La obra del P.
Olallo renace en Camagüey
Joaquín Estrada Montalbán
Camagüey
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Padre José Olallo Valdés (1820-1889) |
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El 8 de marzo del año 2004 se trasladaron los restos del P. José
Olallo Valdés, Siervo de Dios, desde el Cementerio General de la
provincia de Camagüey, hacia la iglesia de San Juan de Dios,
donde laboró durante 53 años en el siglo XIX.
Este hecho marcó el final del proceso diocesano para la causa de
su canonización, que se inició en el año 1990. La causa se
encuentra actualmente en una nueva etapa, la de ser analizada
por los Consultores de la Congregación para la Causa de los
Santos, para su posible aprobación a partir de un presunto
milagro, que pudiera dar el apoyo necesario para la futura
beatificación del P. José Olallo Valdés.
Nació el 12 de febrero de 1820. Recibió el sacramento bautismal
el 15 de marzo de 1820 en la Casa Cuna. Creció y se formó en un
ambiente de caridad cristiana. Su voluntad de servir a los
enfermos y marginados lo lleva a decidirse por la Orden de los
Hermanos San Juan de Dios. Hizo su profesión religiosa a los 15
años. Terminado el noviciado y hecha la primera profesión de
votos, en el mes de abril de 1835, fue remitido al Hospital de
San Juan de Dios de Puerto Príncipe (hoy Camagüey), para
completar su formación religiosa y profesional.
La institución a la que llegaba el joven hospitalario, contaba
ya con más de un siglo de existencia, y se destacó tanto por la
esmerada atención a los enfermos como por procurar por todos los
medios la obtención de recursos para mantener en condiciones
dignas el hospital. Fray Ollalo enfrentó valerosamente muchas de
las grandes epidemias que azotaron la ciudad en su tiempo, la
última de las cuales fue la viruela que diezmó a Puerto Príncipe
a fines de 1888. Como tenía una sólida formación en medicina,
pudo, en más de una ocasión, hacer de cirujano y farmacéutico.
Fray Olallo falleció el 7 de marzo de 1889, en su humilde celda
del hospital, a los 63 años de edad, después de estar algún
tiempo enfermo y casi sin fuerzas, a causa de un aneurisma de la
aorta abdominal, pero sin haber abandonado sus labores, cuando
la ciudad era azotada por una epidemia de viruelas. Su entierro
en el Cementerio General fue una verdadera manifestación de
duelo de todas las clases sociales de Camagüey. En 1901, el
Ayuntamiento de la ciudad dispuso que a la Calle de los Pobres y
a la Plaza de San Juan de Dios se les cambiara sus respectivos
nombres por el de P. Olallo, como homenaje de un pueblo que no
lo olvida.
El renacimiento de su obra
El 27 de noviembre del año 1999, luego de muchos años de
ausencia, la Orden Hospitalaria de los Hermanos de San Juan de
Dios logra fundar, en la ciudad de Camagüey, un Hogar para
Ancianos, el cuál está dedicado a este insigne cubano. Esta
nueva institución caritativa está ubicada precisamente en la
calle que lleva el nombre del Siervo de Dios, y a unos 200
metros de distancia del antiguo Hospital, en el que ejerció sus
virtudes. Su dirección exacta es calle P. Olallo # 105, entre
Independencia y San Pablo, donde se erige en lo que hasta hace
muy poco fueron las ruinas de dos casas coloniales camagüeyanas.
El Hogar posee una capacidad de 26 camas: 18 para los residentes
y 8 para quienes necesiten recibir atención temporal. Igualmente,
unos 10 ancianos reciben los servicios diurnos, desde la mañana
hasta la tarde. Cuenta, asimismo, con una consulta externa de
fisioterapia, que atiende como promedio diario unas 20 personas,
además de las que cada día acuden a este centro a recibir
fisioterapia. Los pacientes que no se pueden trasladar por sí
mismos, lo hacen gracias a un transporte de esta institución. En
total, un promedio de alrededor de 80 ancianos, mayores de 60
años, reciben diariamente atención en este lugar. La labor
sanitaria se realiza en colaboración con el Ministerio de Salud
Pública de Cuba. Además del Hogar, los Hnos. de San Juan de Dios,
sostienen un comedor en otra zona de la ciudad, donde ofrecen
comida a unos 17 ancianos muy necesitados.
Actualmente, dos religiosos integran la comunidad de Hermanos de
San Juan de Dios: el Hno. Francisco Celda y el Hno. Ramón Cuenca,
quien tiene a su cargo la responsabilidad de los servicios
fisioterapéuticos.
Los Hermanos de San Juan de Dios laboran hoy en tres
instituciones sanitarias cubanas: dos en La Habana –el Hogar San
Rafael, para ancianos, y el Sanatorio San Juan de Dios, para
enfermos mentales– y una en Camagüey, el Hogar P. Olallo, para
ancianos.
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