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La
respuesta está en manos de los donantes
El Arzobispo Favalora pide un incremento en las donaciones a la
Campaña de ABCD este año, señalando que las necesidades de los
pobres superan los fondos aportados.
Ana
Rodríguez-Soto
The Florida
Catholic
Dos
millones de dólares: ésta es la diferencia entre lo que la
Campaña de Caridades y Desarrollo del Arzobispo (ABCD) suele
recaudar anualmente, y lo que la arquidiócesis necesita
realmente para cumplir sus compromisos con los pobres.
“La única manera de cubrir esa diferencia es que ustedes
aumenten lo que dan”, les dijo el Arzobispo John C. Favalora a
unos 400 católicos reunidos el 18 de enero para asistir a una de
la serie de cenas de ABCD realizadas en los condados Miami-Dade,
Broward y Monroe.
Este mes se les pedido a los católicos del sur de la Florida que
vuelvan a contribuir a la campaña de recaudación de la
arquidiócesis, que proporciona $2 millones en subsidios a las
escuelas católicas de los barrios pobres, $1.8 millones a las
parroquias necesitadas, $1.1 millones a Caridades Católicas, y
$1.9 millones a ministerios arquidiocesanos como la radio y los
periódicos católicos, el Centro Schott para sordos e
incapacitados, y la pastoral juvenil. Casi $1.4 millones de los
fondos de ABCD se destinan a apoyar la educación de seminaristas.
Estas cifras se traducen en más de 3,000 niños que asisten a
escuelas católicas gracias a ABCD; y en casi 40,000 niños,
familias y ancianos que reciben atención de Caridades Católicas.
“Son ustedes quienes hacen que esto sea posible, aunque no lo
proclamemos lo suficientemente”, les dijo el arzobispo a los
donantes y feligreses que asistieron a las cenas.
Mons. Favalora elogió al fallecido Arzobispo Coleman F. Carroll,
obispo fundador de Miami, por haber iniciado la campaña de ABCD
casi inmediatamente después de llegar al sur de la Florida, en
1958.
Las necesidades “simplemente se han incrementado y multiplicado
astronómicamente desde la época del Arzobispo Carroll”, dijo el
Arzobispo Favalora. “Les digo que tenemos que ser más generosos
con nuestros hermanos y hermanas de la comunidad. Les pido que
den como un sacrificio, para que así podamos ayudarlos más”.
“Las exigencias son mayores, los gastos son más elevados, y los
necesitamos a ustedes”, precisó Joe Pecko, un empresario de la
parroquia Nativity, de Hollywood, que preside el Consejo de
Corresponsabilidad de la arquidiócesis en Broward. (El Dr. Pedro
“Joe” Greer, conocido por su trabajo con las personas sin hogar,
ocupa el mismo cargo en el condado Miami-Dade, y el empresario
Hershel Smith preside el consejo del condado Monroe.)
Pecko ha sido el coordinador de los voluntarios de ABCD en el
condado Broward durante los últimos 11 años. Todavía muchos
católicos tienen sólo una vaga noción del destino que se les da
a los fondos recaudados por ABCD. Después de todo, aportan
fondos a sus parroquias semanalmente.
“¿Adónde va el dinero?”, preguntó Pecko. “Ustedes le dan el
dinero al arzobispo, y él se lo da a la gente que lo necesita en
la arquidiócesis”.
Sin ABCD, señaló Pecko, muchas agencias y ministerios de la
arquidiócesis “tal vez no existirían; al menos, no en la forma
en que existen hoy”.
“Nuestra gente debe comprender que, aunque su lealtad a su
parroquia sea admirable, tienen la obligación de garantizar el
bienestar de su diócesis, que realiza a favor de ellos funciones
que ninguna parroquia podría cumplir”, explicó Mons. Noel
Fogarty, párroco de la iglesia St. Gregory the Great, de
Plantation.
“Se trata de algo en lo cual debemos trabajar”, especialmente
dentro de la comunidad hispana, dijo el P. Roberto Garza,
administrador de la parroquia San Isidro, de Pompano Beach, y
director de eficacia misionera en Caridades Católicas.
“Culturalmente, no hemos educado a nuestra gente para que
practique la generosidad. Pero, en la medida en que los
eduquemos, ellos responden”, señaló el P. Garza.
Como parte del proceso de educación en su comunidad, el P. Garza
ha invitado a los representantes de Caridades Católicas a
establecerse en San Isidro. La oficina de asistencia de
emergencia radicada en la parroquia proporciona vales para
costear el alquiler y las necesidades de la vivienda a familias
pobres del norte del condado Broward; un médico, una enfermera y
un consejero las visitan regularmente para ofrecerles asistencia
médica, incluyendo asesoría a las víctimas de la violencia
doméstica.
“Les he abierto las puertas y les he dado espacio en la
parroquia” [a los representantes de Caridades Católicas].
Ofrecen un servicio que la comunidad necesita, y al mismo tiempo
estamos educando a la gente”, señaló el P. Garza.
La campaña de ABCD se diferencia de otras recaudaciones
parroquiales en que a los donantes se les pide comprometerse a
aportar una cantidad que será pagada a lo largo de 10 meses. Se
les sugiere, explicó Dean McGrady, director de la Agencia de
Corresponsabilidad de la arquidiócesis, que aporten un diezmo de
sus ingresos anuales en la siguiente proporción: 5 por ciento
para su parroquia, 2 por ciento para ABCD y 3 por ciento para
las obras de caridad que ellos escojan.
“Cada uno está, espiritualmente, en un lugar distinto”, dijo
McGrady. “Algunas personas comprenden la obra de la Iglesia y el
esfuerzo universal por ejercer la caridad y ofrecer educación y
evangelización a todo el mundo… El desafío consiste en crear en
las otras personas la conciencia de que sus donaciones y su
apoyo a ABCD nos permiten cumplir nuestra misión de llevar la
caridad, la educación y la evangelización a las comunidades que
confrontan mayores dificultades sociales y económicas”.
Para recibir más información sobre ABCD, incluyendo folletos que
detallan el empleo del dinero, y tarjetas de compromiso, llame a
la Agencia de Corresponsabilidad (Stewardship Office):
305-762-1051.
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