|
El
Padre jesuita Eduardo Álvarez, nombrado párroco de Gesu, la
iglesia más antigua de Miami
Angelique Ruhí-López
La Voz Católica
El Padre jesuita Eduardo Álvarez se acuerda de cuando iba a
confesarse en el sótano de la parroquia Gesu, en el centro de
Miami, en la década de los años 60. A partir del 2 de agosto,
será el P. Álvarez quien confesará en Gesu, ya que el Padre ha
sido nombrado el nuevo párroco de dicha parroquia, la más
antigua de Miami.
“Gesu es un sitio muy importante para muchos en Miami”, dijo el
P. Álvarez, que se va del Colegio de Belén después de enseñar
por 30 años. “El centro de Miami se está desarrollando muy
rápido y la ciudad se está rejuveneciendo al norte de la
parroquia. Además, decidimos que teníamos que mantener la
presencia de la Compañía de Jesús en esta parroquia”.
Su nombramiento marca la transferencia de la parroquia, de manos
de los jesuitas de la provincia de Nueva Orleáns, que han estado
en Gesu desde su fundación en 1896, a los jesuitas de la
provincia de las Antillas, que arribaron a Miami en 1961 después
de ser expulsados de Cuba.
Durante los últimos años, la provincia de Nueva Orleáns, cuyo
territorio se extiende de Alburquerque a Miami, ha tenido que
reducir sus apostolados por la escasez de personal. Sus
integrantes han disminuido de más de 600 jesuitas en los años 60
a 250 jesuitas en la actualidad. De éstos, más de 100 tienen 70
años de edad o más. En 15 años, posiblemente habrá sólo 100
jesuitas en la provincia de Nueva Orleáns.
“En enero, pidieron ayuda de la provincia de las Antillas,
porque somos como 24 jesuitas localmente, y la mayoría todavía
están activos. Lo pensamos y decidimos aceptar la petición”,
expresó el sacerdote.
Su conexión con esta parroquia comenzó con su llegada a Miami en
1961, con 15 años, a través de la Operación Pedro Pan. Recibió
una beca para estudiar en la escuela secundaria católica de St.
Petersburgo, donde comenzó el 11º grado, pero pronto regresó a
Miami para vivir con su tío.
Completó sus últimos años de secundaria en Belén –el mismo
colegio donde después enseñó. Los padres del P. Álvarez se
reunificaron con él y con su hermano en Miami en 1963, y lo
vieron graduarse ese año durante una misa en Gesu.
“Recuerdo haber recibido mi diploma de secundaria de las manos
del Obispo Coleman Caroll”, indicó el P. Álvarez. “En esa misma
misa estuvo presente Mons. Bryan Walsh, que contribuyó mucho
para que Pedro Pan fuera posible”.
El P. Álvarez también se acuerda de cuando asistía a misa e iba
a confesarse en el sótano de Gesu, que se usa actualmente como
un salón parroquial y un centro para los ancianos durante el
día.
Gesu comenzó como la parroquia Santo Nombre de Jesús, el mismo
año de la fundación de Miami. En 1924, el viejo edificio de
madera fue demolido y se construyó uno nuevo donde actualmente
está la iglesia, en 118 NE de la 2ª Ave., en un terreno donado
por Henry Flagler.
El P. Álvarez, antiguo director del departamento de humanidades
de Belén, aprecia el valor histórico de la iglesia.
“Gesu es única porque hay mucho arte aquí y es un pedacito de la
historia, una continuación del pasado de los primeros pobladores
del sur de la Florida”, señaló el Padre, que expuso con
entusiasmo sus ideas sobre el futuro de la parroquia.
“Estoy muy contento de venir aquí, por varias razones”, explicó
el P. Álvarez. “Primero, quisiera ser un puente entre los que
tienen y los que no tienen, y me gustaría que los grupos que
puedan provean eventualmente todo tipo de servicio y atención,
incluyendo ayuda de inmigración, conserjería religiosa, y más”.
“Me gustaría traer algún aspecto cultural a la parroquia, como
conciertos y exhibiciones de arte”, continuó. “Me voy a dedicar
a esta parroquia y a darle una atención sacramental, enfatizando
la formación espiritual, bíblica, y teológica, pues vengo de
vivir una vida entera de educación y formación”.
Aunque el P. Álvarez trabajó durante 30 años en Belen, donde sus
exámenes orales de filosofía se hicieron famosos porque a veces
los hacía vestido como Darth Vader (personaje de la película
La Guerras de las Galaxias), el padre trabajó y vivió en la
parroquia de Sts. Peter y Paul en Miami en 1980. También ayuda a
celebrar misas en las parroquias Our Lady of Lourdes y St.
Agatha.
“La vida parroquial y la vida escolar son ambientes muy
diferentes”, comentó el P. Álvarez. “En un colegio, todo es muy
reglamentado y los horarios obedecen a campanas. En la parroquia,
todo crece y cambia constantemente. Todavía hay que desarrollar
muchos ministerios”.
Para ayudarlo en esta obra, los padres jesuitas Thomas Griffin y
Matt Turk, de la provincia de Nueva Orleáns, se quedarán en Gesu
junto con el P. Sergio Figueredo, S.J., de la provincia de las
Antillas, que ha trabajado en la parroquia durante los últimos
ocho años.
El P. William Mayer, S.J., el actual párroco de Gesu, siente
emociones contradictorias al tener que dejar la parroquia.
“Esta es mi parroquia y deseo quedarme un tiempo más”, indicó el
P. Mayer, que fue ordenado en Gesu en 1974 y ahora se trasladará
a la Universidad de Loyola, en Nueva Orleáns. “Pero el P. Eddy
[Alvarez] será bueno en este trabajo. Es hispano, ha vivido en
Miami 40 años, y conoce bien la iglesia y el clero locales”.
“Estoy entusiasmado de poder trabajar con los sacerdotes que se
quedan”, expresó el P. Álvarez. “Son sacerdotes muy buenos.
También cuento con la ayuda de los laicos comprometidos de esta
parroquia. Ellos serán mi mano derecha”.
|