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 Jesuitas de toda América se reúnen en Miami

Dora Amador y Ana Rodríguez-Soto
La Voz Católica / The Florida Catholic

Los provinciales jesuitas de todos los países de las Américas se reunieron en Miami a fines de mayo para realizar un evento sin precedentes, con la presencia de su superior general, el Padre Peter-Hans Kolvenbach.

Comenzando con la fila de abajo yendo hacia arriba: Primera fila, de izquierda a derecha: Carlos Cardó, asistente regional del superior general de la Asistencia del Sur de América Latina; Valentín Menéndez,  asistente regional del superior general de la Asistencia del Norte de América Latina; Francisco Ivern, presidente de la Conferencia de Provinciales de América Latina; Peter-Hans Kolvenbach, superior general de la Compañía de Jesús; Bradley M. Schaeffer, presidente de la Conferencia de Estados Unidos; Frank Case, asistente regional del superior general de la Asistencia de Estados Unidos. Segunda fila (izq. a der) James Grummer, provincial de Wisconsin; Jesús Orbegozo, provincial de Venezuela; Rodolphe Tremblay, provincial de Canadá (francesa); Luiz Neis, superior general de Mato Grosso; José Pablo Hernández,  provincial del Norte de Brasil; José Miguel Ortega, provincial de Paraguay; Ramón Alaix, provincial de Bolivia; Robert Scullin, provincial deDetroit. Tercera  fila (izq. a der): Fernando Barredo, provincial de Ecuador; José A. Netto de Oliveira, provincial del Centro de Brasil; Armando Raffo, superior saliente de Uruguay; Timothy Brown, provincial de Maryland; Jorge Ambert, Superior regional de Puerto Rico; Gabriel Ignácio Rodriguez, provincial de Colombia; Alfred Kammer, provincial de Nueva Orleans. Cuarta fila (izq. a der): José Alberto Idiáquez, provincial de América Central; Edward Schmidt, provincial de Chicago; Juan Luis Orozco, provincial de Mexico; Carlos Arana, provincial de Perú, Thomas Regan, provincial de Nueva Inglaterra; Jesús Zaglul, provincial de las Antillas; Juan José Mosca, provincial de Uruguay. Quinta fila (izq. a der): Guido Kuhn, provincial del Sur de Brasil; Timothy McMahon, provincial de Missouri; Jean-Marc Laporte, provincial de Canadá Norte (Inglesa); Bruno Schizzerotto, superior regional de Amazonia; Alfonso Gómez, provincial de Argentina; João Pedro Cornado, provincial de Bahia; Guillermo Baranda, provincial de Chile. Sexta fila (izq. a der) John Whitney, provincial de Oregon; Jeff Chojnacki, provincial de Nueva York; Benjamin González, superior regional de Cuba; Thomas Smolich, provincial de California; João Roque Rohr, provincial de Brazil.

Los provinciales, en representación de 10 provincias de los Estados Unidos, 21 de América Latina y dos de Canadá, hablaron sobre las corrientes migratorias de los pueblos y la influencia de la globalización sobre aquellos a quienes respectivamente sirven.

También reflexionaron sobre la necesidad de una mayor cooperación entre “los que tienen”, del Hemisferio Norte, y “los que no tienen”, del Hemisferio Sur.

“El principal resultado de este encuentro es que estos hombres dirigen a los jesuitas en todas partes de las Américas, y debemos comenzar a conocernos mejor unos a otros”, dijo el P. Tom Widner, SJ, director de comunicaciones de la Conferencia Jesuita de los Estados Unidos, en una entrevista con La Voz Católica.

“Nos preocupa el gigantesco movimiento de gente a través de los continentes”, señaló el Padre Widner. “Nuestro superior general nos ha dado la medida de la importancia de lo que está sucediendo. ¿Cómo afecta la globalización a la gente? ¿Cómo podemos lidiar con cuestiones tales como los acuerdos de libre comercio? ¿Cómo podemos lograr una mayor solidaridad?”, se preguntó.

Mencionando el compromiso jesuita con “la opción preferencial por los pobres”, señaló que la orden está tratando de trazarse vías “para trabajar unidos por la solución de cuestiones comunes”.

Aunque la reunión no se ajustó a una agenda prestablecida, ni delineó estrategias específicas, destacó el Padre Widner, “logró abrir posibilidades para que estos hombres y sus provincias laboren juntos en el futuro en tareas pastorales que se ocupen de los más necesitados… También los capacitó”, añadió, “para comprender mejor las cuestiones capitales para cada continente”.

Una de las cuestiones consideradas fue el hecho de que “las provincias de los Estados Unidos tienen considerablemente más recursos que las del sur”, señaló el Padre Widner. “¿Cómo podemos ayudar a las provincias del sur?”, se preguntó.

Ya hay provincias de los Estados Unidos que han establecido relaciones “de hermandad” particulares con provincias de la América Latina.

“La provincia de Oregon es ‘hermana’ de la de Colombia, y le envía personal y sacerdotes”, explicó el P. Widner. “Mi provincia de Chicago ha establecido una relación ‘de hermandad’ con Perú. Maryland, con Chile, y así por el estilo”, agregó el P. Widner.

En los Estados Unidos trabajan 3,000 jesuitas. La mayor parte de ellos lo hace en la educación, en las 46 escuelas secundarias y las 28 universidades jesuitas. Hace unos 25 años, la orden también comenzó a fundar escuelas Nativity y Cristo Rey, que son, fundamentalmente, escuelas intermedias para estudiantes pobres negros e hispanos.

“Llegan temprano en la mañana; reciben tres comidas diarias y clases, y disponen de muchos programas”, indicó el P. Widner.

Actualmente, existen 20 escuelas jesuitas Nativity, junto con otras 15 patrocinadas por hermanas de órdenes religiosas, y dos patrocinadas por grupos seglares.

Pero la edad promedio de los jesuitas en los Estados Unidos es 64 años. Mundialmente, es de 54. Mientras las vocaciones son muy numerosas en Asia, India e Indonesia, son escasas en los Estados Unidos. Este año sólo se ordenaron 12 jesuitas, aproximadamente uno por cada provincia estadounidense.

“Latinoamérica está en una situación mejor. Tienen más vocaciones. Pero tanto los Estados Unidos como Latinoamérica padecen una disminución en sus recursos de personal”, agregó el Padre Widner, quien pronosticó que la orden buscará cada vez más la ayuda de los laicos, “como una necesidad para sobrevivir, porque son los laicos quienes van a llevar adelante la misión, la evangelización, la búsqueda y la lucha por alcanzar la justicia… Dios nos está diciendo que el futuro de la Iglesia les pertenece a los laicos”, afirmó.

El Padre Widner dijo que en EU, en el siglo XIX, un clero bien instruido educaba a los laicos. Después los laicos comenzaron  instruirse y a volverse mucho más responsables”.

En la actualidad, añadió, “muchos laicos están mucho mejor instruidos que el clero, y si algunos miembros del clero ven las cosas en términos de ‘nosotros contra ellos’, lo que nos espera es el desastre. Pero si ambas partes comprenden la necesidad que tienen de la otra, la necesidad de trabajar juntos, prosperaremos y sobreviviremos”.