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La inmigración hispana puede ayudar a que el país “recupere su
alma”, afirma obispo
Zenit / El Observador
Denver
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Monseñor Charles Joseph
Chaput |
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El arzobispo de Denver, Colorado, monseñor Charles Joseph Chaput,
OFM Cap., dijo a principios de septiembre que la inmigración
hispanoamericana representa una oportunidad para que los Estados
Unidos recuperen “el alma”.
En estos términos intervino en el encuentro, al que citó a
obispos de la frontera sur de los Estados Unidos con México y a
empresarios de la zona, entre otros participantes. Monseñor
Chaput, también presidente de la Comisión Internacional
estadounidense para la Libertad Religiosa, constató que “la vida
norteamericana ha perdido su alma” y que “los latinoamericanos
pueden cambiar eso”.
En el encuentro obispos-empresarios estuvieron monseñor Cipriano
Calderón Polo, miembro de la Congregación Vaticana para los
Obispos y ex presidente del Consejo Pontificio para América
Latina; monseñor José Horacio Gómez, obispo auxiliar de Denver;
monseñor Thomas James Olmsted, obispo de Phoenix Arizona;
monseñor Raymundo Joseph Peña, obispo de Brownsville, Texas,
monseñor David Lauren Ricken obispo de Cheyenne,Wyoming, y
monseñor Michael John Sheridan, obispo de Colorado Springs,
Colorado.
La población latina o “hispana” ha crecido exponencialmente en
la última década en los Estados Unidos. Ha pasado, según la
última encuesta de la Casa Blanca, a ser la primera minoría
étnica del país, superando a la población negra. Las
estadísticas arrojan un total de 42 millones de “hispanos”, sin
contar a los indocumentados, quienes igualmente trabajan,
producen y consumen, pero no están reflejados en los censos de
población.
Según precisó monseñor Chaput, el 31% de la población en la
ciudad de Denver es de origen hispanoamericano. En diez años ha
crecido un 73%. “Toda Norteamérica está cambiando y la población
latina modelará la naturaleza de este cambio.
Los latinoamericanos –subrayó el arzobispo– pueden aportar un
sentido católico de familia, un sentido católico de comunidad,
un amor católico por la vida, generosidad y respeto por la
dignidad de la persona».
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