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Aumento de
estudiantes hispanos enriquece a las escuelas católicas de
Broward
Angelique Ruhí-López
La Voz Católica
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Nicole García (izq.) le recita los colores en inglés y en
español a Caroline Roberts (a su izq.), directora adjunta de la
escuela de St. Jerome en Ft. Lauderdale, mientras que la Hna.
Vivian Gómez, (der.) directora de St. Jerome, ayuda a Hailey
Webster (a su der.) con un rompecabezas el 16 de agosto, el
primer día del nuevo año escolar.
Fotos:
Angelique Ruhí-López |
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El 16 de agosto,
en todo el condado de Broward y en el resto de la Arquidiócesis
de Miami, niños y niñas con uniformes nuevos y mochilas de
alegres diseños entraron a sus escuelas católicas para dar
comienzo a un nuevo año escolar. Expectantes, entusiasmados o
tímidos, se sentaban unos junto a otros en las aulas, sin que a
ninguno le llamaran la atención los rasgos étnicos de sus
compañeros.
Indudablemente,
mucho ha cambiado en los colegios católicos de Broward desde su
inicio, y en este cambio ha influido el número creciente de
estudiantes hispanos que asisten a sus aulas.
“Cuando llegué al
colegio en 1985, éste era predominantemente anglo, pero hay una
tendencia creciente en el número de estudiantes hispanos,
mayormente bilingües”, expresó la Hna. Josephine Sherry, RSM,
directora del colegio de Annunciation, en West Hollywood.
Según la Hermana,
la tendencia se debe no sólo al número creciente de estudiantes
que llegan de países latinoamericanos, sino también al flujo de
familias hispanas que se mudaron a Broward después del huracán
Andrew, en 1992.
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Estudiantes de la
clase
bilingüe de Pre-K3 de la escuela de St. Jerome, en donde la
maestra Regina Pagano les habla a los 20 niños de la clase en
inglés, y la Hna. Lourdes Gross les habla en español. Los niños,
de 3 a 4 años de edad, aprenderán los números, los colores y sus
oraciones en inglés y español. |
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En el curso
escolar 1992-1993, 18% de los estudiantes de la escuela de
Annunciation, que ofrece clases de prekindergarten al 8º grado,
eran hispanos. Cinco años después, de 1999 a 2000, 26% eran
hispanos. En el curso 2003-2004, los hispanos eran 45% de los
estudiantes inscritos en Annunciation.
Muchos de los
estudiantes que han llegado de Latinoamérica recientemente,
habían ido a escuelas estadounidenses en sus países y tomaron
clases de inglés como su segundo idioma antes de venir a los
Estados Unidos, dice la Hna. Sherry. La escuela ofrece clases de
español como segundo idioma, empezando en el tercer grado.
“Es importante
que los estudiantes se sientan primero seguros acerca de las
bases para leer y escribir en inglés con fluidez, para después
estimularlos a mantener sus idiomas nativos”, añadió la Hna.
Sherry. Las maestras de español me dicen que los niños bilingües
saben conversar bien en español, pero que no conocen la
gramática, la literatura o la redacción”.
Una valiosa mezcla
En este ultimo
año escolar, 53% de los estudiantes inscritos en las escuelas de
la Arquidiócesis de Miami (incluyendo a las escuelas privadas
católicas no diocesanas), son hispanos y católicos. De estos,
aproximadamente el 73% estudia en el condado de Miami-Dade; 20%
estudia en Broward, y 10% en Monroe.
El colegio de St.
Jerome, de Ft. Lauderdale, que tiene estudiantes del Pre-K3 al
8º grado, ha instituido varios programas para atender al número
creciente de hispanos, cuya población en el colegio creció de
19% en 2003-2004, a 28%, según las estadísticas del primer día
de este nuevo año escolar.
“Recientemente,
han venido estudiantes mayormente de Venezuela, Colombia,
México, Perú y otros países latinoamericanos”, indicó la Hna.
Vivian Gómez, directora del colegio de St. Jerome desde 1986.
“Creo que muchos hispanos quieren que sus hijos estudien en
escuelas católicas”.
Entre los
programas que se han creado está la clase bilingüe de Pre-K3, en
donde la maestra Regina Pagano les habla a los 20 niños de la
clase en inglés, y la Hna. Lourdes Gross les habla en español.
Por primera vez este año escolar, los niños de 3 a 4 años
aprenderán los números, los colores y sus oraciones en inglés y
español.
“Muchos de los
padres, incluyendo a los que hablan inglés como su idioma natal,
se sienten entusiasmados de que sus hijos reciban clases de
español”, señaló Caroline Roberts, directora adjunta de St.
Jerome, que asistió a la misma escuela cuando llegó de Venezuela
de niña, y fue alumna de la Hna. Gómez.
Para los niños
del 6º al 8º grados, se creó una clase en español avanzada
llamada ‘Tu Mundo’.
“La clase
contribuye a que los niños que hablan español en la casa
aprendan su herencia y mejoren su español”, explicó Roberts. “Se
sienten orgullosos de ser hispanos”.
Para ayudar a las
familias de bajos recursos que quieren enviar a sus hijos a una
escuela católica, St. Jerome también participa en un programa de
“adopción”, que incorpora a familias que pueden pagar un poco
más que la matrícula, para apoyar a quienes no pueden pagarlo
todo. Grupos parroquiales y organizaciones de la comunidad
también participan en el programa.
La pagina Web del
colegio también está en proceso de transformación, para incluir
una sección en español para que los padres y los estudiantes que
no hablan inglés, pero que se interesan en el colegio, puedan
obtener más información.
Las respectivas
directoras de las escuelas de St. Jerome y de Annunciation están
de acuerdo en que las diversas culturas enriquecen a sus
colegios, ya se trate de hispanos o de otras nacionalidades.
“Nuestra escuela
es sencillamente un microcosmos del mundo real”, concluyó la Hna.
Sherry. “Los estudiantes crecen en un ambiente donde conocen a
personas de diferentes nacionalidades, pero no se ven unos a
otros como diferentes. Los prejuicios comienzan en la adultez.
Los niños no practican la discriminación a menos que alguien
mayor se lo enseñe. Aquí tenemos una valiosa mezcla de niños que
crecen juntos y se llevan bien”.
aruhilopez@miamiarch.org
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