HABLA EL PAPA
 VOZ DEL ARZOBISPO
 ARQUIDIÓCESIS
 CALENDARIO
 MUNDO Y NACIÓN
 AMÉRICA LATINA
 CUBA Y LA DIÁSPORA
 INMIGRACIÓN
 ESPIRITUALIDAD
 ENSEÑAZAS DE
  LA IGLESIA
 REFLEXIONES
 BÍBLICAS
 LETRAS / CINE / ARTE
 ENLACES
 ARCHIVO
 BÚSQUEDA
 PORTADA

 

Las matrículas consulares respaldan
la identidad de los inmigrantes

Angelique Ruhí-López
La Voz Católica

Jorge Lamónaco, cónsul general de México en Miami-Dade. Angelique Ruhí-López

Cuando los inmigrantes llegan a los Estados Unidos, muchos de ellos se enfrentan a la traumática experiencia de redefinir su identidad, o de verse privados de ella.

Pero ahora, distintos consulados de países latinoamericanos –con México a la vanguardia– han comenzado a proveer a sus ciudadanos de nuevas matrículas consulares, tarjetas de identidad que están diseñadas para que los inmigrantes ilegales puedan abrir cuentas bancarias y obtener otros servicios.

Aunque el estado de la Florida no acepta dichas matrículas como documentos de identidad oficiales, el condado de Miami-Dade sí las acepta como una forma de identificación válida. En los Estados Unidos, 33 estados, 163 condados y 377 ciudades aceptan las matrículas, junto con 178 bancos y 1,180 estaciones de policía, algunas de ellas hasta para emitir licencias de conducir.

“La demanda de la matrícula simboliza una conciencia colectiva de aceptación a los inmigrantes por las autoridades y distintas instituciones”, expuso Jorge Lamónaco, cónsul general de México en Miami-Dade.

Según Lamónaco, diversos gobiernos han otorgado distintas formas de identificación a sus nacionales en el extranjero durante muchos años, pero tales documentos eran muy fáciles de falsificar. Las nuevas matrículas consulares mexicanas de alta seguridad, que se crearon hace dos años y medio después del 11 de septiembre, cuentan con 13 características de seguridad para ayudar a distinguir las falsas de las verdaderas, incluyendo un código de barras y huellas digitales. México ha expedido mas de 2.2 millones de estas tarjetas de identidad desde que se iniciaron en marzo de 2002.

“Es importante que no sólo el gobierno de México las reconozca, sino este gobierno también. Necesitamos saber quién vive en este país”, dijo Lamónaco.

Homestead fue la primera ciudad en la Florida que decidió aceptar la matrícula como forma de identidad, en julio de 2003; en diciembre de 2003, el condado de Miami-Dade también comenzó a aceptarlas. Aunque las tarjetas no son documentos válidos de inmigración, 14 bancos en la Florida las aceptan para abrir cuentas bancarias a sus portadores.

“Esto permite salir de la economía subterránea de los indocumentados, e incorporarse a la economía formal”, expresó Lamónaco. “Al incorporarse al sistema financiero, se tiene acceso a mejores maneras de enviar dinero a México, porque el dinero se puede retirar con tarjetas en cualquier parte del mundo. Es más barato y más eficiente”.

Al incorporarse a la economía formal, se benefician no sólo los inmigrantes, sino también la comunidad entera. El uso de las tarjetas para abrir cuentas bancarias permitiría a los bancos estadounidenses manejar los $32,000 millones que los inmigrantes envían a sus familiares en América Latina.

Los inmigrantes dotados de estas tarjetas “ya no tienen que pagar comisiones para cambiar cheques y ya no corren riesgos, porque tienen un lugar seguro para su dinero”, añadió Lamónaco. “Los mexicanos dejan de ser ATM machines. Esto atraía el crimen, pues llevaban el dinero consigo porque, al carecer de identificación, no tenían derecho a abrir una cuenta. Ahora, al no cargar ellos con el dinero, el crimen se reduce. La comunidad gana”.

Las matrículas se pueden conseguir en los consulados de los países que las ofrecen. El consulado de México en South Miami, por ejemplo, emite casi 100 matrículas al día, y puede emitir hasta 500 matrículas mexicanas por día cuando se monta el consulado móvil, que se traslada una vez al mes a distintas comunidades del estado de la Florida.

Entre los diversos programas y las Iglesias Católicas que han ofrecido sus locales para el funcionamiento de los consulados móviles, se encuentran Caridades Católicas de Ft. Myers y Naples, y las parroquias de St. Coleman, en Pompano Beach; Nuestra Señora de Guadalupe, en Fellsmere, y Sagrado Corazón en Okeechobee.

Grupos contrarios a los inmigrantes se oponen al uso de las matrículas consulares, alegando que facilitan la inmigración ilegal. Además, algunos miembros del Congreso estadounidense piensan que, aunque las tarjetas estén provistas de características de seguridad, pueden ser falsificadas y usadas por terroristas. En septiembre, la Cámara de Representantes de los Estados Unidos votó en contra de una iniciativa que hubiera prohibido a los bancos aceptar matrículas consulares para abrir cuentas bancarias.

A pesar de la controversia, otros países como Guatemala, Honduras y Colombia, han seguido el ejemplo de México al proveer de tarjetas de identidad a sus nacionales en los Estados Unidos.

“Las matrículas han tenido un impacto muy importante, y surgieron por solidaridad con las comunidades”, afirmó Lamónaco. “Estamos en el mismo barco”.