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Puertas abiertas

Laura María Fernández
UCLAP

Imagen original de la Santísima Virgen María como Nuestra Señora de la Caridad, Patrona de Cuba, que se conserva en el Santuario Nacional de El Cobre, en la villa del mismo nombre, en la región de Oriente.
Foto: cortesía de la Hna. O. Cortés

Siempre he pensado que hay dos Cubas: una, la social, política, económica, etc., de la que se habla mucho, tal vez demasiado; y otra, la de los miles, millones de personas que vivimos, sufrimos, tenemos esperanza, construimos y hacemos futuro en nuestra patria; es la desconocida vida de los humildes, de los cubanos “de a pie”, aquellos cuyos nombres no aparecen en los periódicos y nunca serán noticia.

Muchas veces, sucede lo mismo con nuestra Iglesia. Los medios de comunicación recogen las declaraciones o los documentos de los obispos, sacerdotes y laicos que piensan tendrán determinada repercusión, y se olvidan de la presencia y vida de la Iglesia que a lo largo y ancho de Cuba trabaja e “inventa” con medios pobres, al parecer fracasando, sin grandes logros, para anunciar el Reino de Dios, evangelizar a nuestro pueblo y promover la reconciliación entre todos los cubanos.

El conocimiento de esa vida silenciosa y trabajadora de la Iglesia en Cuba es uno de los logros de los encuentros de sacerdotes y laicos, que desde hace cinco años se lleva a cabo entre hermanos de ambos lados del estrecho de la Florida.

Reencontrarnos, reconocernos, compartir experiencias, buscar caminos de comunión, aprender a aceptarnos, a dialogar, ha sido una enseñanza importante para todos.

El proyecto En Comunión, de la Arquidiócesis de Miami, ha sido un fruto de esta voluntad de encuentro y acogida.

Este año se ha dado un paso más, y la Universidad St. Thomas, en colaboración con La Voz Católica, ha abierto sus puertas a los comunicadores católicos. Sí, porque en Cuba existe una prensa católica. Con humildad, aprendiendo muchas veces sobre la marcha, tratamos de evangelizar también a través de los medios de comunicación que vamos “inventando”.

Desde este mes les llegarán nuestros trabajos; ellos ayudarán a que todos conozcan mejor a la Iglesia que vive y trabaja en Cuba. Esperamos que así podamos construir entre todos un camino de encuentro y comunión.