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Texto del mensaje
“Al sobrevolar el territorio de esa amada diócesis de Pinar del
Río, antes de llegar a La Habana para iniciar mi viaje
apostólico a Cuba, me complace dirigir un cordial saludo a los
hijos e hijas de esa región occidental de la Nación, cuyos
atractivos naturales evocan aquella otra riqueza que son los
valores espirituales que les han distinguido y que están
llamados a conservar y transmitir a las generaciones futuras
para el bien y el progreso de la patria. Evocando la fiel
entrega de los católicos, que en torno a su Obispo son imagen
viva de la iglesia, les animo a perseverar en su opción de fe,
su esperanza viva y su caridad solícita, y como prenda de mi
afecto me complace impartir a toda la comunidad eclesial de
Pinar del Río la Bendición Apostólica”
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