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La píldora del día siguiente

Patricia Samaniego
Especial para La Voz Católica

Nuestro Continente de la Esperanza, Latinoamérica, baluarte en la defensa de la vida, actualmente está adoptando posturas que contradicen este valor, e incluso se quiere desconocer las constituciones políticas de muchos países, que se declaran a favor de la vida. La Iglesia no quiere dejar de alzar su voz para defender los verdaderos derechos del hombre.

Así lo señalan los numerosos documentos eclesiales que definen la vida como un don y una responsabilidad para todo ser humano. El Papa Juan Pablo II nos enseña que “en el origen de toda persona humana hay un acto creador de Dios y ningún hombre viene a la existencia por azar”.

Estamos seguros de que la lucha en favor de la vida y en contra de la píldora abortiva del Día Siguiente será constante por medio de nuestros organismos eclesiales y de la sociedad civil. A continuación, queremos aclarar algunos puntos para que podamos entender esta “cultura abortista”, que se propone infiltrarse de manera callada para eliminar nuevas vidas.

 

Cuándo empieza la vida humana

Se inicia en el mismo instante en que se une un espermatozoide con un óvulo. A esto se le llama fecundación o concepción, y a partir de ese momento existe el ser concebido, el niño o la niña por nacer. El embarazo se inicia con la fecundación. El ser humano por nacer tiene sexo definido, individualidad y un código genético propio, distinto al de sus padres, todo lo cual hace que sea único e irrepetible, con todos los elementos y capacidades para desarrollarse por sí mismos.

 

¿Qué es la Píldora del Día Siguiente?

La Píldora del Día Siguiente o Anticoncepción Oral de Emergencia, es una hormona sintética en dosis de 5 a 15 veces mayor a la existente en los anticonceptivos comunes, lo que incrementa sus efectos secundarios. No es un medicamento ni una vacuna. No cura ni previene enfermedad alguna. Ingerir las dos pastillas recomendadas es como tomarse 50 anticonceptivos juntos.

 

Es abortiva

El nuevo ser concebido se anida en el útero durante, aproximadamente, 5 días. Al interferir con la anidación del nuevo ser humano, la Píldora del Día Siguiente detiene el embarazo en curso y ocasiona la muerte. Hay quienes, engañosamente, afirman que el embarazo recién comienza con la implantación del embrión en el útero, al cabo de 5 a 8 días después de la fecundación. El crimen se comete por medio de un agente químico.

 

Lo que no se dice

La píldora actúa mediante tres mecanismos: impide la ovulación (anovulatorio), espesa la mucosidad del cuello del útero (anticonceptivo), e impide la anidación del óvulo fecundado (abortivo). Los efectos de estos mecanismos son reconocidos por la Agencia de Alimentos y Medicinas (Food and Drug Administration) de los Estados Unidos y por los laboratorios que producen la píldora, como Grünenthal, Schering, Ritcher Gedeon y Recalcine.

 

¿Por qué no debe tomarse?

Los experimentos científicos a nivel mundial no han determinado categóricamente que esta hormona sintética –o levonorgestrel– sea un agente inocuo para la madre y para el embrión, pues sólo se ha experimentado en ratas, monas y seis mujeres. Pero la razón principal por la que no debe tomarse, es que se trata de un producto que puede atentar contra la vida del niño o la niña por nacer, y contra la salud de las mujeres que lo utilizan.

Difundir esta píldora como parte de una política de salud pública es tomar una posición que atenta contra la vida. Por otra parte, la distribución de esta píldora no hará disminuir el nivel de los abortos y, finalmente, debe tenerse en cuenta el interés de los laboratorios en incluir la píldora en los programas de planificación familiar.

A nosotros nos toca llamar la atención a la opinión pública y a los gobiernos de turno para que no se desprecie la vida humana desde sus inicios, porque la vida es única y hay que defenderla.