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La
Orden de Malta honra a sacerdotes que brindaron ayuda espiritual
a balseros en Guantánamo
Los 33 sacerdotes honrados ayudaron a los balseros allí
detenidos hace ya 10 años
Redacción
La Voz Católica
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Los Caballeros de Malta celebran el día de su patrón, San Juan
Bautista el 17 de junio, con una misa en honor a los sacerdotes
que ayudaron a los balseros detenidos en la Base Naval de
Guantánamo entre 1994 y 1995. En varios lugares de Miami se
realizan actos conmemorativos del décimo aniversario de la
salida de unos 35,000 balseros cubanos. Mons. Agustín Román
ofició la misa en la Ermita de la Caridad, considerada por
muchos hogar de los balseros, por la cantidad de ellos que
visitan el santuario.
Foto:
Angelique Ruhí-López |
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La Asociación Cubana de la Orden de Malta en Miami celebró la
fiesta de su patrón, San Juan Bautista, el 24 de junio con una
misa en la Ermita de la Caridad. Los miembros de la Asociación,
hombres y mujeres, tuvieron su reunión reglamentaria
primeramente en el Salón Padre Varela. Allí fueron exponiendo
el magnífico trabajo de caridad que está realizando la Orden,
ofreciendo la experiencia profesional de sus miembros al
servicio de los que sufren necesidades materiales y espirituales
en Estados Unidos y en otros países de América.
La Asociación Cubana de la Orden nació en Cuba en 1952, Año del
Cincuentenario de la República y de allí vino a Miami en los
comienzos de los ochenta con el exilio cubano.
La celebración también sirvió para reconocer el trabajo pastoral
de la Arquidiócesis de Miami en la Base Naval de Guantánamo
acompañando, consolando y sirviendo espiritualmente a los miles
de balseros cubanos que salieron buscando libertad en los años
1994 y 1995.
Los Caballeros y Damas de Malta ofrecieron un hermoso diploma de
reconocimiento a cada uno de los sacerdotes de la Arquidiócesis
de Miami que en la Base Naval de Guantánamo realizaron su
ministerio, como a las religiosas de la Congregación de la Madre
Teresa, que compartieron el Evangelio de Cristo con los hermanos
y hermanas que sufrían la inseguridad esperando sus traslados a
Estados Unidos junto a sus familiares.
El Arzobispo Edward McCarthy primero y el Arzobispo John Clement
Favalora después, al ser instalado como Arzobispo de Miami,
hicieron visitas pastorales durante ese período apreciando el
trabajo de caridad pastoral que realizaban los 33 sacerdotes
religiosos y diocesanos de la Arquidiócesis, así como el de las
religiosas de las Hermanas de la Caridad que allí evangelizaron.
La institución de la Orden Militar y Hospitalaria de San Juan de
Jerusalén, de Rodas y de Malta es milenaria. Se remonta al
tiempo en que los cruzados luchaban por liberar a Jerusalén de
manos de los musulmanes, que la habían cerrado a los cristianos.
Los seguidores de Cristo habían sido expulsados antes de la
batalla exceptuando los miembros de la comunidad cristiana que
atendía el hospital por considerar que sus servicios
hospitalarios serían necesarios durante la batalla.
El Hermano Gerardo, hoy beato Gerardo, al frente de la comunidad
movido por la caridad, no sólo trataba de responder a las
necesidades del hospital y a la parte de la ciudad que se
encontraba dentro de los muros, sino que lanzaba diariamente el
pan de manera oculta a los cruzados que estaban fuera del muro
que sufrían el hambre. La caridad del Hermano Gerardo lo hizo
sufrir el castigo de la prisión siendo fuertemente torturado a
tal punto que quedó minusválido y nunca pudo servirse de sus
piernas después de haber sido liberado al conquistarse Jerusalén
por los cruzados el 7 de julio del 1099.
La conquista de Jerusalén por los cruzados fue el mayor
acontecimiento de la historia de la Orden y el episodio que
marca su nacimiento. Hasta entonces fue el hospital una
institución caritativa para la atención de los peregrinos, pero
desde el establecimiento del Reino Latino de Jerusalén se inició
su transformación en una Orden que pronto se extendería por todo
el mundo occidental.
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