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Los católicos ante las elecciones en Estados Unidos
Entrevista con el cardenal Theodore McCarrick,
Arzobispo de
Washington
Zenit
Nueva York
“Libertad de conciencia, pero sólo después de haberse informado
a fondo sobre las enseñanzas de la Iglesia”: es una fórmula que
debe orientar la decisión política de un católico, según explica
el cardenal Theodore McCarrick, Arzobispo de Washington y
presidente de la comisión de la Conferencia Episcopal de Estados
Unidos encargada de las relaciones entre los católicos y la vida
pública.
El electorado estadounidense –aproximadamente una cuarta parte
es católica– acudirá en noviembre a las urnas para elegir un
nuevo presidente. Sin tomar partido por ningún candidato, los
prelados católicos del país ofrecen orientaciones que ayuden a
los fieles a asumir su “deber moral” con responsabilidad, como
explica el purpurado en esta entrevista concedida al diario
italiano Avvenire.
En un sistema bipartito como el estadounidense es muy difícil
que la plataforma programática de un candidato “satisfaga” cada
elemento de la doctrina social católica. ¿Cómo debe comportarse
un católico frente a dos candidatos forzosamente “imperfectos”?
Encontrar el candidato ideal no sólo es difícil, es imposible. A
los fieles decimos sin embargo con claridad que es siempre
importante seguir apoyando los principios que definen la moral
católica y tenerlos vivos en las conciencias de los candidatos
como de los propios electores. Queremos hacer entender que como
pastores estamos profundamente implicados e interesados en la
vida pública del país.
¿Qué indicaciones ofrecen, como obispos, a los católicos de
Estados Unidos que se preparan para las elecciones?
La premisa es que los obispos no se ponen del lado de un
candidato o del otro. No queremos entrar directamente en las
decisiones políticas. Lo que hacemos es indicar la doctrina
social católica y los documentos sobre la relación entre vida
pública y catolicismo publicados por la Santa Sede, y presentar
a los fieles los criterios que deben guiar las opciones
políticas de un católico. La idea de fondo es que ser un
ciudadano responsable es una virtud y participar en el proceso
político y electoral es un deber moral.
¿Cuáles son entonces los principios que un católico debe poner
en primer lugar al tomar una decisión política?
Primero está el respeto a la vida: éste debe ser el fundamento
de toda discusión y decisión política. Pero no será el único
valor de referencia. La doctrina católica indica como necesaria
también una política responsable ante las cuestiones ligadas a
la paz y a la justicia social y a la ayuda a los pobres.
Buscamos comunicar a los fieles que una ciudadanía responsable
significa conocer estos temas y salvaguardarlos. Decimos también
que toda decisión debe ser tomada en libertad de conciencia,
pero sólo después de haberse informado a fondo sobre las
enseñanzas de la Iglesia.
En los pasados meses más de un obispo estadounidense ha hablado,
públicamente o en la Conferencia Episcopal, de la posibilidad de
no ofrecer la Eucaristía a candidatos que se profesan católicos,
como John Kerry, pero que apoyan el derecho al aborto. Los
documentos de la asamblea de los obispos de EE. UU. en Colorado
han parecido cautos en la materia. ¿Qué opina?
Estamos aún trabajando sobre la cuestión, pero por el momento la
decisión está confiada a cada obispo, que conoce mejor que
cualquier otro las circunstancias que se verifican en su
diócesis, así como el compromiso y la acción de los políticos
locales. Tenemos completa confianza en que cada uno de ellos
sabrá tomar la decisión justa. Pero a todos los obispos les
hemos hecho notar que, como Conferencia Episcopal, deseamos
evitar que sobre la Eucaristía se ceben instrumentaciones de
carácter político y que el altar no es el lugar apropiado para
batallas que se pueden y deben pelear en otro sitio.
¿Cuál es la función de la comisión Católicos y vida pública?
El objetivo de nuestro trabajo es dialogar y educar. Buscamos a
continuación la mejor manera de ponernos en relación con los
políticos católicos de ambas formaciones, e intentamos tener
abierto el diálogo con todos. Deseamos explicarles cuáles son
los temas importantes para un católico y por qué. Y recordamos
que aún en el respeto de su libertad de conciencia, si actúan en
desacuerdo con la doctrina católica, no deben, en conciencia,
acercarse al altar a recibir la Comunión.
Hace poco, usted y otros cardenales estadounidenses participaron
en un congreso de la asociación de los Caballeros de Colón que
también tuvo la participación de George W. Bush. La prensa
norteamericana lo ha interpretado como un apoyo implícito a la
reelección del presidente. ¿Qué responde?
Respondí a la invitación de una asociación que está muy activa
en todas las diócesis estadounidenses y contribuye enormemente a
las vocaciones y a la actividad caritativa de los católicos de
Estados Unidos. Es la mayor asociación católica de Estados
Unidos y por tradición invita siempre a los obispos y cardenales
de EE. UU. a su asamblea anual, a la que yo –por ejemplo– nunca
falto. Nadie, incluyéndome a mí, fue en honor del presidente,
sino por una jornada provechosa de encuentros y de trabajo.
Las interpretaciones más disparatadas del comportamiento de los
miembros de la Iglesia en Estados Unidos están a la orden del
día en la campaña electoral. ¿Le perturban? ¿Cree que se pueden
evitar?
Instrumentalizaciones y malentendidos son siempre posibles, y es
muy difícil evitarlos. En especial si un pastor vive y trabaja
en Washington, como hago yo, está aún más implicado en la vida
política nacional y está aún más expuesto a la atención de los
medios. Es importante saber cómo tratar estas situaciones sin
fomentar habladurías, y la comisión que presido aporta a los
obispos muchas sugerencias al respecto. Pero lo principal
siempre es tener abierto el diálogo con todos, incluso con el
riesgo de malentendidos. Me he encontrado más de una vez «en
problemas», por así decirlo, por estar dispuesto a encontrarme
con todos y a hablar con todos, pero tengo intención de seguir
haciéndolo. El ejemplo del Santo Padre al respecto es claro y yo
procuraré seguirlo siempre.
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