Obispo de Orlando denuncia injusticias en trato a trabajadores
inmigrantes
ACI
El Obispo de Orlando, Mons. Thomas Wenski, denunció el 19 de
mayo que “el sistema de inmigración estadounidense está
desfasado, no responde a la necesidad de nuestra economía ni a
los valores de nuestro país”.
El prelado manifestó que el arresto de 66 inmigrantes
indocumentados que trabajaban en la construcción, hace unos días,
no ayuda en nada a la seguridad nacional; razón que fue
utilizada por la Oficina de Inmigraciones para encarcelarlos.
Similar actitud se puede encontrar en la organización xenofóbica
Minutemen, quienes pretenden “cazar” ilegales que crucen la
frontera de México con EEUU.
Para Mons. Wenski, “pasar mucho tiempo persiguiendo albañiles,
amas de llaves y meseros que sólo buscan una vida mejor; no es
una aplicación aceptable de la idea de seguridad nacional luego
de lo ocurrido el 11 de setiembre. Existen, después de todo,
criminales y terroristas de verdad”.
El Obispo de Orlando cree que para resolver el sistema “tenemos
que concentrarnos en los inmigrantes que han de venir y en los
ilegales que ya viven y trabajan en el país. Los llamados
‘ilegales’ lo son, no porque lo quieran ser, sino porque no les
ofrecemos un sistema que les permita regularizar su situación en
el país que necesita de su trabajo. No incumplen la ley, sino
que la ley no cumple con ellos”, señaló. “Si las partes del
Congreso hicieran a un lado sus propios intereses y trabajaran
verdaderamente por el bien común, podríamos tener una reforma
que proteja los intereses de todos los trabajadores; tanto los
inmigrantes como los nativos”.
“Muchos inmigrantes tienen empleos que los estadounidenses no
toman en cuenta y en los que ganan poco dinero”, prosiguió;
“cuidan a nuestros niños y a nuestros ancianos, limpian las
oficinas y nuestros hoteles, recogen y sirven nuestra comida y
contribuyen en la construcción de nuestras comunidades. Estos
inmigrantes deberían tener un salario digno, atención médica y
respeto de sus empleadores, que podrían contratarlos sin tener
que preocuparse por posibles sanciones legales”.
El Obispo Wenski recordó que “la Conferencia de Obispos
Católicos de Estados Unidos está entre las organizaciones que
felicitan al Presidente Bush por la reforma de la legislación de
inmigración que presentó en enero de 2004. En esa oportunidad lo
felicitamos por iniciarla. Desde su reelección, luego de su
mensaje a la nación y después de haberse reunido con el
Presidente mexicano Vicente Fox, esperamos que el Presidente
siga alentando esta reforma. La reaparición del sentimiento
nacionalista antiinmigrantes evoca la xenofobia del siglo XIX”.
Finalmente, Mons. Wenski destacó que “es tiempo de reconocer que
quienes vienen a nuestra nación, trabajan duro y contribuyen con
la economía, cultura y avance social de nuestro país, tanto o
más que lo que hicieron nuestros abuelos y tatarabuelos”, y
agregó que “lo que sucedió con esos 66 trabajadores no es justo.
En la tierra de la libertad, miles de trabajadores como ellos
viven temerosos, esperando a ver quien golpeará a sus puertas en
medio de la noche. Sólo es justo que estas personas que
colaboran con nuestra sociedad sean evaluadas por su trabajo,
tal como dijo el Presidente Bush”.
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