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Denuncian persistencia de violaciones contra derechos humanos

EFE

Un grupo de la disidencia interna cubana presentó una propuesta de moción al Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas, que califica de “altamente deficiente” el estado de los derechos humanos en la isla.

El documento, que lleva por título “Moción Ciudadana sobre Derechos Humanos en Cuba-2004”, fue presentado el 19 de enero a la prensa por sus gestores, el grupo opositor ilegal “Corriente Martiana”.

La propuesta recomienda una amnistía para los presos políticos y mecanismos nacionales de “promoción, protección y supervisión” del respeto a los derechos humanos, entre otros aspectos.

El disidente Moisés Leonardo Rodríguez, uno de los firmantes del proyecto, explicó que su objetivo es “contribuir al mejoramiento de la situación de los derechos humanos y las libertades fundamentales” en la isla.

Señaló que el documento, que también fue enviado al Consejo de Estado cubano, fue elaborado por un grupo de ciudadanos cubanos de diversas tendencias de pensamiento político, que buscan una solución a la problemática cubana y que para ello demandan un “cambio de actitud” del gobierno.

El proyecto de moción critica “la impunidad de las autoridades policiales y carcelarias, así como la falta de transparencia y respuestas efectivas ante las quejas ciudadanas por tratos indebidos presentadas ante las dependencias gubernamentales”.

Propone sobre este punto “legalizar las estructuras y los mecanismos independientes y hacer más eficientes los oficiales, que deben contribuir a evitar las violaciones, castigar a los culpables y resarcir a las víctimas de torturas, tratos crueles, inhumanos y degradantes, con énfasis en el caso de los prisioneros” políticos.

También plantea una reforma a la Constitución vigente y a las leyes, en los aspectos que restrinjan o eliminen los derechos de libre reunión, manifestación y asociación, así como la apertura de espacios de participación social y el reconocimiento legal a instituciones políticas alternativas.

Demanda, además, la participación “en la vida política del país a ciudadanos con pensamientos no concordantes con la oficialidad”, y “dar estricto cumplimiento a las regulaciones de la ONU acerca de las condiciones de vida y el debido trato a los reclusos en los establecimientos penitenciarios, en particular en lo referente a la salud”.

Los promotores de la moción sugieren sean reconocidos oficialmente los sindicatos de trabajadores y otras instituciones profesionales independientes, y consideran que debe permitirse la libre contratación y eliminar “las exigencias y condicionamientos políticos en todos los casos de contrato laboral”.

Asimismo, proponen ampliar la colaboración y la participación del gobierno y la sociedad civil cubana en los mecanismos internacionales de promoción y protección de los derechos humanos.

El mismo día, el destacado opositor cubano Oswaldo Payá, líder del Movimiento Cristiano Liberación (MCL), instó a la Unión Europea (UE) a pedir al gobierno de Cuba la liberación incondicional de los disidentes del “Grupo de los 75” en los próximos seis meses.

Payá declaró que la UE debe exigir también al gobierno cubano la liberación de todos los presos políticos –alrededor de 300 según fuentes de la disidencia interna– en el plazo de un año.

“La Unión Europea debe proponerse como meta, para poder tener una relación normal con el gobierno cubano, que los 75 salgan en 6 meses, y todos los presos políticos en el próximo año”, dijo.

“Si no hay esa perspectiva clara, no le vemos sentido a hablar de una relación normal, porque sería una relación sobre la anormalidad de esta violación de los derechos humanos”, agregó.

Ambas demandas figuran en las recomendaciones de la “Propuesta a la Unión Europea en apoyo del pueblo cubano”, divulgada el 19 de enero en La Habana por el MCL.

El documento, que Payá envió en diciembre al Parlamento Europeo y a la Comisión Europea, plantea la continuidad del diálogo de la UE con el Movimiento Cristiano Liberación y otros grupos de la disidencia interna.

La propuesta, explicó Payá, no supone que el MCL deje a la UE la responsabilidad de impulsar los cambios en Cuba, porque “eso corresponde a los cubanos”, aunque “las relaciones de la Unión Europea pueden influir favorablemente, si se orientan consecuentemente”.

En la nota, divulgada el 19 de enero, Payá confía en la “solidaridad” europea y lamenta que el pueblo cubano “no haya podido contar con esa misma solidaridad de parte de los gobiernos latinoamericanos”. El líder del MCL denuncia también el “tratamiento sistemáticamente cruel” que reciben los presos políticos en las cárceles.

En la primavera de 2003, las autoridades cubanas detuvieron a 75 disidentes, que fueron condenados a penas de hasta 28 años, acusados de atentar contra la independencia del Estado, conspirar con Estados Unidos y socavar los principios de la revolución.

La represión de la disidencia y la ejecución de tres secuestradores de una lancha provocaron un endurecimiento de la estrategia de la UE, que fue respondido por La Habana con la “congelación” de los contactos con los diplomáticos europeos.

En los últimos meses, el gobierno cubano ha excarcelado a 14 de los disidentes del “Grupo de los 75” por motivos de salud.

Algunas de estas liberaciones, como la del escritor y periodista Raúl Rivero, coincidieron con la revisión de la estrategia de la UE hacia Cuba, impulsada por el gobierno español, presidido por el socialista José Luis Rodríguez Zapatero. En el marco de esta revisión, el Consejo de América Latina de la UE acordó en diciembre suspender las sanciones aprobadas en 2003.

A principios de este año, el gobierno cubano respondió al gesto europeo anunciando la normalización de los contactos con las embajadas comunitarias en La Habana.