|
La Iglesia es la
gente, no el edificio
Los feligreses de Our Lady of the Holy Rosary, de Perrine,
asisten a misa al aire libre, después que el templo, construido
hace 10 años, fue clausurado por inseguro
John Sevigny
The Florida Catholic
|
 |
|
En la misa del
sábado 4 en Our Lady of the Holy Rosary, el P. Sylvester D'Cruz,
SAC, dijo que el servicio al aire libre le hizo recordar a su
país nativo, la India.
Cortesía TFC |
|
|
Hablar sobre edificios clausurados puede traer a la mente
moteles con las ventanas cubiertas, almacenes abandonados y
casas de madera que se derrumban en barrios de mala reputación
en la ciudad.
Pero los funcionarios de la Arquidiócesis de Miami tuvieron en
sus mentes estas imágenes la semana pasada, cuando declararon
una de sus principales iglesias –Our Lady of the Holy Rosary, en
Perrine– como edificio inseguro debido a severas filtraciones
ocurridas en el techo.
El edificio de la iglesia tiene menos de 10 años de existencia.
También están afectadas las oficinas y el vestíbulo de la
parroquia, todo lo cual fue dedicado en 1995. La escuela de la
parroquia, que se remonta a los años 60, no ha sido afectada por
las filtraciones.
“La situación es tan mala, que las vigas del techo están
debilitadas, húmedas y pudriéndose”, dijo Mary Ross Agosta,
Directora de Comunicaciones de la Arquidiócesis. La iglesia fue
cerrada después que los ingenieros empleados por la
Arquidiócesis determinaron que el daño causado por el agua
podría hacer que el techo se derrumbara. Por invitación de los
funcionarios arquidiocesanos a cargo de las construcciones, los
inspectores del condado de Miami-Dade examinaron el edificio el
viernes 3 de diciembre, y estuvieron de acuerdo con las
conclusiones de aquéllos.
Un impresionante complejo arquitectónico de acero, cristal y
concreto, Our Lady of the Holy Rosary se levanta en un terreno
sembrado de palmeras majestuosas y rodeado de jardines.
La iglesia actual fue dedicada en 1995, pero la parroquia existe
desde 1959. Fue la primera fundada por el entonces Obispo
Coleman F. Carroll, cuando éste llegó a la diócesis
recientemente creada de Miami. La primera iglesia en dicho sitio
fue construida en 1960.
Desde su dedicación, la nueva iglesia ha estado padeciendo de
problemas estructurales, incluyendo filtraciones e hinchazones
del estuco, causadas por la humedad resultante, explicó Agosta.
Los representantes de la iglesia dijeron que habían pedido al
contratista que construyó el edificio que reparara las
filtraciones, pero las reparaciones no impidieron que la lluvia
siguiera entrando en el santuario, en el salón de banquetes y en
las oficinas administrativas.
“A veces, la humedad caía sobre los bancos”, dijo la Hna.
Annette Lucero, OP. “En ocasiones, usted se sentaba en la
iglesia y sentía el gotear del agua. La gente de la parroquia ha
estado lidiando con esto desde el principio, y no ha sido un
camino fácil.”
El fin de semana pasado, los feligreses recibieron la comunión
bajo el cielo abierto, mientras se preguntaban dónde asistirían
a su próxima misa. Momentos antes de la misa del sábado 4, a las
5:30 p.m., Diane Thompson, feligresa de la iglesia desde hace
largo tiempo, se sentó en una silla plegable de madera, en un
santuario temporal al aire libre establecido en el patio central
de la iglesia. El cielo estaba claro, la brisa era ligera, y la
temperatura era de 78 cómodos grados. El sol y la brisa también
prevalecieron durante el fin de semana, creando un agradable
ambiente para la práctica religiosa. “Me pregunto lo que van a
hacer cuando el tiempo se ponga frío”, dijo Thompson.
“Esto se vuelve frío y desagradable en enero”, señaló. “Pero
estamos aquí para adorar a Nuestro Señor. Con lluvia o con sol,
lo haremos”, afirmó Thompson.
Los funcionarios de la iglesia dijeron que planeaban alquilar
una carpa, o un grupo de carpas, para llevar a cabo la misa
durante las semanas próximas. Las carpas podrían permanecer
hasta 180 días.
“Todo esto está pendiente del informe del arquitecto que vendrá,
esperamos, antes de la Navidad”, explicó Bob Brown, director de
la Comisión de Edificaciones de la arquidiócesis.
Como párroco, el P. Luis Perez dijo durante la misa del domingo
5: “La Iglesia no es un edificio. La Iglesia es la gente”.
|