Cuba:
Una fe que abre caminos
Araceli Cantero publica sus reportajes sobre los católicos
cubanos dentro y fuera de la Isla

Durante sus años como reportera y directora de La Voz
Católica ( 1974-79 y 1984-2001) Araceli Cantero visitó Cuba
seis veces y publicó numerosos artículos sobre la Iglesia en
Cuba en La Voz Católica y en otras publicaciones. Ahora,
estos reportajes son el contenido de un libro publicado en
Miami por Ediciones Universal, titulado Cuba: Una fe que
abre caminos: Quince años clave en el caminar de los
católicos cubanos. Los escritos originales no han sido
editados, sino sólo agrupados en varias etapas que van
precedidas por una breve introducción más personal que da
sentido y movimiento al conjunto. La meta del libro es
“transmitir para futuras generaciones la experiencia vivida
por los católicos cubanos entre 1986 y 2000”, explicó
Cantero en una visita a La Voz Católica en abril.
Angelique Ruhi-López
La Voz Católica
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Araceli Cantero firma una copia de su nuevo libro Cuba, una Fe
que abre caminos, basado en sus reportajes de
La Voz Católica.
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¿A partir de qué momento en la historia de la Iglesia en Cuba
comienza este libro, y por qué escogió dicho momento?
Se inicia con la Reflexión Eclesial Cubana (REC) , que comenzó
en Cuba después de la reunión de 1979 de los Obispos
Latinoamericanos en Puebla (México). Los obispos cubanos vieron
necesario tener su propio ‘Puebla’ dado que Cuba era el único
país latinoamericano bajo un régimen marxista. Se concibió la
REC como tiempo de reflexión, a nivel de parroquias y de las
diócesis sobre la situación de la Iglesia cubana después de 25
años de gobierno marxista. De esta reflexión surgió un
documento de trabajo para preparar el Encuentro Nacional
Eclesial Cubano (ENEC) que se celebraría en 1986.
Al enterarme de que se iba a celebrar ese encuentro, pensé que
era importante ir a Cuba para informar al exilio. Me encerré
para estudiar el documento de trabajo del ENEC, de cerca de 200
páginas, para hacer una síntesis fácil y periodística para La
Voz. Cuando presenté mi artículo a los líderes de la Iglesia
en Cuba, agradecieron la síntesis y según me dijeron después,
les sirvió de catequesis para los obispos extranjeros invitados
al encuentro.
Según su perspectiva, ¿cómo se fue desarrollando la Iglesia en
Cuba después del ENEC?
Durante el ENEC se escuchaba a los católicos decir que querían
que se les dejase construir la patria sin obligarles a
renunciar a su fe. El ENEC fue como un despertar a un compromiso
evangelizador en medio de una sociedad marxista de la que no
veían salida, porque entonces no tenían idea de que tres años
después del ENEC caería el muro de Berlín.
Esta etapa del libro lleva el título ‘Renace la Iglesia
Cubana’. A partir del ENEC el intercambio con los cubanos en
la diáspora es más abierto. Los obispos cubanos visitan Miami de
manera oficial y Mons. Pedro Meurice Arzobispo de Santiago de
Cuba se reúne con sacerdotes del exilio en Miami. También se
presentaban en mi oficina para compartir y conversar, lo que no
habían hecho nunca antes.
Es lo que en el libro llamo ‘Una década de cambios’, que
reúne artículos del acontecer aquí y allí: como la visita a
Cuba del Cardenal John O’Connor de Nueva Cork, en 1988, o la
Carta Pastoral de los obispos cubanos, (El amor todo lo espera)
en 1993 y la visita del Arzobispo de La Habana, Mons. Jaime
Ortega después de ser nombrado Cardenal.
Del templo al barrio’
es el título de la siguiente etapa. A los diez años del ENEC, la
Iglesia Cubana celebra el Encuentro Conmemorativo (ECO), porque
la situación ha cambiado y se vive una visión con otro horizonte.
Fui invitada a este encuentro y pude salir de La Habana para
hacer reportajes sobre la vida de la Iglesia que ya estaba
actuando fuera de los templos. Se habían organizado grupos de
todo tipo, de universitarios, de caritas, de misioneros… y
aumenta el número de comunidades, como “iglesias” domésticas en
las casas. También se multiplican las revistas católicas en
todas las diócesis que se hacen con mimeógrafos. Y ya entonces
se empezaba a hablar de una posible visita del Papa Juan Pablo
II.
¿Cómo se preparó la Iglesia en Cuba para la visita del Papa, y
cómo ha cambiado la Iglesia cubana, en la isla y en la diáspora,
desde esta visita histórica?
La Iglesia había organizado 100 días de misión como preparación.
Les propuse a los obispos de allá, dado que el Papa iba en
febrero de 1998, que sería bueno ir a Cuba para documentar todo
lo que ya estaba ocurriendo antes de su llegada. En noviembre de
1997 recorrí la isla durante un mes. Me uní a la misión en algún
lugar. Entrevisté a mucha gente y viajé por carretera desde
Santiago de Cuba, hasta Pinar del Río. Cuando regresé a Miami,
se preparó una edición especial de 40 páginas, que se
publicó cuando Juan Pablo II estaba tocando pie en Cuba. Me
marché a Cuba y llegué allá, dos días antes de la llegada de
Juan Pablo II, con la maleta llena de periódicos.
En el libro esta sección se llama ‘Un espacio recobrado’,
porque habla de todo lo que ya se estaba haciendo en Cuba.
Durante la visita del Papa, pude viajar en coche a todos los
lugares que él visitó. Y además me quedé unos días más para
hacer reportajes sobre la vida de la Iglesia en esos momentos. A
través de la televisión el mundo entero pudo ver y escuchar lo
que se decía. Por eso titulo esta sección ‘Los ojos del mundo
sobre Cuba’ . Hablo más de esto en el libro.
Después de la euforia de la visita del Papa, regresó a la Isla
la vida ordinaria con las mismas dificultades para la Iglesia.
Pero algo había cambiado en la esperanza de la gente y también
en las relaciones con el mundo exterior y en especial las
relaciones entre la Iglesia en Cuba y la Iglesia en Miami. El
libro ofrece reportajes de este intercambio y por eso llamo a
esta sección final ‘Una Iglesia dos orillas’.
¿Qué representa este libro, personalmente y para la Iglesia
cubana?
Este libro es sobre todo una memoria viva de los protagonistas
de esos quince años. Es para todos los católicos cubanos
interesados en entender esa etapa que considero clave en su
conjunto. Y se refiere no sólo a los católicos en Cuba; los
católicos en Miami están también representados. He querido
ofrecer un libro ameno, con escritos y con fotos, que preserve
para la posteridad los rostros y las voces de los protagonistas
de estos años. Cuando la gente habla de la Iglesia en Cuba, con
frecuencia convierten el tema en asunto político y se olvidan de
la misión de la Iglesia. Mi intención ha sido documentar la vida
pastoral en un momento significativo.
Personalmente reconozco que, al no haber nacido en Cuba, antes
de 1986 me sentía insegura al escribir sobre la Iglesia de Cuba.
Sólo conocía la experiencia de quienes estaba aquí en el exilio.
Después de mis visitas a Cuba, con tiempo para conversar con
mucha gente, sentía más seguridad. Las visitas me han servido
para tomar confianza y respetar el proceso de cada comunidad.
Haber vivido dentro del exilio, viendo el sufrimiento de tanta
gente, me ha hecho identificarme con este lado de la experiencia
de los cubanos. Tener las dos visiones me ayuda. Confieso que he
aprendido mucho a través de lo que los cubanos han compartido.
Ha valido la pena.
El libro de Araceli Cantero se puede obtener en:
-
Ediciones Universal: 3090 SW 8 St., Miami,
mailto:ediciones@ediciones.com
-
SEPI Book Service 7700 SW 56 St., Miami FL 33155,
Tel.: 305-279-2333.
-
Librería Paulinas, 145 SW 1º7 Ave., Miami, FL 33174,
Tel.:
305-559-6715.
-
La Voz Católica, 9401 Biscayne Boulevard, Miami,
Tel.:
305-762-1124.
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