|
Mensaje del Presidente George W. Bush
al pueblo cubano
20 de mayo de 2005
Me complace enviarles un saludo a todos los cubanos que celebran
el 103 aniversario de la independencia de Cuba. Honramos los
estrechos vínculos familiares, la fe, la religión y el
patrimonio que nos unen a todos.
Cuba tiene una trayectoria digna de orgullo de lucha por la
libertad y esa lucha continúa. Aquí en los Estados Unidos, nos
inspiran los relatos de los cubanos que escaparon de la tiranía
y arriesgaron la vida para venir a nuestro país. Hay más de un
millón de personas de ascendencia cubana en los Estados Unidos,
y continúan haciendo que nuestra nación sea mejor y más fuerte.
Hoy honramos a los cubanos por sus grandes contribuciones a
nuestra nación. Enriquecen cada campo, desde las ciencias hasta
la industria y las artes. Pero hoy reflexionamos en particular
sobre la grandeza del pasado distante de Cuba y la promesa de su
futuro.
Anhelamos el día en que los cubanos ya no tengan que soportar
años de separación de sus familias para disfrutar los beneficios
de la libertad. No descansaremos. Seguiremos presionando hasta
que el pueblo cubano goce de la misma libertad en La Habana que
la que existe en los Estados Unidos. La libertad no es un
obsequio de Estados Unidos al mundo; la libertad es el obsequio
de Dios Todopoderoso a cada hombre y mujer del mundo.
La independencia de Cuba que celebramos hoy, fue producto de la
gran valentía del pueblo cubano y las cualidades de líderes como
José Martí. Hoy muchos líderes futuros de una Cuba libre
muestran su valentía en la lucha por la libertad. Esta semana,
más de 360 grupos de la oposición y de la sociedad civil planean
reunirse en la histórica Asamblea para Promover la Sociedad
Civil en Cuba. Aquellos que participan en este evento y sus
familias corren grandes riesgos. Tengo el siguiente mensaje para
los que se congregan hoy para protestar por la opresión en Cuba:
Durante su lucha por la libertad de su país, el pueblo de
Estados Unidos está a su lado.
En toda Cuba, muchos de ustedes toman la decisión de salir de la
sombra de la represión. Felicitamos a aquellos de ustedes, como
las Damas de Blanco, que se esfuerzan por generar conciencia
sobre sus seres queridos que han sido encarcelados injustamente.
Celebramos a los cubanos desinteresados, como Oscar Elías Biscet
y Marta Beatriz Roque, que buscan la libertad de su patria.
Ayudamos a las organizaciones a proteger a los disidentes y
promover los derechos humanos. Trabajamos para garantizar que el
pueblo de Cuba oiga la voz clara de la verdad por medio de Radio
y TV Martí. Y estamos trabajando para evitar que el régimen
represivo se aproveche de las divisas de los turistas y los
envíos a cubanos. No aguardamos por el día de la libertad de
Cuba; trabajamos para el día de la libertad de Cuba.
La ola de libertad se extiende por el mundo y algún día cercano
alcanzará las orillas de Cuba. Ningún tirano puede permanecer
firme para siempre ante el poder de la libertad, porque la
esperanza de ser libre radica en cada corazón. Entonces, hoy
estamos seguros de que Cuba será libre pronto.
Gracias y que Dios los bendiga.
Presidente George W. Bush.
|