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Arrecia la persecución de cristianos en China
Zenit
Pekín
China parece
determinada a restringir la expansión del cristianismo en el
país. Las autoridades están ahora usando las mismas tácticas
contra las Iglesias cristianas que emplearon para aplastar el
movimiento espiritual Falun Gong, informó recientemente el
Wall Street Journal.
La campaña,
ordenada a fines del año pasado por los líderes políticos
chinos, según el Journal, está siendo llevada a cabo por
una parte del destacamento que coordinó la campaña contra Falun
Gong. El principal foco se encuentra en las zonas rurales, donde
está aumentando el fervor religioso.
“La extensión del
cristianismo preocupa verdaderamente al gobierno, por lo que se
ha convertido en un objetivo”, declaraba al Wall Street
Journal el 27 de julio Kang Xiaoguang de la Academia de
Ciencias China.
Aparte de la
continua persecución a los grupos católicos que no se someten al
control oficial, el gobierno está preocupado por los grupos
evangélicos y protestantes, que también se han expandido
rápidamente.
Dos
organizaciones activas en documentar la persecución religiosa,
el Center for Religious Freedom, una sección de Freedom House, y
Compass Direct, han recogido noticias sobre la campaña de las
autoridades de un amplio abanico de fuentes. Entre los informes
de los pasados meses se encuentran los siguientes sucesos:
-
22 de julio.
Más de 100 líderes religiosos son arrestados en la provincia
occidental de Xinjiang. Los arrestos tuvieron lugar durante
un encuentro organizado por la Iglesia de Ying Shang, una
gran red de hogares iglesia cuya cabeza se encuentra en la
provincia de Anhui. Los arrestos tuvieron lugar poco después
de que 40 líderes de la iglesia-hogar fueran arrestados
cuando asistían a un seminario de formación en la ciudad de
Cheng Du, en la provincia de Sichuan.
-
5 de julio.
Una mujer de 34 años fue golpeada en la cárcel hasta la
muerte el día de su arresto por haber repartido Biblias en
la provincia de Ghizhou.
-
23 de junio.
El Vaticano protestó a China con dureza por la detención de
tres obispos católicos –uno de ellos de 84 años– el mes
anterior. La declaración consideraba el arresto de los
obispos “inconcebible en un país basado en las leyes”. El
obispo de 84 años de Xuanhua fue arrestado el 27 de mayo.
Otros dos obispos, de Xiwanzi y Zhengding, fueron detenidos
durante algunos días en junio.
-
24 de mayo.
Gua Xianggao, un profesor del grupo de la iglesia-hogar, fue
golpeado hasta la muerte por los funcionarios de la Oficina
de Seguridad Pública.
-
16 de mayo.
Dos sacerdotes católicos, Lu Genjun y Cheng Xiaoli, fueron
arrestados el 14 de mayo en An Guo, provincia de Hebei, por
la policía de seguridad del gobierno. Los sacerdotes estaban
a punto de comenzar las clases para los cursos de
planificación natural de la familia y teología moral. El
padre Lu había sido arrestado previamente el Domingo de
Ramos de 1998 por un corto periodo. Fue arrestado otra vez
poco después de la Pascua del 2001 y detenido durante tres
años.
-
10 de mayo.
Los cristianos chinos proporcionaron evidencias de la
persecución en un encuentro especial convocado por la
Comisión de Derechos Humanos de la ONU en abril. Los
testigos testificaron sobre apaleamientos, torturas y
hostigamiento. Los miembros femeninos de la Iglesia del Sur
de China también dieron testimonio de torturas y asaltos
sexuales a manos de los oficiales de policía. Sus evidencias
se apoyaban en documentos y en un vídeo que mostraba la
destrucción de una iglesia en la provincia de Zhehiang.
Una mirada profunda a las razones que están detrás de la
persecución del gobierno contra los gruposreligiosos fue
publicada el 31 de marzo por la organización de derechos humanos
con sede en Noruega, Forum 18. El Décimo Congreso Nacional del
Pueblo, que concluyó en Pekín el 14 de marzo concluía con una
enmienda a la constitución china, estableciendo que “el estado
respeta y salvaguarda los derechos humanos”.
Forum 18
observaba que esta nueva disposición levantó escepticismo entre
los comentaristas, dado que la constitución ya contenía
garantías de protección de los derechos humanos. Estas garantías
no han impedido las violaciones pasadas.
De hecho, el
informe observaba que el 5 de marzo, el mismo día en que se
abrió el Congreso, fue arrestado el obispo de Qiqihar en la
provincia de Heilongjiang, Mons. Wei Jingyi. Y el mismo día, la
policía arrestó, detuvo y golpeó a Hua Huiqi, un líder oficioso
de la iglesia-hogar en Pekín.
Un factor
importante tras la represión, según Forum 18, puede encontrarse
en la ideología comunista. La política oficial prohíbe que los
miembros del Partido Comunista se adhieran a ninguna creencia
religiosa o participen en actividades religiosas.
E incluso aunque
la ideología comunista ya no es tan popular, en noviembre del
año pasado un artículo en el Diario del Pueblo, el
periódico del Partido Comunista, titulado “Un Estudio Histórico
de la Teoría y Política sobre la Religión del Partido Comunista
en China”, condenaba la religión.
“Mantener la
oposición fundamental en la visión del mundo entre marxismo y
religión”, indicaba el artículo, “es, por supuesto, esencial
para mantener la oposición fundamental entre la ciencia y la
religión. La religión es una reflexión ilusoria e inversa del
mundo externo, mientras que la tarea de la ciencia es comprender
el mundo objetivo en concordancia con la realidad, abogando por
la búsqueda de la verdad de los hechos y persiguiendo la verdad
objetiva”.
Forum 18 afirmaba
que el gobierno teme a la religión porque representa una amenaza
a la capacidad del Partido Comunista para movilizar a las masas,
especialmente el campesinado. Los funcionarios estiman que hay
por lo menos 100 millones de creyentes de todos los credos en
China, y las autoridades están preocupadas por el hecho de que
las religiones puedan repetir lo que ocurrió en el pasado,
cuando la religión fue un factor clave en las revueltas
populares.
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