Familia iraní convertida al cristianismo logra asilo político en
Estados Unidos
ACI
La lucha de cinco años de una familia iraní por conseguir el
asilo político en Estados Unidos, terminó el 5 de marzo, cuando
la Oficina de Inmigración del Departamento de Justicia de este
país finalmente decidió concedérselo.
“La Oficina de Inmigración tomó la decisión correcta y la única
decisión aceptable”, declaró Jared Leland, consejero legal del
Fondo Becket. “Ignorar la oscura verdad sobre la persecución
religiosa en Irán hubiera sido un crimen. Hoy se han salvado
cuatro vidas y un derecho fundamental”.
El Fondo Becket para la Libertad Religiosa –una firma legal
internacional conformada por personas de distintas religiones
que se dedica a proteger la libre expresión religiosa– fue parte
del equipo de abogados que representaron a Saed Salman y a su
familia en la batalla contra la deportación a Irán.
Salman y su familia llegaron a Estados Unidos en 1999. Un juez
de inmigración de Chicago denegó su solicitud de asilo político
en el 2000, y en el 2003 la Junta de Apelaciones de Inmigración
la denegó nuevamente.
Salman y su familia se convirtieron del islamismo al
cristianismo en julio de 2000 y se bautizaron en el 2003. Ellos
sabían que la conversión del islamismo a otra fe se castiga con
la pena de muerte en Irán. Por ello, los abogados presentaron
una serie de documentos en la Junta de Inmigración para
demostrar la persecución religiosa a que se arriesgaban en Irán
y solicitar la reapertura del caso, dada la amenaza que
enfrentaba la familia Salman. La Junta decidió reabrir el caso y
la Oficina de Inmigración aceptó conceder el asilo solicitado
para evitar la muerte de la familia.
“En este caso, me persuadió el hecho de la pena de muerte”,
declaró el juez Zerbe al emitir su veredicto. “Se puede apreciar
que la familia se convirtió con sinceridad”.
“Hoy, Estados Unidos no le dio la espalda a una familia que se
enfrenta con la ejecución por ser cristianos”, declaró el
abogado del Fondo Becket, Roger Severino y agregó que “esta
familia está sumamente agradecida por las muchas libertades a
las que, con frecuencia, nosotros los estadounidenses ya no
damos tanta importancia”.
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