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3 de
julio de 2005
14o Domingo del Tiempo Ordinario [Ciclo A]
Evangelio según san
Mateo 11:25-30
Por aquel tiempo exclamó Jesús: “Padre, Señor
del cielo y de la tierra, yo te alabo porque has
mantenido ocultas estas cosas a los sabios y
prudentes y las revelaste a la gente sencilla.
Si, Padre, Así te pareció bien. El Padre puso
todas las cosas en mis manos. Nadie conoce al
Hijo sino el Padre, ni nadie conoce al Padre
sino el Hijo y aquellos a los que el Hijo quiere
dárselo a conocer. Vengan a mí los que se
sienten cargados y agobiados, porque yo los
aliviaré. Carguen con mi yugo y aprendan de mí
que soy paciente de corazón y humilde, y sus
almas encontrarán alivio. Pues mi yugo es bueno
y mi carga liviana”.
Comentario breve:
En tiempo de Jesús, los judíos menospreciaban a
los cobradores de impuestos porque estos
colaboraban con las autoridades romanas y la
mayoría de las veces exigían del pueblo más
dinero del que en realidad debían. En varias
ocasiones, Jesús escandalizó a los fariseos al
sentarse a cenar con cobradores de impuestos y
pecadores. Los judíos piadosos consideraban a
estas personas impuras y su presencia no era
aceptada alrededor de la mesa.
El mensaje de Jesús fue radical, pero no nuevo.
El conectó sus palabras con las Escrituras
Hebreas al citar al profeta Oseas 6:6, al cual
escuchamos hoy en la primera lectura: “Más me
gusta la compasión que el culto”. Jesús no tiró
la ley por el suelo, sino que trató de explicar
su sentido más profundo a quienes lo escuchaban.
Si la misericordia y la compasión eran más
importantes que los sacrificios ante los ojos de
Dios, ¿cuánto más importante sería la
misericordia que los rituales?
Tres ideas importantes la lectura:
-
Los discípulos de Jesús deben acoger a toda
clase de personas.
-
Jesús demuestra un cuidado especial por los
descarriados y los enfermos que eran
excluidos del banquete. Este es un mensaje
consolador.
-
Dios prefiere la misericordia antes del
culto, los sacrificios o las prácticas
piadosas.
Para la reflexión:
-
¿Quiénes son las personas con las que no me
gusta asociarme (mis “cobradores de
impuestos”)? ¿Debo compartir una comida con
alguien en particular?
-
¿Es la misericordia la que guía todas mis
obras? ¿Necesito mejorar algo?
10 de
julio de 2005
15o Domingo del Tiempo Ordinario [Ciclo A]
Evangelio según san Mateo 13:1-23
(13:1-9)
Aquel día, saliendo Jesús de la casa, fue y
se sentó a la orilla del lago. Pero se
juntaron alrededor de él tantas personas que
prefirió subir a una barca, don se sentó
mientras toda la gente estaba en la orilla.
Jesús les habló de muchas cosas mediante
comparaciones. Les decía: “El sembrador
sale a sembrar; unos granos caen cerca del
camino; vienen las aves y se las comen.
Otros granos caen entre piedras y, como hay
poca tierra, brotan pronto. Pero el sol los
quema y por falta de raíces se secan. Otros
granos caen entre espinas, crecen las
espinas y los ahogan. Otros, finalmente,
caen en buena tierra y producen unos el
ciento , otro el sesenta, y otro el treinta
por uno. El que tenga oídos, que entienda”...
(18-23) Escuchen ahora la
explicación del sembrador: Cuando uno oye la
Palabra del Reino, pero no la escucha con
atención, viene el Malo y le arranca lo que
encuentra sembrado en el corazón: Esto es
lo sembrado en la orilla del camino. Lo
sembrado en tierra pedregosa es la persona
que al principio oye la Palabra con gusto,
pero no tiene raíces y dura poco. Al
sobrevenir las pruebas y la persecución por
causa de la Palabra, inmediatamente sucumbe.
Lo sembrado entre espinas es la persona que
oye la Palabra, pero las preocupaciones
materiales y la ceguera propia de la riqueza
ahogan la Palabra y no puede producir fruto.
Por el contrario, lo sembrado en tierra
buena es el hombre que oye la Palabra, y
medita y produce fruto: el ciento, el
sesenta y el treinta por uno”.
Comentario breve:
El Evangelio según Mateo no incluye el
relato de cómo los discípulos fueron
llamados. Esto se debe a que él asumía que
todos lo conocían. Es en este pasaje donde
los Doce se llaman apóstoles, que quiere
decir “enviados”. Mateo escribió para una
comunidad compuesta por judíos cristianos,
por tanto es importante que mencione a los
Doce como símbolo de las doce tribus de
Israel. Por el mismo motivo, no nos debe
sorprender que Mateo describa la misión de
los apóstoles como ir en busca “de las
ovejas perdidas del pueblo de Israel”. Estas
palabras reflejan también las dudas de las
primeras comunidades judeocristianas acerca
de incluir gentiles en la misión de la
Iglesia.
Tres ideas importantes la lectura:
-
El seguimiento de Jesús siempre lleva a
la misión.
-
Jesús exhorta a sus discípulos a
continuar su misión proclamando el Reino
de Dios y aliviando el dolor de los
enfermos.
-
De la misma manera que los discípulos
recibieron sus llamados y sus poderes
gratuitamente, deben compartirlos
también gratuitamente.
Para la reflexión:
-
¿Ayudo a los demás sin esperar
recompensa o reconocimiento? Explica.
-
¿Me compadezco de los que están cansados
y decaídos a mi alrededor? ¿Qué estoy
haciendo por ellos?
17 de julio de 2005
16o Domingo del Tiempo Ordinario (Ciclo A)
Evangelio según san Mateo 13:24-43
En aquel tiempo, Jesús propuso este ejemplo a la gente: “El Reino de los
cielos es como un hombre que sembró
buena semilla en su campo. Pero, cuando
todos estaban durmiendo, vino su enemigo
y sembró maleza en medio del trigo.
Cuando el trigo estaba echando espigas,
apareció la maleza. Entonces los
trabajadores fueron a decirle al patrón:
‘Señor, no sembró buena semilla en su
campo?, de dónde, pues, viene esta
maleza?’ Respondió el patrón: ‘Algún
enemigo la ha sembrado’. Los obreros le
preguntaron: ‘¿Quieres que la
arranquemos?’ ‘No, dijo el patrón, no
sea que al arrancar la maleza arranquen
también el trigo. Dejen crecer juntos
el trigo y la maleza. Cuando llegue el
momento de la cosecha yo diré a los
segadores; Corten primero la maleza y
en atados échenla al fuego, y después
guarden el trigo en las bodegas’”…
Comentario breve:
Como ya sabemos, la comunidad para la
que Mateo escribió estaba formada
predominantemente por judíos cristianos,
para quienes Jesús representaba la
consumación del Antiguo Testamento.
Mateo dividió su evangelio en cinco
sermones que representaban los cinco
libros de Moisés (el Pentateuco). Según
Mateo, Jesús era el nuevo Moisés, el
proclamador de la nueva ley, el Maestro.
Cuando Mateo escribió su evangelio,
alrededor del año 85 d.C., los
cristianos eran cruelmente perseguidos
y, ante los peligros, algunos perdían su
fe. En el texto de hoy, la frase: “No
teman” aparece tres veces. Con estas
palabras Jesús animó a los discípulos y
atacó los miedos que podrían causar que
ellos abandonaran su misión. El Maestro
les aseguró que sus perseguidores
podrían matar el cuerpo, pero nunca el
alma. La venida del Reino de Dios era
inevitable y los discípulos no podían
permitir que el miedo los paralizara.
Tres ideas importantes la lectura:
-
El miedo no debe impedir que
proclamemos el evangelio con todas
sus exigencias.
-
Jesús promete que nunca estaremos
solos cuando luchemos por hacer lo
que es bueno y correcto.
-
Al final de nuestra vida seremos
juzgados por la fidelidad a Jesús
aún en los momentos difíciles.
Para la reflexión:
-
¿Cuáles son los miedos que no me
dejan compartir el mensaje del
evangelio? ¿Las burlas, las críticas,
la pérdida de un trabajo, el rechazo,
etc.?
-
¿Me he comportado alguna vez
inadecuadamente porque: “todo el
mundo lo hace”, o, “nadie se va a
enterar”?
24 de julio de 2005
17o Domingo del Tiempo Ordinario (Ciclo
A)
Evangelio según san Mateo 13:44-52
En aquel tiempo, dijo Jesús a la
gente: “El Reino de los cielos es
semejante a un tesoro escondido en
un campo. El hombre que lo descubre
lo vuelve a esconder y, feliz de
haberlo encontrado, vende cuanto
tiene y compra ese campo. El Reino
de los Cielos es semejante a un
comerciante que busca perlas finas.
Si llega a sus manos una perla de
gran valor, vende cuanto tiene, y la
compra”. El Reino de los Cielos es
semejante a una red que se echa al
mar y recoge peces de todas clases.
Cuando está llena, los pescadores la
sacan a la orilla. Ahí se sienta,
escogen los peces buenos y los echan
en canastos, y tiran los que no se
pueden comer. Así pasará al fin del
mudo: vendrán los ángeles y
separarán a los malos de los buenos
y los arrojarán al horno ardiente,
donde habrá llanto y desesperación”.
Preguntó Jesús: “Entendieron bien
todas estas cosas?” Ellos le
respondieron: “Sí”. Entonces, Jesús
añadió: “Todo maestro de la Ley que
se ha hecho discípulo del Reino de
los Cielos se parece a un padre de
familia que de sus reservas va
sacando cosas nuevas y cosas
antiguas”.
Comentario breve:
La lectura de hoy es exigente y
conflictiva. Parece que Jesús está
destruyendo los lazos familiares que
eran tan importantes para la cultura
judía de su tiempo. En verdad, estas
palabras no son un ataque al valor
de la vida familiar, sino un aviso a
los discípulos que la fidelidad al
mensaje evangélico puede ser causa
de divisiones y conflictos entre las
familias. Si llegara el caso extremo
de tener que escoger entre la vida
cristiana y la familia, Jesús nos
pide una fidelidad total al
evangelio. El texto también resalta
la unión entre la vida del Señor y
de sus seguidores: como Jesús hemos
de cargar nuestra cruz, y como él
hemos de perder la vida para
encontrarla. Si el Hijo de Dios
sufrió rechazos y conflicto, sus
seguidores lo harán también.
Tres ideas importantes la lectura:
-
No podemos ser cristianos “a
medias”.
-
Los discípulos también
experimentamos conflictos.
-
Cuando acogemos a cualquiera que
necesite ayuda y le tratamos con
amor fraterno, lo hacemos por el
mismo Jesús.
Para la reflexión:
-
¿He tenido problemas con
familiares o amigos por razón de
mi fe? ¿Qué pasó?
-
¿Recibo cálidamente a todos los
que me visiten, sean de la raza,
nacionalidad o condición que
sea? Da ejemplos.
31 de julio de
2005
18o Domingo del Tiempo Ordinario (Ciclo
A)
Lectura del Evangelio según san
Mateo 14:13-21
En aquel tiempo, al enterarse
Jesús de la muerte de Juan el
Bautista, se fue de allí en
barca a un lugar apartado para
estar solo. Pero la gente, en
cuanto lo supo, lo siguió a pie
desde sus pueblos. Jesús, al
desembarcar a ver a tanta gente
reunida, tuvo compasión y sanó a
los enfermos. Al caer la tarde,
sus discípulos se le acercaron
para decirle: “Este es un lugar
desierto y se hace tarde: dile a
esta gente que se vaya a las
aldeas a comprar qué comer”.
Pero Jesús les contestó: “No
tienen necesidad de irse: denles
ustedes de comer”. Y ellos le
contestaron: “No tenemos aquí
más de cinco panes y dos
pescados”. Entonces, manda
sentarse a todos en la hierba.
Toma los cinco panes y los dos
pescados”. Jesús les dijo:
“tráiganlos para acá”. Entonces,
manda sentarse a todos en la
hierba. Toma los cinco panes y
los dos pescados, levanta los
ojos al cielo, pronuncia la
bendición, parte los panes y los
entrega a los discípulos para
que se los repartan a la gente.
Y todos comieron hasta saciarse.
Se recogieron doce canastos
llenos de los pedazos que
sobraron. Los que comieron
fueron unos cinco mil hombres
sin contar las mujeres y los
niños.
Comentario breve:
La lectura de hoy es exigente y
conflictiva. Parece que Jesús
está destruyendo los lazos
familiares que eran tan
importantes para la cultura
judía de su tiempo. En verdad,
estas palabras no son un ataque
al valor de la vida familiar,
sino un aviso a los discípulos
que la fidelidad al mensaje
evangélico puede ser causa de
divisiones y conflictos entre
las familias. Si llegara el caso
extremo de tener que escoger
entre la vida cristiana y la
familia, Jesús nos pide una
fidelidad total al evangelio. El
texto también resalta la unión
entre la vida del Señor y de sus
seguidores: como Jesús hemos de
cargar nuestra cruz, y como él
hemos de perder la vida para
encontrarla. Si el Hijo de Dios
sufrió rechazos y conflicto, sus
seguidores lo harán también.
Tres ideas importantes la
lectura:
-
No podemos ser cristianos “a
medias”.
-
Los discípulos también
experimentamos conflictos.
-
Cuando acogemos a cualquiera
que necesite ayuda y le
tratamos con amor fraterno,
lo hacemos por el mismo
Jesús.
Para la reflexión:
-
¿He tenido problemas con
familiares o amigos por
razón de mi fe? ¿Qué pasó?
-
¿Recibo cálidamente a todos
los que me visiten, sean de
la raza, nacionalidad o
condición que sea? Da
ejemplos.
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