Arzobispo norteamericano es nuevo Prefecto de la Congregación
para la Doctrina de la Fe
ACI
El Papa Benedicto XVI ha nombrado a Mons. William Joseph Levada,
que se desempeñaba como Arzobispo de San Francisco, en Estados
Unidos, como nuevo Prefecto de la Congregación para la Doctrina
de la Fe.
El nuevo Prefecto, que sucede al Pontífice en el puesto, nació
en Long Beach, California, el 15 de junio de 1936, descendiente
de una familia de origen hispano. Realizó sus estudios escolares
en su ciudad natal, y en 1958 fue enviado a Roma a realizar sus
estudios teológicos en la Pontificia Universidad Gregoriana,
donde se doctoró en sagrada teología Magna cum Laude.
Después de ser ordenado sacerdote en la Basílica de San Pedro el
20 de diciembre de 1961, trabajó durante cinco años en
parroquias de la Arquidiócesis Los Ángeles.
Luego enseñó teología en el St. John's Seminary School of
Theology de Camarillo, en la Arquidiócesis de Los Ángeles.
Servicio en el Vaticano
En 1976 fue nombrado oficial de la Congregación para la Doctrina
de la Fe en el Vaticano. Durante sus seis años de servicio,
enseñó teología como Instructor en la Pontificia Universidad
Gregoriana.
En 1982, fue nombrado Director Ejecutivo de la Conferencia de
Obispos Católicos de California con sede en Sacramento. Durante
ese período fue nombrado Obispo Auxiliar de Los Ángeles, donde
se desempeñó como Canciller y Moderador de la Curia.
Nombrado Arzobispo
El 1º de julio de 1986, Mons. Levada fue nombrado Arzobispo de
Pórtland, en Oregon, donde se desempeñó durante nueve años,
promoviendo especialmente las vocaciones y ampliando el
Seminario de Mt. Ángel.
Luego fue nombrado Arzobispo Coadjutor de San Francisco, el 17de
agosto de 1995, y fue instalado como Arzobispo el 27 de
diciembre de 1995, como sucesor del Arzobispo John Quinn.
Desde su nombramiento como obispo sirvió en numerosos comités de
la Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos –USCCB–, y
desde 1986 hasta 1993 sirvió como el único obispo norteamericano
en el Comité Editorial de la Comisión de redacción del Catecismo
de la Iglesia Católica. El prelado se responsabilizó
directamente del Glosario, publicado originalmente en inglés.
En 1997 participó en la Asamblea Especial del Sínodo de Obispos
para América, y fue nombrado para el consejo post-sinodal.
En noviembre de 2003, el Vaticano anunció su nombramiento como
miembro de la Congregación para la Doctrina de la Fe, e inició
su mandato de tres años como Presidente del Comité de Doctrina
de la USCCB.
Destacan acción pro-vida y pro-familia de nuevo prefecto de la
CDF
En una reciente declaración pública, Bill May, director de la
organización Católicos por el Bien Común, afirmó que el Nuevo
Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe (CDF),
Arzobispo William Joseph Levada, fue “la única persona que se
plantó firme para defender la verdad sobre el matrimonio y la
familia, cuando el Alcalde Gavin Newson comenzó a otorgar
licencias de matrimonio en febrero de 2004 [a personas del mismo
sexo]. Ningún otro líder religioso lo acompañó. Lo hizo solo”.
May también manifestó que “Mons. Levada siempre ha sido capaz de
defender las verdades de nuestra fe y siempre ayudó en el
trabajo de los laicos en un intento por impregnar nuestra
cultura de fe y caridad. Apreciamos el apoyo y el aliento que
siempre dio a nuestra organización. Fue gratificante trabajar
con él. Con seguridad lo extrañaremos en San Francisco”.
Asimismo, el director de Católicos por el Bien Común indicó que
Mons. Levada, como Arzobispo de San Francisco, tuvo que
enfrentarse a una sociedad en la que “existe una gran oposición
a la Iglesia” y en donde un gran sector secular es hostil a ella
y además no “existe casi diálogo con otras confesiones
cristianas”. Añadió que la “intolerancia hacia los cristianos”
ha crecido debido a la cultura relativista imperante.
May aseguró que el nuevo Prefecto de la CDF ha demostrado que es
capaz de enfrentarse a la opinión pública cuando es contraria a
él, “cuando tiene que defender los derechos humanos y la verdad.
Pone sus palabras en acción”.
Además, recordó dos acontecimientos que le permitieron al antes
Arzobispo de San Francisco defender la vida y la familia. El
primero fue una marcha en la que mil quinientas personas
reunidas con Mons. Levada expusieron la verdad sobre el
matrimonio, constituido por un hombre y una mujer. El segundo
fue la “Caminata por la vida” en la que se protestó contra el
crimen del aborto y se explicó los efectos nocivos de esta
práctica en las mujeres.
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