|
El encuentro mundial de la Acción Católica promueve la unidad
entre movimientos
En Loreto confirmaron la colaboración y el objetivo común: la
evangelización
Zenit
Loreto
La peregrinación
de la Acción Católica a Loreto, que reunió en torno a Juan Pablo
II a unas 250,000 personas, se ha convertido en un motivo de
unidad entre los diferentes movimientos y comunidades católicos.
El sábado, 4 de
septiembre, en vísperas del encuentro con el Papa, Paola
Bignardi presidenta de la Acción Católica Italiana, presidió un
encuentro en el que participaron representantes de asociaciones
y nuevas realidades eclesiales.
Estuvieron
presentes entidades como el Movimiento de los Focolares,
Comunión y Liberación, la Comunidad de San Egidio, las
Asociaciones Cristianas de Trabajadores y otros movimientos.
Paola Bignardi
definió el encuentro “más que una conquista, un don que hay que
acoger con responsabilidad y que hay que llevar a la vida
ordinaria de las diócesis y parroquias”.
En declaraciones
a “Radio Vaticano”, Bignardi aclaró que “colaboración es ante
todo comunión, es decir, antes que hacer cosas juntas, se trata
de ese espíritu de fraternidad, de estima, de respeto recíproco,
de respeto de nuestras originalidades, que nos lleva a
alegrarnos por el bien de los demás y a ayudarnos a caminar,
incluso a corregirnos, en el diálogo”.
Salvatore
Martínez, coordinador italiano de la Renovación en el Espíritu,
subrayó que el encuentro ha sido importante para “superar la
dicotomía entre nuevos movimientos y asociaciones más
tradicionales, dos espíritus que se arraigan en el Señor”. El
padre Stefano Alberto y Jesús Carrascosa, de Comunión y
Liberación, entregaron a Paola Bignardi una carta escrita por el
fundador de este movimiento, monseñor Luigi Giussani.
La misiva
auspicia “una nueva primavera de gracia y de compromiso para la
asociación [la Acción Católica] y para todo el pueblo cristiano”.
“Aseguro la
disponibilidad de todas nuestras comunidades esparcidas en una
colaboración real”, sobre todo en “el anuncio del acontecimiento
cristiano”, añade monseñor Giussani.
La Acción
Católica que hunde sus raíces en 1867, quedó configurada por el
Papa Pío XI (1922-1939). Los así llamados movimientos,
comunidades y nuevas realidades eclesiales han surgido en su
mayoría tras el Concilio Vaticano II (1962-1965).
|