¨me habían pedido que dijera algo al final,
pero hubo un silencio tan impresionante que sólo les pedí orar
por la paz, por el fin de las guerras y la violencia, pues
estaba reciente el atentado terrorista de Madrid¨.
Mons. Ortega realizó una breve reseña del significado del filme
en Occidente, no sólo por sus valores teológicos, históricos o
técnicos. Provenientes de una cultura cristiana, participamos
juntos en la narración de esta gran historia de amor donde Dios
entrega voluntariamente a su Hijo por nuestra salvación, explicó
el Cardenal. Relató la historia de una comunista, luchadora
antifascista, quien se convirtió al Catolicismo tras ver cómo
los cristianos se negaban a sesgar las vidas de sus oponentes.
Ella, que escribía muy bien, tenía una frase para esa conducta:
¨sus corazones latían al ritmo del corazón de Cristo¨. Pues bien,
señaló el Cardenal Ortega, esta película está hecha al ritmo del
corazón de Cristo.
Tras resaltar la necesidad de cultura cristiana para
comprenderla, añadió que en el caso de Cuba, donde la Iglesia no
tiene un acceso normal a los medios de comunicación, hay que
enseñar al pueblo la cultura cristiana. Señaló cómo la
ignorancia de estos temas incluye a los propios artistas,
escritores y cineastas cubanos. Afortunadamente, indicó, los
temas religiosos se están revalorizando, y muestra de ello es la
exposición abierta en el Seminario San Carlos y San Ambrosio en
días recientes, donde concurre una parte importante de los
mejores artistas plásticos cubanos del momento.
¨ Hacer y promover programas de cultura cristiana podría ayudar
mucho, no sólo a comprender esta película, sino a comprender el
arte en general, a comprendernos a nosotros mismos, a
comprendernos entre cubanos¨, afirmó el también Presidente de la
Conferencia de Obispos de Cuba. Para concluir citó al teólogo
español Olegario González de Cardenal, cuando éste dijo que la
misión de la Iglesia y del cristiano en el mundo era hacer
inolvidable a Jesucristo. A eso nos invita también la película,
concluyó el Cardenal Ortega.
Durante el recorrido por el testimonio fotográfico, los
visitantes fueron acompañados por la banda sonora original del
filme. Se entrega un plegable que contiene los horarios de
visita, los títulos de las 31 imágenes seleccionadas,
testimonios como el del famoso predicador norteamericano Bill
Graham –¨la película me ha conmovido hasta las lágrimas¨–, y
revelaciones de la entrevista que sostuviera con el Papa Juan
Pablo II el actor Jim Caviezel, quién interpreta a Jesús en
La Pasión del Cristo.
Al final, los visitantes vieron un fragmento de seis minutos de
la entrevista que concediera Gibson a la estelar periodista
Diane Sawyer. Después, pudieron dejar impresiones y firmas en un
libro dispuesto para ello. Allí, en la primera página, el
Arzobispo de la Habana escribió: ¨… Pido al Señor que estas
fotos… hablen a muchos corazones de Jesucristo, el Señor, el
único que salva ¨.
|