Victoria pro-vida: ONU emite declaración contra todo tipo de
clonación humana
ACI
En una monumental victoria para el movimiento pro-vida mundial,
la Organización de las Naciones Unidas (ONU) emitió el 18 de
febrero una declaración condenando todo tipo de clonación humana.
La ONU exhorta a todos los estados miembros a adoptar una
legislación que prohíba este procedimiento, con fines
reproductivos o terapéuticos, por ser “incompatible con la
dignidad humana y la protección de la vida de la persona humana”.
Un representante de Costa Rica –país que lideró el esfuerzo para
prohibir la clonación– indicó que la declaración es un éxito
para todos aquellos que buscan promover la investigación
científica ética.
En la misma línea, Austin Ruse, presidente del Catholic Family
and Human Rights Institute (C-FAM), uno de las principales ONGs
involucradas en la negociación, declaró que ”éste es un poderoso
mensaje para el mundo: La clonación humana es moralmente
cuestionable y está fuera de los límites de lo que puede
considerarse aceptable en la experimentación”.
“Al adoptar esta declaración la comunidad internacional se une
para condenar la clonación humana como no-ética y explotadora
del hombre. Esto debe alentar prohibiciones similares en las
leyes nacionales, incluyendo al Senado de los Estados Unidos”,
señaló Ruse.
La declaración, introducida hoy por Honduras, llegó en el último
día de conversaciones sobre la materia. La declaración permite
que todos los países unifiquen criterios a pesar de las
opiniones encontradas durante la semana y marca también el fin
del silencio de tres años en los que la ONU no emitió una
declaración formal oficial sobre la clonación humana.
Así fue la votación
Los países se dividieron entre los que se oponen a todo tipo de
clonación humana y reclamaban definir al hombre como “vida
humana” y los que utilizaban el término “ser humano” -en la
declaración- para permitir la clonación terapéutica.
El primer bloque estuvo liderado por Costa Rica, Uganda y
Estados Unidos, mientras que países como Bélgica, Singapur y el
Reino Unido, insistieron hasta el final en permitir la llamada
clonación terapéutica.
La intención de referirse al hombre como “vida humana” buscó
evitar las legislaciones internacionales que protegen solamente
a las personas nacidas. Definir la prohibición a partir del
hombre como “ser humano” permitiría investigar y destruir
embriones, que varias legislaciones no consideran seres humanos.
La declaración pide a los países prevenir la “explotación de la
mujer”, a través de procedimientos en los que se extraen óvulos
para investigaciones de científicos de países desarrollados que
utilizan a mujeres de países pobres como “despensas biológicas
baratas”.
El documento sirve también para instar a los países con mayores
recursos económicos a financiar programas que combatan el SIDA,
la tuberculosis y la malaria, en vez de conceder millonarios
fondos a la clonación. También condena la aplicación de la
ingeniería genética que amenaza la dignidad humana.
Con esta declaración de la comunidad internacional agrupada de
la ONU se establece un estándar internacional que envía una
señal muy clara a los países que alientan la clonación humana.
|