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Ite Missa Est

 El XVLIII Congreso Eucarístico Internacional se celebra en Guadalajara del 10 al 17 de octubre, dando inicio así al Año de la Eucaristía

Gonzalo Penagos
La Voz Católica

La presencia Eucarística de Jesús contemplada y profundizada aún hoy después de unas semanas de concluido el Congreso permanece viva en mi retina. Cuando intento poner mi mente en blanco, es la custodia lo que aparece en todo el centro del escenario de mi mente.

¿Cómo pueden olvidarse las imágenes de miles de cristianos reconociendo a su Señor y Salvador? ¿Cómo pueden desaparecer de pronto los cánticos, pañuelos y ovaciones al paso de aquella custodia con un ostensorio que sobre el mundo era sostenido por dos ángeles?

Las lágrimas, la emoción de sentirnos unidos, incluso sin entendernos en el mismo idioma: unos hablando croata, otros francés, otros ruso, pero todos rendidos de amor ante el Señor en el sacramento de los sacramentos. Postrados ante aquél a quien el Cardenal Tomko presentó a los jóvenes en Zapopán como el centro de nuestras vidas.

 

La Eucaristía y nuestra historia

A la izquierda, el autor, Gonzalo Penagos, Director de Operaciones de Pax Net-Radio Paz Satelital, y el P. Alberto Cutié, Director de Pax Net y de Radio Paz, transmitiendo en vivo los eventos del Congreso Eucarístico Internacional para todos los oyentes hispanos de Radio Paz en Miami, el resto de los Estados Unidos y países de América Latina. Cortesía de Radio Paz

No es algo lo que está allí, en aquella preciosa Custodia, es quién está allí, afirmó el Cardenal Vidal, de Filipinas.

¿Qué mayor intimidad podemos hallar que con aquél que ha declarado: “El que come mi carne y bebe mi sangre permanece en mí y yo en él”? (Juan 6, 56)

Los apóstoles creyeron ese misterio y fue por ello que se les abrieron los ojos luego de aquel encuentro en el camino de Emaús. ¡Cuando al partir el pan le reconocieron!

Un Congreso donde nos remontamos en treinta segundos a la Didajé (9,4) para ver: “los granos esparcidos en el campo que forman un solo pan, como símbolo de la iglesia unida en la Eucaristía”.

Pasamos rapidito al Concilio de Trento, que enseña: “Jesús ha querido que este sacramento sea recibido como alimento espiritual para las almas a fin de que fueran fortificadas en el vivir de su propia vida” (cf. DS 1638), y, para no perder el ritmo, visitamos el Concilio Vaticano II: “Eucaristía sacramento de piedad, signo de unidad, vínculo de caridad” (SC, 47).

Después de este recorrido por la historia, el Cardenal Francis Arinze (Presidente de la Congregación para el Culto y la Disciplina de los Sacramentos) es uno de los primeros en el marco del congreso en empezar a enfatizar que al final de la celebración el: Ite missa est, nos está diciendo: “Nuestra celebración ha terminado. Vayan y vivan lo que hemos rezado, cantado lo que hemos escuchado”.

Para muchos de nosotros, el apostolado es lo más importante, porque mostramos lo que podemos lograr, y nos sentimos satisfechos cuando se termina un proyecto y se dan buenos frutos. Pero el Cardenal Arinze nos dice: “El apostolado es, en primer lugar, el efecto de la gracia de Dios y sólo secundariamente es el resultado de nuestro esfuerzo”; “La gloria del Padre consiste en que den mucho fruto y se manifiesten así como discípulos míos”(Jn 15,8).

Dijo el Cardenal Vidal, al referirse al pensamiento del Santo Padre, cómo él ve en la celebración de la Eucaristía la unión del cielo con la tierra. Cómo un sacerdote filipino comprendió que la misa que celebra el Papa es la misma que él hace en su sencilla parroquia, compartiendo el mismo altar que el Papa, es decir, el altar del mundo.

 

El paso por las calles de Guadalajara del Santísimo Sacramento volvió a sorprender al mundo católico. Cerca de un millón y medio de personas asistieron en la tarde del jueves 14 de octubre a esta procesión popular de amor y devoción a Jesús Eucaristía. EFE

Guadalajara: Altar EucarísticoLas calles de Guadalajara se convirtieron en el mismísimo cielo, ni los propios organizadores pensaron que la primera procesión eucarística contaría con tanta afluencia: el jueves 14 de octubre una misa era celebrada en una glorieta o círculo repartidor de tráfico en la avenida Vallarta.

La procesión se iniciaría después de la misa presidida por el Cardenal Stephen Fumio Hamao, Presidente del Comité Pontificio para los migrantes e itinerantes.

Era la introducción del más extraordinario amor por la Eucaristía, el escenario las calles centrales de Guadalajara que conducen al centro histórico. Exactamente a la plaza de la Liberación, un lugar de dolorosa pero grata recordación.

Encarnación, una señora de 80 años, nos decía: “aquí liberaron a los sacerdotes en la guerra Cristera, aquí los católicos volvimos a salir a las calles sin miedo a que nos mataran”.

Justamente allí sería la llegada de la procesión con un anda montada sobre ruedas que portaba una custodia de dos metros de alta, con Jesús Eucaristía en ella, mas de 400 mil personas hicieron parte de esa fiesta.

Empezaron a arribar a la plaza los sacerdotes. Entraban cansados luego de más de 3 horas de camino, entre ellos Mons. Felipe de Jesús Estévez, con una sonrisa en el rostro nos dijo: “Es la primera vez en toda mi vida que vivo una procesión como ésta, es un regalo muy especial, una experiencia inigualable”.

 

Últimos tres días del XLVIII Congreso Eucarístico Internacional

Luego de la fastuosa apertura, habiendo vivido la gran fiesta de la Virgen de Zapopan con procesión desde la Catedral hasta la Basílica, sintiéndonos cada vez más llenos de contenidos, experimentando la preciosa procesión eucarística del jueves, el viernes parecía que todo estaba completo. Sin embargo nadie sabía que faltaba el vino bueno para el final.

El Cardenal Amigo Vallejo, Cardenal Arzobispo de Sevilla, con una dicción impecable del español, el cariño del pastor al hablar, conmovió a la audiencia cuando dijo:

  • Nada mejor tiene la Iglesia para celebrar, adorar y vivir el misterio de Cristo que la Eucaristía.

  • Todo se hace nuevo en Cristo.

  • Esperamos un tiempo nuevo y mejor. Pero ello no es excusa para desentenderse de los hombres en su situación personal concreta y en su vida social, nacional e internacional.

  • Si queréis de verdad contemplar el cuerpo de Cristo no consintáis que padezca hambre, frío o desnudez.

  • Los pobres no son vuestros, son de Cristo, pero Él os los da para que les quitéis el hambre.

  • Los enfermos son de Cristo, pero Él os los da para que los curéis.

  • Sacerdotes, los pecadores no son vuestros, son de Cristo, pero Él os los da para que les perdonéis los pecados.

Acto seguido los 40,000 congresistas ovacionaron al Cardenal Amigo de pie durante más de 5 minutos. Sin duda la mejor enseñanza de toda la semana.

El Cardenal Ouellet, de Canadá, el sábado en la mañana con tres palabras: Tomó, partió y dio. Un esquema de cargar siempre amor en el corazón y pan en la bolsa para compartir.

El Cardenal Francis George, Arzobispo de Chicago. Dijo: la comunión comunica con el corazón de Cristo en dos vías, ascendente y descendente. Ascienden nuestras plegarias y desciende su amor sobre todos nosotros.

Bellos momentos vividos en la vigilia con los jóvenes en Zapopan: el sábado en la noche 25,000 jóvenes oyeron al Cardenal Tomko, enviado papal, diciendo: “No desperdicien la juventud, es ahora el tiempo de preparar una lozana vejez. Hagan de Cristo Eucaristía el Centro de sus vidas”.

Llega el domingo; ni pude dormir de la emoción de salir al encuentro del Santo Padre.

El estadio que vio girar en toda la extensión de su gramilla a Cristo Eucaristía hace una semana, ahora se vestía de música y expectativa para recibir a su vicario en la tierra.

La misa empezó muy sobria. El himno del Congreso sirvió de canto de comunión:

 

Gloria a ti Hostia Santa y bendita,
Sacramento misterio de Amor,
Luz y vida del nuevo milenio,
Esperanza y camino hacia Dios.

 

Cuando el himno terminó aparecieron las primeras imágenes en las pantallas gigantes del estadio de Jalisco desde Roma, y con ellas los gritos: “ Viva el Papa”.

Nuestras voces se eclipsaron, un nudo en la garganta obstruía la locución que enviaba hacia Miami. De repente, después de una breve paraliturgia precedida por la exposición del Santísimo, El Santo Padre iba a iniciar sus palabras.

Lo primero que cubrió la plaza fue un hondo respiro, en el que el Santo Padre aspiró profundamente y volvió a expeler el aire de sus pulmones. En un completo silencio los 20,000 vatios de potencia del sonido nos hicieron sentir la respiración del pontífice cubriéndonos a todos; los pelitos se pusieron de punta y para ese momento el llanto se apoderó de muchos.

El santo Padre le dio un piropo a México para iniciar diciendo:

“Este puente desde el corazón de la Cristiandad aquí en Roma, al corazón del mundo Eucarístico, hoy allá en Guadalajara, extiende un altar en todo el mundo”.

Reafirmó que la Eucaristía es principio y proyecto de misión. Con lo cual evocó lo dicho durante el congreso, no se puede entender la Eucaristía sin la misión.

Finalmente, declaró abierto el Año de la Eucaristía y anunció que el próximo Congreso Eucarístico tendrá como sede a Québec, Canadá.

Nuestro corazón se siente bendecido por este congreso. Aquí he referido una mínima parte de la riqueza experimentada.

 Por favor visite www.congresoeucarsitico.org  y multiplique el estudio de esas homilías y catequesis públicas en cada grupo y comunidad; hágase eco de Cristo Eucarístico

Penagos@radiopaz.org

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